Los 3.292 despidos del ERE de El Corte Inglés, uno a uno: Andalucía y Valencia se llevan la peor parte

Los grandes almacenes diseñaron un ajuste en el que más de la mitad de las salidas se producían en las dos comunidades. El departamento de compras será el más golpeado en las oficinas centrales

El consejero delegado de El Corte Inglés, Víctor del Pozo, durante su participación en el II Foro sobre Fondos Europeos organizado por EFE y KPMG. EFE/ Chema Moya

A pesar de diseñarse como un expediente de regulación de empleo (ERE) de anexión voluntaria, El Corte Inglés elaboró un listado con el excedente de personal que arrastraba en cada una de las divisiones. De allí salieron los 3.292 despidos incluidos en el plan. Según los planes de los grandes almacenes, más de la mitad de las bajas se producirán entre Andalucía, Canarias y la región de Levante, pero las adscripciones hasta el momento podrían obligarle a realizar más ajustes si quiere cumplir con sus objetivos.

La compañía que preside Marta Álvarez siempre señaló que 2.500 salidas debían proceder de los centros comerciales y otras 500 de las oficinas de la madrileña calle Hermosilla. A falta de una semana para cerrarse el plazo de solicitud voluntaria, se cubrió el 54% del cupo, informó el comité de empresa el lunes. Quedan por cerrarse al menos 1.500 rescisiones de contrato. Y la empresa tiene muy claro donde quiere hacerlo: desde los territorios que arrastran centros menos rentables al departamento de compras.

Según la documentación a la que ha tenido acceso Economía Digital, El Corte Inglés calcula que tiene un excedente de 1.197 personas en la región Andalucía Oriental/Canarias. Suman tanto el personal de tienda como los que prestan servicios al grupo. La zona engloba las provincias de Málaga, Granada, Almería y Jaén. Tras el cierre del centro de Linares (Jaén) –previo al ERE–, la compañía ya hizo pública la voluntad de “reestructurar” el establecimiento de Mijas (Málaga).

Además, la dependencia del turismo de los almacenes canarios podría haber sido una de las razones para golpear a un mayor número de empleados de la comunidad. Entre el resto de provincias andaluzas —Cádiz, Córdoba, Huelva y Sevilla— y Extremadura, la voluntad de la organización es afectar a 215 asalariados más.

La segunda división en la que el consejero delegado, Víctor Del Pozo, quiere aplicar un mayor ajuste es la de Levante; que engloba la Comunidad Valenciana, Murcia y Albacete. La voluntad de la compañía es que salgan hasta 625 personas de la red que tiene en la zona. En la Comunidad de Madrid, el excedente que señala El Corte Inglés alcanza los 253 trabajadores, la gran mayoría procedente de los centros que tiene fuera de la capital.

El ERE se diseñó para ser menos agresivo en la zona de Cataluña/Baleares, donde están previstas 121 salidas; en el País Vasco, con solo 47 bajas; en Galicia/Asturias, con una afectación estimada de 101 personas y en Castilla y León/Cantabria, con un excedente de 44 empleados. En la división de Aragón/La Rioja/Navarra, las marchas pretendidas sí ascenderían a 193.

El Corte Inglés quiere aligerar el departamento de Compras

Si bien la mayor parte del ajuste debe proceder de la red comercial, El Corte Inglés se guardó un paquete de 512 bajas para las oficinas centrales. Aquí, la mayor parte del excedente se centraliza en el departamento de Compras, que la empresa pretende aligerar en 221 trabajadores. De hecho, es una tendencia que se mantiene desde los últimos años: antes del estallido de la pandemia, muchos empleados de la sección eran destinados a distintos centros comerciales, como ya explicó este medio en varias ocasiones.

Con casi la mitad del ERE focalizado en una sola división, el resto se divide entre las diferentes plantas del edificio. La más afectada, la de Recursos Económicos –que agrupa a Real Estate, Compras Industriales, Fiscal y Contabilidad–, en la que se pretenden dar 115 salidas. En el resto de departamentos, destacan los 63 despidos que se dibujan entre Comunicación y Relaciones Institucionales, Marketing y Creatividad.

Un 54% de adscritos al ERE

A falta de poco más de una semana para que finalice el plazo de adscripción voluntaria, El Corte Inglés tiene un 54% del ajuste cubierto. Sin embargo, se topó con que algunos de sus objetivos van a ser complicados de cumplirse, pues las solicitudes fueron muy bajas en algunas divisiones. Por ejemplo, entre Levante y Andalucía Oriental/Canarias faltan más de 1.000 despidos para alcanzar el hito marcado.

En cambio, el ERE tuvo una acogida superior a lo marcado en la hoja de ruta el zonas como Cataluña/Baleares o Madrid Capital, que compensan parte de la atonía.

En la sede de Hermosilla, el ritmo va incluso más lento. Falta encontrar a 185 voluntarios del departamento de Compras, a 33 de las 39 personas que sobran en Sfera, a 38 de los 39 de Sistemas de la Información o a 33 de los 39 de Creatividad. No llega a equilibrar la balanza el número de empleados de la recién creada División de Venta a Distancia (28) o del centro logístico de Valdemoro (37), que solicitaron acogerse al ajuste.

El Corte Inglés tiene un as en la manga

En la búsqueda de voluntarios para cumplir los objetivos, algunos directivos El Corte Inglés recurrieron a amenazas y presiones, denuncian varios trabajadores. Desde “sobra uno de los nueve que sois en el departamento” a “espero que solicites tu salida voluntaria” o incluso “ya te irás como forzoso”, fueron algunas de las frases que se escucharon a lo largo de las últimas semanas.

Pero más allá de la amenaza de llenar el ERE con despidos forzosos, la compañía cuenta con un as bajo la manga a la hora de ejercer presión sobre los empleados que rechacen la propuesta. En el acuerdo del despido colectivo, la compañía logró incluir una cláusula para trasladar o cambiar de funciones a sus asalariados a cambio de un único pago de 5.000 euros.

Como avanzó este medio, la organización podrá, hasta el 28 de febrero de 2022, “adoptar medidas de cambio de puesto y destino, con o sin movilidad geográfica, y de modificación sustancial de trabajo de las personas trabajadores” por los efectos del ERE.

“En caso de que el cambio de destino implique movilidad geográfica, porque entre el centro de trabajo de origen y el de destino la distancia sea superior a 100 kilómetros y la persona cambie efectivamente de residencia, la empresa compensará al trabajador con un pago de 5.000 euros”, añade.