Iberdrola apuesta 30.000 millones en Reino Unido a la espera de oportunidades en España

La energética que preside Ignacio Sánchez Galán se adjudica 7.000KW de eólica en la subasta de renovables británica mientras mira las opciones en abril en España

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, con Boris Johnson, primer ministro británico. IBERDROLA

Los gigantes empresariales españoles son cada vez más multinacionales. Inditex, Santander, Telefónica son casos emblemáticos, mientras en energía hay un nombre propio, con permiso de Repsol y Naturgy: Iberdrola se ha lanzado con fuerza en el mercado internacional en paralelo a su apuesta por la energía eólica, que ofrece muchas más oportunidades en otros países. Uno de ellos es Reino Unido, donde la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán apostará cerca de 30.000 millones, cifra inimaginable en España por la falta de apuesta por parte de las administraciones. 

Iberdrola anunció este lunes que había “triunfado” en la subasta de renovables de Reino Unido, donde se ha adjudicado 7.000 MW de energía eólica marina en Escocia, que requerirán una inversión de 22.500 millones de euros. Son tres proyectos distintos que desarrollará con socios locales y multinacionales, que aportarán, junto con las administraciones, 12.000 millones de la inversión total. 

Dos de los proyectos son con tecnología flotante y los desarrollará en alianza con Shell. Se trata de MarramWind, con 3.000 MW frente a la costa noreste de Escocia, y de CampionWind, 2.000 MW frente a la costa este de dicha nación británica. MachairWind, que Iberdrola desarrollará sin socios, serán 2.000 MW “con cimentaciones fijas en aguas próximas a la isla de Islay, en las Hébridas, al oeste de Escocia”, informó la empresa de origen vasco. 

Estos macroproyectos se suman al anunciado en octubre. A través de su filial Scottish Power, Iberdrola firmó el desarrollo del complejo eólico marino East Anglia Hub, con una inversión prevista de 6.000 millones de libras, cerca de 7.200 millones de euros. Así, en menos de tres meses, la compañía española se ha comprometido a invertir o movilizar unos 30.000 millones, a los que habría que sumarle 12.000 más anunciados ya desde el inicio del plan estratégico 2020-2025. 

La apuesta de Reino Unido vs la de España

No es de extrañar que Boris Johnson, antes de la polémica de las fiestas en Downing Street en pleno confinamiento, se sentara a charlar y se dejara fotografiar con Sánchez Galán. El presidente de Iberdrola aprovechó esas imágenes para exhibir sintonía con el primer ministro de un país que, a diferencia de España, apostaba por las energéticas –en ese momento, estaba en plena pugna con el Gobierno por el recorte a las eléctricas–. 

Y es que mientras Reino Unido y otros países, como Estados Unidos y Noruega, generan oportunidades en renovables, España no lo ha hecho con la misma decisión. La eólica marina, u offshore, parece la mejor solución para los problemas habituales de los molinos de viento, el impacto paisajístico y el perjuicio para las aves, pero muchos países, como el británico, han apostado mucho más que España, todavía dubitativa. Eso explica la salida de Iberdrola hacia otros mercados. 

Parque eólico marino de Vatenfall, socio de Iberdrola en un proyecto offshore en Reino Unido

Es cierto, sin embargo, que sí la hubo. Justo en octubre, justo cuando la relación entre las grandes eléctricas y el Gobierno pasaba por su peor momento, España subasto 3.300 MW de eólica y fotovoltaica. Para mostrar su enfado, Iberdrola no acudió a la subasta, como tampoco hicieron Endesa y Acciona, por lo que dejaron pasar la mayor oportunidad en años. 

Unos días antes habían anunciado que paralizaban inversiones en España por el hachazo que anunció el Gobierno para frenar la subida del precio de la luz. Pocos días después del plantón a la subasta de renovables, que demostraba que lo de no poner dinero en el mercado nacional iba en serio, Teresa Ribera dio marcha atrás, dejó en prácticamente nada el recorte y las compañías anunciaron que volverían a invertir. Pero esa oportunidad pasó. 

La próxima llegará en abril. Sin embargo, es mucho más reducida. Se tratará de solo 500 MW, con 340 de fotovoltaica, 140 de biomasa y 20 más de otro tipo de energía. Pero esta vez, ni rastro de eólica, la gran apuesta de Iberdrola, y mucho menos de marina, por lo que las inversiones en España seguirán muy por debajo de las de Reino Unido y los Estados Unidos. 

El plan estratégico 2020-2025 de Iberdrola establecía que España sería, tras Estados Unidos, el segundo país donde más dinero apostarían. De momento, ha sido así: en lo nueve primeros meses de 2021 –son los últimos datos disponibles–, en EEUU invirtió 1.900 millones, por 1.600 de España y 800 de Reino Unido. A largo plazo, la cosa cambiará, aunque probablemente se plasme en un futuro plan estratégico.

Xavier Alegret