Investigaciones y una demanda millonaria acorralan a los ex jefes de First Brands

La nueva direcciรณn de First Brands ha presentado una demanda adversaria contra Patrick James y varias sociedades vinculadas

La bancarrota del gigante estadounidense First Brands especialista en componentes de automociรณn supone un revรฉs para el mercado norteamericano. Actualmente cuenta con una deuda que ronda los 12.000 millones de dรณlares y una cascada de investigaciones civiles y regulatorias sobre su fundador, Patrick James, y sus antiguos directivos.

El caso no solo amenaza a los exjefes del grupo, que afrontan demandas millonarias y procesos en varios tribunales, sino que tambiรฉn ha salpicado a entidades financieras internacionales como Jefferies y Banco Santander a travรฉs de complejas estructuras de financiaciรณn y vehรญculos de inversiรณn en Europa.

First Brands Group creciรณ a golpe de adquisiciones en el sector de recambios de automociรณn, financiรกndose con grandes volรบmenes de deuda corporativa y estructuras de factoring de cuentas a cobrar y vehรญculos fuera de balance.

Cuando el grupo se acogiรณ al Capรญtulo 11 en Estados Unidos, los documentos de bancarrota reflejaban pasivos totales prรณximos a 12.000 millones de dรณlares, muy por encima de los beneficios generados por un negocio con unos ingresos anuales de unos 5.000 millones.

Los nuevos gestores acusan ahora a Patrick James de haber impulsado una estrategia financiera de alto riesgo, basada en deuda respaldada por facturas y colateral reutilizado, que dejรณ a la empresa con apenas 12 millones de dรณlares de caja en el momento de la quiebra.

Esa โ€œtelaraรฑaโ€ de financiaciรณn ha arrastrado a centenares de acreedores: bancos, fondos de crรฉdito privado, proveedores industriales y compaรฑรญas de servicios que se han visto atrapados en el concurso.

La presiรณn sobre la antigua cรบpula se ha intensificado con cuatro investigaciones paralelas en Estados Unidos, entre ellas un Comitรฉ de Acreedores No Garantizados y un Comitรฉ Especial de Investigaciรณn nombrado en el procedimiento concursal, ademรกs de al menos otro proceso judicial sellado en el Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Texas.

A ello se aรฑaden posibles pesquisas penales: la demanda interna de la compaรฑรญa menciona que James y otros ejecutivos estรกn bajo la lupa de la Fiscalรญa del Distrito Sur de Nueva York por presunta mala praxis ligada a la financiaciรณn del grupo.

Foco en el crรฉdito privado

La nueva direcciรณn de First Brands ha presentado una demanda adversaria contra Patrick James y varias sociedades vinculadas, en la que les acusa de โ€œgrave mala conductaโ€ y de haber utilizado la empresa como una herramienta para enriquecerse personalmente a costa de los acreedores.

Segรบn esa querella, el fundador habrรญa asegurado miles de millones en financiaciรณn mediante facturas inexistentes o manipuladas y estructuras de vehรญculos especiales, para luego desviar cientos de millones hacia su propio patrimonio y el de su entorno familiar.

La compaรฑรญa sostiene que James impulsรณ dos grandes estrategias: por un lado, generar hasta 2.300 millones de dรณlares en obligaciones de factoring sobre cuentas a cobrar basadas en facturas falsas o infladas; por otro, recurrir a vehรญculos especiales que contrajeron otros 2.300 millones de deuda, llegando incluso a doble pignorar colateral que ya estaba comprometido.

Este patrรณn ha despertado fuertes alarmas entre reguladores y bancos sobre los riesgos de estructuras opacas de financiaciรณn de circulante y la falta de visibilidad real sobre los activos que respaldan los prรฉstamos.

El caso se ha convertido en un sรญmbolo de las vulnerabilidades del crรฉdito privado, un mercado que mueve cientos de miles de millones a travรฉs de fondos especializados y financiaciones directas a empresas medianas y grandes fuera del circuito bancario tradicional.

La quiebra de First Brands ha reavivado el debate sobre la capacidad de los inversores para evaluar riesgos en operaciones complejas y sobre la necesidad de mayor transparencia y supervisiรณn en estos vehรญculos, especialmente cuando concentran grandes exposiciones a un solo emisor.

Mientras tanto, Patrick James y otros dos exdirectivos, Stephen Graham y Michael Baker, han solicitado al juez poder utilizar las pรณlizas de seguro D&O (directores y administradores) contratadas por la empresa para sufragar unos honorarios legales que aseguran ya no poder pagar personalmente.

La nueva direcciรณn se opone al uso de estas coberturas alegando que podrรญa violar la Ley de Quiebras y mermar los recursos disponibles para los acreedores, lo que anticipa otra batalla jurรญdica clave en el caso.

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada maรฑana.

O apรบntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRรBETE A ECONOMรA DIGITAL

Regรญstrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMรA DIGITAL antes que el resto

Tambiรฉn en nuestro canal de Whatsapp