Montero deja el déficit en el 5% del PIB este año y admite que no bajará del 3% hasta 2025

El Gobierno mantiene su previsión de déficit en el 5% este año al estimar un alza de la recaudación del 7,4%, con 16.530 millones más de ingresos, mientras prevé una deuda del 115,2% del PIB y que no baje del 110% hasta 2025

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, y la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, durante la presentación del escenario macroeconómico 2022-2025, este viernes en el Ministerio de Economía en Madrid. EFE/Juan Carlos Hidalgo

El Gobierno ha mantenido en el 5% del PIB su previsión de déficit público para este año por el récord de recaudación de 2021 y al augurar un repunte de la recaudación también del 7,4% este año, con 16.500 millones más de ingresos, si bien España no saldría del procedimiento de déficit excesivo hasta 2025 al mantenerse el desajuste por encima del 3%. Además, la deuda pública no disminuirá del 110% del PIB hasta entonces.

Así lo ha anunciado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, junto a la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, en la rueda de prensa conjunta conde presentación del nuevo escenario macroeconómico 2022-2025, que se incluye en el Programa de Estabilidad que remitirá el Gobierno a Bruselas este mismo viernes.

En concreto, tras disminuir en 3,3 puntos el déficit en 2021, hasta el 6,76% del PIB, Montero ha mantenido en el 5% del PIB su previsión de déficit público para este año, incluyendo el plan de choque de 16.000 millones, gracias a la mayor recaudación del año pasado, cuando subió un 15,1%, hasta el récord de 223.382 millones, y al calcular que los ingresos tributarios volverán a subir este año un 7,4%, con 16.300 millones de recaudación extra por el empleo y la recuperación.

El déficit continuará por tanto con su senda de reducción a pesar de la modificación del cuadro macro, en la que se ha recortado 2,7 puntos la previsión de crecimiento este año, del 7% al 4,3%. Para el año 2023 este efecto de mayor recaudación permite disminuir en una décima la estimación de déficit, hasta el 3,9% del PIB, frente al 4% calculado anteriormente, mientras que empeora en una décima el de 2024, hasta el 3,3%, y calcula que el desajuste bajará al 2,9% en 2025.

De esta forma, España no saldría hasta el año 2025 del procedimiento de déficit excesivo (PDE) que marca Bruselas para los Estados miembros que superen el 3% del PIB, según le traslada el Gobierno a Bruselas en el Programa de Estabilidad, todo ello en un contexto aún de suspensión de reglas fiscales desde 2020 por la pandemia que muy probablemente se extenderá también a 2023 por la guerra en Ucrania.

Esto es una «magnífica noticia», según Montero, al reflejar el «compromiso serio con la Comisión de que España saldrá de ese procedimiento a pesar de las medidas puesta en marcha de estímulo», como el plan de choque de 16.000 millones, tras los 80.000 millones en medidas contra la Covid durante la pandemia (43.875 millones en 2020 y 35.728 millones en 2021) a los que se suman los 137.486 millones de los avales el ICO.

Tanto Montero como Calviño han defendido la «gestión prudente y rigurosa» de los recursos públicos que permitió reducir dos puntos por debajo de lo previsto el déficit en 2021 y en tres puntos la deuda, al tiempo que se prevé que algo parecido para el ejercicio actual gracias a la recuperación del empleo y el crecimiento, negando de nuevo Montero que la mayor parte de la recaudación extra obedezca a la inflación. El Gobierno confía en que con esta «muestra de responsabilidad y saneamiento de las cuentas» por el crecimiento dé confianza a Bruselas para suspender las reglas fiscales en 2023.

En un contexto de reglas fiscales suspendidas al menos hasta 2023, la nueva tasa de referencia supone la necesidad de un menor ajuste del previsto, tras cerrar 2021 el déficit público de España en 82.521 millones de euros, el equivalente al 6,76% del PIB, lo que supone 1,6 puntos porcentuales menos respecto a la previsión que manejaba el Gobierno del 8,4% del PIB y 3,3 puntos porcentuales por debajo (31.539 millones menos) del desajuste del 10,1% del PIB del año 2020, la mayor bajada de la historia.

Con todo, en los últimos meses tanto el Banco de España como la Autoridad Fiscal han venido alertado sobre los altos niveles de déficit y deuda y ha reclamado el diseño de un plan de ajuste con criterios y medidas claras para volver a la senda del equilibrio presupuestario y contar con margen fiscal de actuación para futuras crisis. El FMI también alertó recientemente de que el déficit se enquistará en España en el entorno del 4% y una deuda del 114% del PIB hasta 2027.

La nueva senda se ha elaborado a políticas constantes e inercial, es decir, sin incorporar cambios de impuestos, salvo la adecuación de salarios y pensiones al IPC, y con la previsión de que se finalice en el periodo la transferencia del Estado a la Seguridad Social de más de 22.000 millones de gastos impropios.

El Estado seguirá asumiendo la mayor parte del déficit: las CCAA volverán a déficit del 0,8%

Por administraciones, el Ejecutivo estima que el Estado seguirá asumiendo la mayor parte del déficit previsto al soportar el principal impacto de las medidas de la pandemia y para combatir los efectos de la guerra de Ucrania y la crisis energética. Este año el Estado registrará un déficit del 3,8%, tres décimas más de lo que preveía, con motivo de las transferencias a las CCAA por las ayudas y a la Seguridad Social. Con todo, Montero ha avanzado que el déficit del Estado en el primer trimestre se ha reducido un 60%.

De su lado, las corporaciones locales no volverán a lograr equilibrio presupuestario este año como sucedió en 2021, sino que registrará un desajuste del 0,8% del PIB como consecuencia del impacto de la crisis. Montero ha indicado que han contado con apoyo «sin precedentes», gracias al fondo Covid de 16.000 millones en 2020, de 13.500 millones en 2021 y los recursos de 7.000 millones este año para liquidaciones negativas y la compensación por el IVA no cobrado de 2017. Desde que Gobierna Sánchez han aumentado un 24,6% sus ingresos, mientras que el estado un 10%, ha subrayado Montero.

La asunción de un mayor peso del déficit por parte del Estado se prolongará también durante los tres siguientes ejercicios de la senda, cuando presentará unos déficits del 3,4% en 2023, del 3,6% en 2024 y del 3,2% en 2025, mientras que las CCAA reducirán su déficit hasta presentar una décima en 2023 y vovler a conseguir un equilibrio presupuestario con superávit de dos décimas en 2024 y 2025.

A su vez, las corporaciones locales mantendrán el equilibrio presupuestario, aunque los superávits disminuirán de las tres décimas del año pasado a una décima este año, dos en 2023, tres en 2024 y dos de nuevo en 2025. En el caso del déficit de la Seguridad Social, este subsector reduciría por tres su déficit, pasando del 1% el año pasado a cinco décimas, el mismo nivel que presentará en 2023, para disminuir a tres décimas y dos, respectivamente, los dos ejercicios siguientes de la senda.

La deuda pública bajará al 115,2% del PIB este año y no bajará del 110% hasta 2025

En cuanto a la ratio de deuda pública, el Gobierno proyecta que baje del 118,4% del PIB de 2021 al 115,2%, una décima más de lo que preveía, en tanto que proyecta que no disminuya del 110% del PIB hasta el año 2025, ya que augura unas ratios del 112,4% en 2023, el 110,9% en 2024 y el 109,7% en 2025.

Calviño ha enfatizado el «claro compromiso» del Gobierno en su reducción, ya que una vez se consuman las transferencias a posteriori estarán disponibles los fondos de recuperación.

Todas estas previsiones de deuda son bajo el supuesto de que se mantengan los tipos de interés bajos por parte del Banco Central Europeo (BCE). Según Montero, la reducción de la deuda empezará ya este año y se sucederá los siguientes ejercicios gracias al crecimiento del PIB y a la reducción del déficit.

La presión fiscal bajará del 39,1% del PIB al 38,3% por el PIB y el gasto tres puntos al 47% del PIB

La ministra de Hacienda ha querido desmentir algunas afirmaciones desde la oposición respecto a la mayor presión fiscal, y ha detallado que a pesar del aumento de la recaudación del 7,4% previsto para este año, con 16.350 millones de ingresos más, la presión fiscal va a disminuir.

El incremento de la recaudación será inferior al PIB nominal y, por ello ha avanzado que la ratio de presión fiscal bajará del 39,1% del PIB del año 2021 al 38,3% este ejercicio, según se trasladado a Bruselas en el Programa de Estabilidad. Los ingresos públicos sobre PIB subirán del 42% sobre el PIB en 2021 al 43,1% del PIB este año gracias a la creación de empleo y el crecimiento, que se «refleja e una forma más robusta en la recaudación que en el indicador sintético del PIB». Con una inflación controlada en 2021, se logró récord de recaudación (+15%), por encima del comportamiento del PIB que resultó, algo que tiene que ser objeto de estudio.

«Hay mejora estructural del os ingresos públicos superior a crisis anteriores a pesar de la dificultad económica», ha admitido, sobre todo en IRPF y Sociedades, al comportarse «mejor de lo que cabría esperar de los datos de PIB», y da «soporte» sobre lo que se asienta el crecimiento de este año, al arrastrar de 2021 una base «mucho más sólida», con más de 8.000 millones superiores en relación al programa de estabilidad.

A su vez, el gasto público se moderará tres puntos, hasta el 47% del PIB, tras la retirada este ejercicio de algunas de las medidas que se pusieron en marcha para combatir la pandemia, siendo la más significativa el mucho menor coste de los ERTE.

Previsiones de organismos

Por su parte, el Banco de España prevé que el déficit público baje del 6,9% a cierre de 2021 a un 5% en 2022, para posteriormente subir al 5,2% en 2023 (4% previsto en diciembre) y bajar al 4,7% en 2024, mientras que BBVA Research ha revisado su pronóstico hasta el 6% del PIB este año y el FMI estima que el déficit disminuirá al 5,3% este año, pero se enquistará en el 4% los tres próximos ejercicios.

Esta mejora del déficit público también tendrá su reflejo en los datos de deuda pública, no descartándose el mantenimiento o incluso la rebaja de las previsiones de ratio de deuda pública, cuya previsión oficial para este año se sitúa en el 115,1% del PIB, toda vez que el año pasado se redujo hasta el 118,4%, frente al 119,5% que calculaba inicialmente el Gobierno, si bien términos de volumen alcanzó los  1.427.763 millones de euros, 82.000 millones de euros más que el ejercicio anterior. Para 2023 augura una ratio del 113,5% del PIB.

Sobre la deuda pública BBVA Research prevé que baje hasta el 113,5% del PIB este año y el 111,7% en 2023. Banco de España calcula que el pasivo aumentará del 118,4% del PIB que marcó el año pasado al 112,6% del PIB este año. A posteriori descendería hasta el 112,8% en 2023 y volvería a subir al 113,5% en 2024. FMI calcula que bajará al 116,4% este año, y al 115,9% en 2023, pero se enquistaría en el 114,5% en el horizonte hasta 2027.