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Quiebra en esta empresa de Barcelona de venta de entradas: entra en concurso de acreedores con pérdidas de 700.000 euros
Creada en 2019, esta empresa se dedica a la promoción, diseño, gestión, distribución e intermediación de venta de entradas para espectáculos y actos de cualquier clase
Entra en concurso de acreedores una empresa catalana de venta de entradas
Tiketblok, una plataforma de venta de entradas, ha entrado en concurso de acreedores con pérdidas que ascienden a 739.378,52 euros. El Juzgado Mercantil número 9 de Barcelona así lo ha decretado en el auto que fue publicado a comienzos del pasado mes de diciembre. En dicho documento, se explica que la compañía no cuenta con patrimonio real para repartir entre los acreedores.
La nacida en Barcelona, denominada como QUEFAVI S.L., se dedica a la promoción, diseño, gestión, distribución e intermediación de venta de entradas para espectáculos y actos de cualquier clase (culturales, deportivos…).
Fue creada en 2019 por Álvaro Querol Gras y Rafael Gimeno Bayón del Molino, que presentaron una aplicación para la comercialización de entradas de espectáculos que asegura la identificación completa de cada asistente, es decir, un sistema basado en la digitalización de los tickets.
Dos años más tarde, Xavier Manresa Xarau asumió el cargo de administrador único. Desde ese momento, la empresa llevó a cabo dos ampliaciones de capital con prima de emisión, que supusieron una inyección de 343.000 euros en la sociedad. Sin embargo, estos fondos se han consumido en su totalidad como consecuencia de unas pérdidas acumuladas que superan los 700.000 euros.
De hecho, Tiketblok llegó a recibir ayudas públicas por parte de la Unión Europea, el Gobierno y el Institut Català de les Empreses Culturals, un organismo público de la Generalitat de Catalunya que busca impulsar y apoyar el sector de las industrias culturales y creativas catalanas.
El Juzgado Mercantil declara concurso de acreedores sin masa
El Juzgado de lo Mercantil número 9 de Barcelona ha declarado en concurso de acreedores voluntario y sin masa a la compañía después de constatar su situación de insolvencia y la inexistencia de patrimonio suficiente para hacer frente a sus deudas.

La resolución judicial reconoce que la empresa carece de bienes embargables o que, en su caso, estos no tienen el valor suficiente para cubrir siquiera los costes del procedimiento concursal. Por este motivo, el juzgado ha optado por la vía del denominado «concurso de acreedores sin masa», una figura introducida en la última reforma de la Ley Concursal para agilizar la liquidación de empresas sin activos.
En términos sencillos, un concurso de acreedores se produce cuando una empresa no puede pagar sus deudas. Pero no todos los concursos son iguales. En el caso de Ticketblok, se ha declarado concurso sin masa que se produce cuando la compañía no tiene bienes suficientes para afrontar esas deudas, ni siquiera para cubrir los gastos del propio procedimiento judicial.
Según consta en el auto, el pasivo total de Ticketblok asciende a 739.378,52 euros.
A diferencia de los concursos de acreedores ordinarios, en este caso no se ha nombrado administrador concursal de forma inmediata. Esto se debe a que si no hay activos, designar a un administrador supondría un coste añadido sin expectativas reales de recuperación.
No obstante, el juzgado ha abierto un plazo de 15 días desde la publicación del edicto en el Registro Público Concursal para que los acreedores que representen al menos el 5 % del total del pasivo puedan solicitar dicho nombramiento.
De hacerlo, el administrador debería emitir un informe para verificar si la situación de insolvencia es correcta o si existen activos ocultos o posibles irregularidades.
Una situación muy crítica para Ticketblok
Si transcurrido ese plazo ningún acreedor ejerce este derecho, el concurso de acreedores se dará por concluido automáticamente, sin fase de liquidación ni reparto, al considerarse inviable cualquier recuperación de crédito.

Según el auto, la resolución ha sido comunicada a los principales organismos públicos, entre ellos la Agencia Tributaria, la Seguridad Social, la Agencia Tributaria Catalana y el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), así como a los representantes de los trabajadores, en cumplimiento de la normativa concursal.
Un mecanismo para cerrar empresas inviables
El concurso de acreedores sin masa es una figura reforzada tras la última reforma de la Ley Concursal. Su objetivo es simplificar el cierre de empresas que ya no tienen actividad ni patrimonio, reduciendo costes judiciales y evitando procedimientos prolongados sin utilidad económica.
Cada vez más juzgados recurren a esta fórmula, especialmente en pequeñas y medianas empresas, como reflejo de un entorno económico en el que muchas sociedades no logran superar situaciones de endeudamiento extremo. La Valenciana Prink, líder en el sector del tóner, también se encuentra en esta situación, tal y como informó este medio.