La CNMC rebaja las expectativas regulatorias de Telefónica tras la fusión Orange-MásMóvil

2023 se espera como el año del cambio en el sector telecos, aunque para el operador azul parece que muchas cuestiones seguirán igual

CNMC

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Telefónica aguarda su momento. El principal operador de telefonía de España, al menos por ahora, sabe que tendrá un 2023 muy extraño. Por primera vez en su historia, como exmonopolio e incumbente, no será el líder absoluto del sector. Eso le ha llevado a pensar que sus exigencias regulatorias serán menores. Pero de momento ya ha recibido algún mensaje que va en otra dirección. 

Antes de haber recibido esa rebaja en sus expectativas, Telefónica lleva meses caldeando el ambiente regulatorio. Algo habitual en el operador azul. El último en pronunciarse ha sido el CEO, Ángel Vilá, que advertía ante los analistas -durante la presentación de resultados del Q3- que tras la fusión de Orange y MásMóvil, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) deberá tomar medidas en España con respecto a su situación

Asumen desde Telefónica, con bastante razón, que el mercado va a cambiar por completo. Por este motivo, estiman, gran parte de la regulación existente debería modificarse. Y esto, les afecta de lleno. Tanto a nivel de servicios mayoristas como otras cuestiones que por su posición de domino estaban entre sus cometidos. 

Sin embargo, gran parte de este entuerto regulatorio primero se resolverá en Bruselas. Es decir, la aprobación de la fusión entre Orange y MásMóvil se dirime en Europa, y será quien marque los aspectos fundamentales, a nivel de requisitos, para que posteriormente sea la CNMC quien dictamine cómo es el encaje con Telefónica y el respecto de competidores en España

Pero antes de que suceda todo esto, que no sería hasta el verano de 2023 -como poco-, el regulador español ha servido un jarro de agua fría a Telefónica. Solo es un caso de servicio, además en desuso, pero marca la posición futura que puede tener la CNMC. 

Telefónica y su peso 

En concreto, la CNMC ha realizado un informe sobre el cobre de Telefónica en el que se muestra muy contundente con respecto a sus responsabilidades como operador con poder significativo de mercado. 

El regulador concluye que la venta y posterior arrendamiento de un conjunto de cables de cobre de Telefónica no implica ninguna modificación en las obligaciones vigentes de acceso a la red de cobre. Esta operación tampoco es susceptible de dar lugar a una nueva revisión de los mercados mayoristas relacionados con la red de acceso. 

Del análisis de los acuerdos de venta y arrendamiento se desprende -según el regulador- que, hasta que se produzca el cese de las obligaciones regulatorias establecidas para el par de cobre por la CNMC por el cierre de las centrales de cobre, corresponderá exclusivamente a Telefónica seguir proveyendo los servicios mayoristas vinculados a la red tradicional de este operador y contemplados en los mercados de acceso local al por mayor; acceso central al por mayor y acceso de alta calidad al por mayor.  

El comprador no asume ningún tipo de responsabilidad en materia de explotación, gestión y mantenimiento de los activos, correspondiendo exclusivamente a Telefónica el cumplimiento de las obligaciones que puedan emanar de la normativa sectorial, y en particular, de lo dispuesto en las ofertas de referencia (que establecen los detalles y procedimientos por los que se instrumentaliza la obligación de acceso a los pares de cobre). 

Además, Telefónica sigue siendo igualmente responsable de cumplir todos los pasos del procedimiento establecido por la CNMC para el cierre de las centrales de cobre. 

Ante esta situación, cabe señalar que el regulador no será muy laxo a la hora de analizar el mercado español y, por lo tanto, la fusión entre Orange y MásMóvil no supondrá un cambio radical como el que plantea Telefónica desde hace meses.

Raúl Masa

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp