El Corte Inglés podrá trasladar a sus trabajadores a cualquier centro a cambio de 5.000 euros

La empresa y los sindicatos incluyeron la cláusula durante las negociaciones del último ERE, que implicará la salida de 3.300 empleados

Vista de la entrada a una tienda de El Corte Ingles en el centro de Oviedo durante la pandemia de coronavirus. EFE/J.L. Cereijido.

El Corte Inglés se guardó un as bajo la manga con la negociación del último expediente de regulación de empleo (ERE). Los grandes almacenes aceptaron cumplir el cupo de salidas con bajas voluntarias procedentes de toda su red de centros y oficinas, pero a cambio obligó a los sindicatos a incluir una cláusula en el acuerdo: una vez aprobado el ajuste, podrá trasladar al personal que necesite al destino que quiera a cambio de un pago único de 5.000 euros.

Esta mismas semana, durante las conversaciones con el comité de empresa, la compañía ya avisó de que se guardaba el comodín de modificar tanto las funciones como la destinación de los empleados a tenor de sus necesidades en el futuro. Lo que durante 2019 implicó el traslado de las oficinas centrales a tienda, ahora supone habitualmente moverse a la división digital.

Con la firma, la organización que preside Marta Álvarez podrá, hasta el 28 de febrero de 2022, “adoptar medidas de cambio de puesto y destino, con o sin movilidad geográfica, y de modificación sustancial de trabajo de las personas trabajadores” por los efectos del ERE.

“En caso de que el cambio de destino implique movilidad geográfica, porque entre el centro de trabajo de origen y el de destino la distancia sea superior a 100 kilómetros y la persona cambie efectivamente de residencia, la empresa compensará al trabajador con un pago de 5.000 euros”, añade.

Cláusula en el acuerdo del ERE de El Corte Inglés.

Como ya informó Economía Digital, la representación sindical y la empresa ya alcanzaron un pacto similar el pasado mes de mayo, cuando la pandemia acuciaba. A cambio de prometer mantener los 90.000 empleos –algo que luego no pudo cumplir–, El Corte Inglés pidió manga ancha para poder cambiar las condiciones de sus trabajadores.

Gracias al acuerdo y la garantía de los 88.000 empleos, los grandes almacenes pudieron aplicar la flexibilidad que deseaban después de que la venta online colapsara durante la primavera. Ninguno de los dos principales sindicatos, Fasga y Fetico, levantó la voz en exceso. Aprobaron medidas de movilidad entre centros y destinaron personal de oficinas a atender telefónicamente a los clientes o a gestionar la venta online.

En verano hubo el primer gran traslado: 140 personas saltaron de oficinas a la División de Venta a Distancia

Varios de los afectados por estos cambios vieron como se reducía la categoría laboral que ostentaban con el consecuente recorte de sueldo. Hasta 140 personas en la División de Venta a Distancia que tanto había sufrido durante las primeras semanas del estado de alarma por falta de recursos. “La modificación se realiza para atender a las necesidades derivadas del incremento exponencial de la actividad del call center de la división de venta a distancia ubicada en el edificio de la calle Alfonso Gómez (Madrid)”, explicaron los sindicatos.

Se da la circunstancia de que muchos trabajadores a los que se les propone el traslado terminan por abandonar la empresa. Ya sucedía antes de la pandemia. Y todavía ocurre.

El Corte Inglés zanja su ERE

A finales de marzo, El Corte Inglés selló con los sindicatos el expediente de regulación de empleo (ERE) que presentó la última semana de febrero. Tras varias reuniones, la compañía aceptó las demandas de los representantes de la plantilla y elevó su oferta hasta los 33 días por año trabajado y un máximo de 24 mensualidades. La cifra final de empleados que la compañía pretende afectar es de 3.292.

La empresa que preside también admitió elevar el pago de las primas a aquellos que se acojan voluntariamente al plan. Los que hayan trabajado entre 5 y 10 años en la empresa recibirán el 5% de su salario bruto. La cifra subirá hasta el 10% para los que tengan entre 10 y 15 años de antigüedad y hasta el 20% para los que superen los 15 años en los grandes almacenes.

Otra de las metas alcanzadas por los representantes de la plantilla es que se pueda adscribir al ERE todo el personal y no solo los de los centros y áreas afectadas por la restructuración. Además, El Corte Inglés contratará a LHH y Manpower para que dirijan el plan de recolocación de plantilla. Aseguran más del 85% de éxito.