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El futuro del sector alimentario pasa por la innovación: “Hay que ser eficiente y sostenible”

Los especialistas coinciden en que el marketing de influencers a veces "se da de patadas con la realidad científica", promocionando productos sanos que no lo son

Investigadores del sector alimentario. Foto: twenty20photos

Las empresas del sector alimentario que no sean sostenibles, acabarán cerrando y por este motivo, son las primeras interesadas en que la producción sea eficiente, usando la menor cantidad de recursos medioambientales posibles. Pero la sostenibilidad tiene que ir de la mano con la innovación, con inversiones en I+D para mejorar procesos.

Esta es una de las conclusiones a las que se ha llegado en la primera edición de Foro Food ED, el gran foro sobre el futuro de la alimentación de Economía Digital, donde han intervenido José Miguel Mulet, investigador científico, escritor y catedrático de biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia; y Gemma del Caño, especialista en I+D e Industria y Máster en Innovación, biotecnología, seguridad y calidad.

“La sostenibilidad pasa porque la empresa sea rentable gastando menos recursos, es decir, consumiendo menos energía y contaminando menos”, apunta Mulet. “Lo cual está muy bien porque toda la industria tiene el mismo objetivo“.

Del Caño recuerda que el sector lleva bastantes años intentado ser sostenible, midiendo su impacto en la huella de carbono y esto se está consiguiendo gracias a la inversión en I+D, que permite mejorar los procesos y ser más rentable. “Desde el punto de vista económico interesa la sostenibilidad real, que quizás no es la misma que se ve desde el punto de vista del consumidor”, indica.

La experta no está de acuerdo con la idea de la Unión Europea de avanzar hacia un mundo “más ecológico” si lo que se persigue es aumentar la producción reduciendo el uso de agua y usando la menor cantidad de recursos medioambientales posibles. “Lo ecológico no pasa por ahí”, asegura. 

En opinión del investigador, el futuro de la industria no solo pasa por la sostenibilidad ambiental, también por hacer productos alimentarios “con valor añadido”, no solo, equilibrados y sanos. “La tendencia va a que un alimento sea parte de la dieta equilibrada, pero además mejore la presión arterial y cada vez veremos más productos desarrollados en este sentido”.

Fábrica de pasta. Imagen: grafvision

Del Caño cree que además, se va a incidir en la cuarta y quinta gama, “el tipo de envasado y el procesamiento”. En concreto, que la industria irá hacia productos que permitan una alimentación más saludable con relativamente poco esfuerzo en cuanto al cocinado y la manipulación, y con envases más sostenibles y que aporten información, por ejemplo, si debe ir al contendedor de comida orgánica.

El marketing de influencers choca con la realidad científica

En la primera edición de Foro Food ED también se ha hablado sobre la respuesta que está dando la industria a la demanda de productos más saludables. En este sentido, José Miguel Mulet, destaca que la oferta de alimentación existe, pero la duda está en si la información que se está transmitiendo “es del todo veraz”, o si las alianzas que se hacen entre empresas con influencers “van en beneficio del consumidor”.

A su juicio, se están promocionando productos “teóricamente sanos” que realmente no lo son, de manera que la imagen y el marketing “a veces se dan de patadas con la realidad científica“. La especialista coincide, “es un tema complicado la industria responde a demandas sociales”, explica.

Por un lado, existe un nuevo consumidor que no se interesaba tanto por lo que come como lo hace ahora y la industria se ha tenido que adaptar a eso, a dar una información que antes no tenía por qué dar, “antes nos basábamos exclusivamente en esa lista de ingredientes”, recuerda.

De hecho, hasta que salió el reglamento de información alimentaria, en 2009, ni siquiera había información nutricional en las etiquetas. Y ahora, la industria trata de responder a esa demanda del consumidor “que quiere saber más y tener unos hábitos más saludables”.

Un operario en una industria alimentaria. Imagen: seventyfourimages

En su opinión, la industria está respondiendo a una demanda social que no tiene porque ser específicamente saludable. “Los alimentos no son saludables por si mismos, son los hábitos, pero eso no se ve ni se vende“, comenta. El sector no siempre utiliza la normativa a favor del consumidor, se limita a cumplirla desde el punto de vista que le beneficia, reconoce.

En cuanto a las modas, como ha ocurrido recientemente con el auge de la comida vegana, Mulet cree que está bien que las empresas busque nichos de mercado nuevos u ocupen nichos donde creen que hay demanda social, pero advierte, “cuando cambia la moda, no todas las empresa sobreviven”.

Si quiere saber más, aquí encontrará el video completo del foro:

Gemma del Caño, recuerda que cada año se sacan 1.500 productos nuevos y menos de la mitad sobreviven. “La industria espera durante un tiempo un retorno, por eso no se podemos parar de innovar y se sacan continuamente nuevos productos al mercado”, concluye.

Cristina Hidalgo