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Un agujero de 2 millones provoca la quiebra de una empresa de maquinaria en Sabadell
Si se confirma que la empresa carece de activos suficientes para atender a los gastos del procedimiento, el juez puede reconocer la quiebra
Entra en concurso de acreedores una empresa catalana
El año 2026 ha empezado de la peor manera posible para Idif, una empresa de maquinaria de Sabadell (Barcelona) que ve la quiebra muy cerca después de entrar en concurso de acreedores, tal y como ha declarado el Juzgado Mercantil número 2 de Barcelona. Según Crónica Global, las deudas de la compañía superan los 2 millones de euros y no cuentan con ningún activo en el balance.
El procedimiento concursal de Idif permanece en punto muerto a la espera de que los acreedores den el siguiente paso. El juzgado mercantil aún no ha designado administrador concursal, ya que es necesario que los acreedores que representen al menos el 5 % del pasivo soliciten formalmente este nombramiento.
Desde hace algunos años, la situación financiera de la compañía se ha ido deteriorando. La Seguridad Social y varias administraciones locales han lanzado una decena de ejecuciones contra la compañía en quiebra por impagos acumulados, lo que ha agravado su escenario económico.
El conflicto también ha afectado el ámbito laboral. La veintena de trabajadores de la empresa acudió a los juzgados de lo social para reclamar salarios y otros derechos pendientes, ante la falta de respuesta de la compañía.
Idif se dedica a la industria manufacturera y la ingeniería
Idif fue fundada en el año 2009 y está controlada por Jordi Salas Sénder, que figura como administrador único y propietario del negocio. Su sede social se ubica en Sabadell, concretamente en la calle Milà i Fontanals, número 136. Desde su creación, ha desarrollado su actividad en el ámbito de la ingeniería industrial y la fabricación mecánica, combinando tareas de diseño, producción y servicios técnicos especializados.

El objeto social de la compañía abarca el diseño, la fabricación y la comercialización de maquinaria, utillajes y estructuras metálicas, así como la construcción, reparación y mantenimiento de material ferroviario, aeronaves, embarcaciones y vehículos.
En cuanto a su dimensión, Idif figura como microempresa o pequeña empresa, con una plantilla reducida (40 trabajadores aproximadamente) que, según los registros consultados, se sitúa entre cero y diez trabajadores. Más allá de su actividad industrial, la sociedad en quiebra ha explorado otros ámbitos.
Entrada en concurso de acreedores y posterior quiebra
La entrada de Idif en concurso de acreedores es el resultado de un deterioro progresivo de su situación económica que acabó haciendo inviable el cumplimiento regular de sus obligaciones. La empresa acumula impagos reiterados, especialmente con la Seguridad Social y distintas administraciones públicas, que derivaron en procedimientos de ejecución.
A esta presión financiera se sumaron las reclamaciones de los trabajadores, que acudieron a la jurisdicción social para exigir salarios y derechos laborales pendientes. Este escenario evidencia un estado de insolvencia actual, requisito legal para acudir al concurso.
El procedimiento concursal se inicia cuando una sociedad reconoce que no puede hacer frente a sus deudas (voluntaria) o cuando lo solicitan acreedores (ordinario). Una vez admitido a trámite, el juzgado mercantil analiza si existe masa suficiente para continuar el proceso y, en su caso, nombra a un administrador concursal, encargado de examinar la contabilidad, elaborar el inventario de bienes y la lista de acreedores.

En el caso de Idif, el juzgado se encuentra a la espera de qué acreedores que representen al menos el 5 % del pasivo soliciten formalmente dicho nombramiento. Si finalmente se constata que la empresa carece de activos suficientes para atender, al menos, a los gastos del procedimiento, el juez puede declarar el concurso sin masa, es decir, reconocer la quiebra de la compañía y comenzar con la liquidación.