Gestamp y Lear acaban con las líneas de montaje inamovibles: fábricas que se adaptan a la demanda
El sector de la automoción exige rentabilidad a la inteligencia artificial y alerta del riesgo geopolítico por la falta de robótica europea
Iñigo Suárez (Seat) y Javier Pérez Zabalza (Gestamp) intervienen en el congreso Digital Enterprise Show. Imagen: ED
El modelo clásico de producción en la industria de la automoción, estructurado en torno a líneas de montaje rígidas, ha iniciado su declive. La volatilidad macroeconómica, las constantes alteraciones en la cadena de suministro y la reducción de los ciclos de vida de los productos han forzado a grandes actores del sector, como Seat, Gestamp y Lear Corporation, a rediseñar sus operativas industriales.
Durante el congreso Digital Enterprise Show, celebrado esta semana en Málaga y centrado en el impacto de las nuevas tecnologías, directivos de estas compañías han coincidido en que la viabilidad del negocio automovilístico exige abandonar la inflexibilidad histórica para implantar fábricas inteligentes y modulares.
En este proceso de reestructuración, Javier Pérez Zabalza, director de transformación de tecnología de Gestamp, ha explicado que la compañía ha modificado su enfoque para centrarse exclusivamente en la rentabilidad directa de las aplicaciones tecnológicas.
«Lo de las box ya ha llegado a lo que tiene que llegar», ha indicado el directivo en alusión a las pruebas de concepto sin un retorno económico garantizado.
Desde Gestamp han endurecido la criba de proyectos para respaldar únicamente las herramientas maduras: «Ahora solo vamos a hablar de cuando se pone esto en producción, que es cuando de verdad aporta valor».
Para materializar esta eficiencia operativa, las instalaciones físicas han adquirido la capacidad de modificarse ante imprevistos. Jesús Fernández, director de ingeniería de Lear Corporation, ha apuntado que el sector avanza hacia la «manufactura inteligente reconfigurada».
Bajo este desarrollo tecnológico, las áreas productivas «dejan de ser un elemento rígido, estático y predecible, y empiezan a comportarse como un organismo ciertamente dinámico».
Pruebas piloto
Javier Pérez Zabalza ha explicado, por su parte, que Gestamp ya ha materializado este concepto con la creación, hace unos años, de una planta de prueba en Álava, bautizada internamente como ‘Flexi‘.
Esta instalación ha servido como banco de ensayo para validar infraestructuras adaptables ante los cambios que experimenta el sector, con el objetivo de escalar posteriormente el modelo a nivel global.
Esta agilidad física se ha traducido ya en ahorros de costes directos y mejoras de calidad. Lear, por ejemplo, ha implementado algoritmos de visión artificial en el tratamiento de materias primas, como las pieles crudas y los textiles.
Estos sistemas han logrado identificar anomalías y adaptar las máquinas de corte en tiempo real, lo que minimiza el desperdicio y eleva el rendimiento económico del material.
Además, Fernández ha subrayado que la robótica avanzada ha comenzado a reforzar la seguridad laboral mediante sistemas que detectan situaciones inseguras en el interior de las células de soldadura automatizada, previniendo accidentes.
Sistema transversal corporativo en Seat
De forma paralela a la modernización física ejecutada por los proveedores de componentes, fabricantes como Seat han abordado la flexibilidad desde la gestión estructural de los datos. Iñigo Suárez, responsable de tecnología, datos e IA para producción y logística de la automovilística, ha detallado que la firma automovilística ha apostado por la transversalidad tecnológica.
Su estrategia ha consistido en conectar todo el ecosistema corporativo para que las variaciones en la demanda del mercado alteren de forma instantánea y automática las decisiones productivas.
Para lograrlo, Seat ha impulsado la descentralización del desarrollo de software. Mediante plataformas de código bajo (low-code), los operarios de negocio han asumido la capacidad de programar soluciones personalizadas de inteligencia artificial para sus propias parcelas de trabajo.
El departamento tecnológico matriz ha ejercido un control de gobernanza sobre la calidad de los datos, la ciberseguridad corporativa y los costes, evitando que las nuevas aplicaciones disparen el consumo de créditos de las licencias informáticas.
Diferentes capacidades en Europa, EE. UU. y China
Pese a todos estos avances corporativos, la cúpula tecnológica ha alertado sobre una vulnerabilidad crítica a escala geopolítica. Mientras que Europa lidera la creación de marcos regulatorios sólidos para el software, el tejido industrial del continente carece de autonomía en la provisión de hardware robótico.
Estados Unidos y China, en este sentido, han acaparado el desarrollo de la maquinaria física avanzada. El panel ha advertido de que «hoy en día los robots humanoides, o la misma mayoría de los componentes, no son europeos», configurando un riesgo de dependencia a la hora de modernizar infraestructuras críticas.
Finalmente, los portavoces han subrayado que esta reconversión de las fábricas depende ineludiblemente de la asimilación laboral. «Lo primero que pensamos es que la gente se lo tiene que creer», ha argumentado el directivo de Gestamp.