Cara a cara entre Acedo (Urbas) y la administración concursal: «Ya que me han citado, quiero hablar»
Urbas y la administración concursal protagonizan un cara a cara en el juzgado de Sánchez Magro marcado por los reproches y las discrepancias
Urbas en concurso de acreedores. Montaje realizado por Economía Digital
El concurso de acreedores de Urbas suma un nuevo episodio con la comparecencia celebrada en el Juzgado de lo Mercantil número dos de Madrid. Durante la vista, el presidente de la compañía, Juan Antonio Acedo, y su defensa tuvieron un cara a cara con la administración concursal, representada por los despachos Auren y Kepler Karst.
La sesión, dirigida por el juez Andrés Sánchez Magro, estuvo marcada por los reproches sobre la falta de documentación, las diferencias sobre la auditoría y las acusaciones cruzadas entre ambas partes. En la recta final de la vista, Acedo pidió tomar la palabra con una frase que muestra la tensión que se vive en el procedimiento: «Ya que me han citado, quiero hablar».
El presidente de Urbas acusa a los encargados de gestionar el concurso de estar impulsando la liquidación y obstaculizando el plan de reestructuración.
La administración concursal tomó primero la palabra. Comenzó reiterando las dificultades que se han encontrado para desarrollar su labor debido a la falta de documentación aportada por Urbas. Entre los expedientes requeridos se encuentran la solicitud de la memoria de cambios correspondiente al ejercicio 2025, al considerar que sí se produjeron modificaciones significativas que justificarían su presentación.

Otro de los asuntos tratados fue la contratación de despachos para los litigios abiertos en Luxemburgo y Reino Unido. Se indicó que el despacho inglés TLT LLP participa en estos procedimientos.
Respecto a sus filiales Joca, ECISA y Construcciones Urrutia, la administración concursal reclamó información sobre la situación actual de estas sociedades, además de solicitar el plan de reestructuración de Construcciones Urrutia. Según el letrado, es clave conocer el estado financiero y el valor de estas filiales para evaluar la situación de tesorería del grupo.
Sospechan de la relación de Acedo con Larisa y Germux
También se trató la relación de la compañía con los fondos Larisa y Germux, quienes reclaman 21,2 millones y 15 millones respectivamente. Los gestores del concurso de acreedores sospechan que ambas sociedades podrían estar vinculadas con Acedo.
Además, se requirió la información relativa a los créditos contra la masa y la situación de la auditoría correspondiente al ejercicio 2024, señalándose que no se habría facilitado toda la documentación necesaria. La administración concursal finalizó su intervención pidiendo expresamente la colaboración de Urbas para trabajar en la auditoría.
En la réplica, la defensa de Urbas respondió que las cuentas correspondientes al 2024 ya fueron aportadas junto con la declaración de concurso de acreedores. Sobre la memoria de cambios de 2025, señalaron que no se presentó porque, a su juicio, no existieron modificaciones significativas durante el ejercicio.
En relación con Joca, la defensa de la constructora manifestó su sorpresa ante la petición de la administración para que Urbas asumiera el pago de los salarios, asegurando que las nóminas ya han sido regularizadas por la filial.

Sobre Ecisa, explicaron que la compañía todavía no había sido declarada en concurso cuando se solicitó la documentación. De la otra filial, Construcciones Urrutia, indicaron que se había aportado el estado actual del procedimiento y que se solicitará una nueva prórroga del concurso de acreedores.
La defensa niega vinculaciones
En cuanto a la contratación del despacho de abogados TLT LLP para los litigios en Reino Unido y Luxemburgo, la defensa afirmó que no fue contratado directamente por la empresa que preside Acedo, sino por una tercera sociedad.
El encuentro previsto en Luxemburgo aún no tiene fecha fijada, mientras que la cita en Reino Unido está prevista para el 23 de junio.
En cuanto a Larisa y Germux, la defensa reiteró que Juan Antonio Acedo nunca perteneció a estas entidades. Según expusieron, serían los propios fondos quienes debían facilitar información a la administración concursal, un hecho que, según afirmaron, ya se había producido.
La defensa añadió que el ‘Business Plan’ sí había sido presentado y sostuvo que el auditor se negó a firmar un contrato de confidencialidad.
A petición del Juez, el auditor, presente en la sala, se levantó a declarar. Durante su intervención, manifestó que aún no se habían entregado las tasaciones actualizadas ni la auditoría de la filial que la compañía tiene en Bolivia, adquirida en 2023 a Molinari Rail.

También afirmó que las filiales tienen un impacto muy importante en la situación financiera de Urbas y, siguiendo la línea de la administración concursal, denunció que todavía no se han aportado las cuentas de varias de ellas. La defensa respondió que Urbas no había podido entregar las cuentas de sociedades creadas en 2023, aunque aseguró que serán remitidas próximamente.
Acedo lamenta filtraciones a la prensa
En la parte final de la sesión, Juan Antonio Acedo solicitó intervenir personalmente. El juez Andrés Sánchez Magro señaló que contaba con la representación de un abogado, a lo que el presidente de Urbas respondió que no entendía el motivo de su citación si no se le permitía hablar. Finalmente, el magistrado le concedió la palabra.
Acedo comenzó criticando que la administración concursal estuviera solicitando información mediante correos electrónicos sin firma, utilizando una autofirma genérica. También hizo referencia a filtraciones aparecidas en prensa, mencionando un artículo publicado el 19 de mayo por este periódico: «El artículo contiene una imagen en la que aparecemos usted y yo y dice que duelo a muerte en Urbas».
Finalmente, pidió a la administración concursal que presente un presupuesto claro y detallado de sus actuaciones.
Como respuesta, la administración concursal pidió la palabra para defender la validez del correo electrónico que utilizan para las comunicaciones con la compañía, afirmando que Urbas sí remite documentación a esa dirección cuando le interesa hacerlo: «A veces valen y a veces no».
Tras estas intervenciones, la sesión quedó concluida. Todos los presentes abandonaron la sala a la espera del siguiente capítulo de este «culebrón» judicial que vuelve a evidenciar la máxima tensión que hay entre los distintos protagonistas.