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Banco Santander ha despedido al 82% del Popular tras el último ERE

El banco de Ana Botín ha prescindido de 7.700 trabajadores desde que absorbió Popular, en cifras, supera al ERE de Caixabank

El Banco Santander está a punto de cerrar el periodo de adhesiones voluntarias de su ultimo Expediente de Regulación de Empleo (ERE). El plazo acaba el próximo miércoles 30 de junio, pero las salidas no son inmediatas, de hecho, los empleados pueden dejar sus puestos de trabajo en cualquier momento hasta que acabe el año.

En total, el ERE del Santander causará 3.572 bajas este 2021, aunque la gran mayoría ya se han producido, explican fuentes sindicales a Economía Digital. Una vez concluido, el banco que preside Ana Botín habrá reducido en un 82% la plantilla que heredó del Banco Popular.

Y es que este es el tercer ERE de la entidad desde 2018. En el primero (que afectó a servicios centrales) hubo 1.100 salidas; en el segundo, justificado por la duplicidad de la red, hubo otras 3.069 y el tercero (el actual), motivado por la pandemia y el aumento de la digitalización acabará con otros 3.572 empleos.

En total son 7.741 empleados menos y teniendo en cuenta que el Santander integró a casi 9.400 trabajadores del Popular, se puede decir que la entidad cántabra volverá a tener a cierre de este año una plantilla muy similar a la que tenía antes de quedarse con este banco.

Lo curioso es que en cifras, los tres últimos ERE del Banco Santander superan incluso al de Caixabank, que actualmente negocia uno de los mayores despidos colectivos del sistema financiero español tras su fusión con Bankia. Tras un mes de negociaciones con los sindicatos, el banco que preside José Ignacio Goirigolzarri ha reducido la cifra de afectados de 8.291 a 7.605 y además, ya ha adelantado que la cifra bajara más.

Es decir, que Caixabank reducirá en torno al 40% de la plantilla heredada de Bankia y Santander el doble. Los sindicatos no descartan que el banco cántabro pueda llevar a cabo un nuevo proceso de reestructuración en 2022 tras la experiencia de los últimos años.

El Santander cierra más de 100 sucursales cada 15 días

El acuerdo que el banco y los sindicatos cerraron el pasado 15 de diciembre, contemplaba 3.572 bajas voluntarias, un 15% la plantilla, que a cierre de 2020 ascendía a 29.500 empleados. Asimismo, se negociaron 1.500 reubicaciones (400 en Santander Personal y 1.100 en empresas del grupo) y el cierre de 1.033 oficinas.

Entre enero y abril salieron del banco 2.395 personas. La entidad no ha actualizado los datos con las bajas de mayo, lo hará en los próximos días, pero los sindicatos descuentan que el cupo de adhesiones esté completo incluso antes de la fecha marcada en el calendario.

Las reubicaciones dentro del grupo ya se han efectuado y en cuanto al cierre de oficinas, el 4 de junio se cerraron 113 y la última oleada será el 18, ese día habrán cerrado 970 sucursales. Y es que el ERE tiene proceso de ejecución hasta diciembre, es decir, los trabajadores pueden ir dejando sus puestos de trabajo a lo largo del año, pero el cierre de oficinas acaba en junio.

Hasta las 1.033 pactadas, faltarán 50 oficinas por cerrar, pero estas se irán haciendo de una en una a partir del verano, explican fuentes sindicales.

Las recolocaciones son un éxito, pero “hay trampa”

En todos los ERE del banco, y este ha sido el cuarto, ha habido recolocaciones porque a partir de más de 50 despidos es una obligación legal de la compañía buscar un nuevo puesto de trabajo.

Habitualmente, el Banco Santander cuenta en este proceso con Lee Hecht Harrison (LHH) del grupo Adecco, la misma firma que ha contratado Caixabank para llevar a cabo las suyas.  Adscribirse es voluntario, si bien, muchos trabajadores puede que hayan salido del banco con prejubilación o simplemente no desean un nuevo empleo, pero este derecho se puede traspasar a familiares de primer grado, como un hijo o cónyuge, por ejemplo.

Es decir, Adecco puede buscar trabajo al hijo de un empleado del Banco Santander y es por esta razón por la que “las estadísticas de éxito son tan altas”, justifican estas fuentes. “Hay algo de trampa porque es bastante más fácil colocar a un joven que a un banquero”.

Aun así, reconocen la buena iniciativa del banco cántabro, que ha decidido ampliar de 6 meses (que es lo que obliga la ley) hasta 18, el asesoramiento y la búsqueda de empleo para sus ex empleados. Además, si una vez han encontrado un trabajo, este no cuaja, la empresa vuelve a ayudar al trabajador a encontrar un nuevo empleo.