Un juzgado de Barcelona declara la quiebra de Adirmar Trade y abre el concurso de acreedores
La decisión llega tras impagos acumulados desde 2023 y se enmarca en un aumento general de insolvencias en Cataluña
La decisión llega tras impagos acumulados desde 2023 y se enmarca en un aumento general de insolvencias en Cataluña
Un nuevo episodio de quiebra empresarial sacude al sector de la distribución alimentaria en Cataluña. El Juzgado Mercantil número 11 de Barcelona ha dictado el concurso de acreedores necesario de Adirmar Trade, un mayorista de alimentación con sede en Granollers que hasta hace poco operaba en el mercado de productos del mar y otros artículos alimenticios. La decisión judicial responde a una cadena de impagos prolongados que se remontan a 2023 y que finalmente han precipitado la insolvencia forzosa de esta compañía fundada en 2019.
De promesa empresarial a insolvencia judicial
Adirmar Trade nació hace apenas unos años con la ambición de consolidarse como un actor relevante en el mercado mayorista de alimentación, especialmente en productos marinos. La empresa fue constituida por Cristina Figueras Augusto, quien la dirigió hasta 2022, cuando cedió el testigo a Carlos Bermúdez Cubero, su actual gerente. La compañía se dedicaba a la venta al por mayor a hostelería y comercio.
Sin embargo, las dificultades económicas que afectan a numerosos distribuidores en España, unidas a la presión de acreedores y proveedores, llevaron a Adirmar Trade a acumular impagos relevantes. Según recogía Crónica Global, un acreedor interpuso en septiembre pasado una demanda solicitando la declaración de quiebra, pero el juzgado no resolvió hasta la pasada semana la apertura formal del concurso de acreedores necesario, uno de los pasos más duros dentro del proceso concursal.
Un sector bajo presión
La quiebra de Adirmar Trade se produce en un momento delicado para el entorno de la distribución mayorista de alimentos. El mercado mayorista en España, según Europa Press, se caracteriza por márgenes ajustados, una fuerte competencia y una cadena de pagos que puede ser especialmente vulnerable cuando hay retrasos en la financiación o problemas de liquidez entre proveedores y distribuidores. En los últimos años, incluso gigantes del sector han tenido que ajustar su modelo de negocio frente a la volatilidad de precios de materias primas, cambios en la demanda y tensiones en la cadena logística.
En Cataluña y especialmente en Barcelona, numerosos mayoristas alimentarios operan desde plataformas como Mercabarna, donde empresas referentes del pescado, marisco, fruta y verdura abastecen a restaurantes, comercios y otros negocios gastronómicos de toda la región. La caída de uno de estos operadores, aunque de menor tamaño, según Crónica Global, subraya la fragilidad económica que puede afectar a los eslabones más pequeños del sector.

La resolución judicial y sus efectos
La declaración del concurso de acreedores ha significado la suspensión de las facultades de gestión de Adirmar Trade y su transferencia al administrador concursal designado, Audilegem Legal & Consulting Services, representado por el auditor Javier Martínez Cañuelo. Esta medida, según los compañeros de Crónica Global, es habitual en procesos de quiebra mercantil. Se busca proteger los intereses de los acreedores y garantizar una administración neutral de los activos y pasivos de la compañía.
El concurso necesario se aplica cuando un acreedor logra demostrar que la empresa no puede hacer frente a sus obligaciones de pago y que, por tanto, debe entrar en un procedimiento concursal incluso sin el consentimiento de sus gestores.
En el caso de Adirmar Trade, según Crónica Global, el juzgado ha estimado que la acumulación de impagos era suficiente para activar este trámite, que con toda probabilidad culminará con la liquidación de activos y la venta ordenada de la compañía para saldar deudas con terceros.
Un espejo de otros casos de quiebra reciente
La situación de Adirmar Trade no es aislada. En el mismo ámbito de los juzgados mercantiles catalanes, se han registrado en las últimas semanas varios casos de quiebra o suspensión de pagos en distintos sectores. Por ejemplo, tal y como apuntaba Crónica Global, tanto panaderías, cafeterías y otros pequeños negocios han perdido la batalla contra sus deudas, y la lista de empresas que han entrado en concurso crece con frecuencia.
Estos procesos reflejan, por un lado, la presión financiera que sufren muchas pymes y, por otro, la función creciente de los juzgados mercantiles como árbitros inevitables en conflictos de impago. Aunque las cifras globales de consumo y exportación en sectores alimentarios en España muestran optimismo, la tensión entre operadores más pequeños y sus contrapartes más grandes o mejor capitalizadas puede ser feroz.
Mirada al futuro
El caso de Adirmar Trade plantea varias vías de susistencia para el sector mayorista alimentario en España. Una adecuada planificación financiera, el acceso a líneas de crédito estables y una gestión de riesgos adaptada a la volatilidad del mercado según Europa Press, puede ser la solución a esta problemática.
Por otro lado, proveedores, acreedores y empleados de Adirmar Trade se enfrentan ahora a la incertidumbre que provoca cualquier proceso concursal. El desenlace de esta historia dependerá de cómo se gestionen los activos de la empresa y de si existen posibilidades de reestructuración que, en casos menos graves, en ocasiones permiten salvar partes del negocio. En este caso, el horizonte parece más incierto, marcado por la palabra quiebra que ya figura como sello oficial en la historia de Adirmar Trade.