Los ERE de la pandemia: de Caixabank y BBVA a la nueva ola de despidos que viene

Desde el inicio de la pandemia, Santander, Sabadell, BBVA y Caixabank han acabado con 15.000 puestos de trabajo

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Desde septiembre y hasta junio, cuatro bancos españoles han negociado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Los protagonistas de esta primera ola de despidos ejecutada durante la pandemia han sido el Banco Santander, Banc Sabadell, BBVA y Caixabank, entre los cuatro han acabado con 15.000 puestos de trabajo. 

Pero se avecina una segunda ola después del verano y en ella estarán seguro Banc Sabadell y Unicaja (ya con Liberbank integrado), aunque no se descarta que el Santander lo vuelva a intentar, pues el consejero delegado, José Antonio Álvarez, explicó en la última presentación de resultados que el sector está en proceso de transformación y tienen que adaptarse a lo que ahora demanda el cliente.  

Todos los presidentes y consejeros delegados de estas entidades, aseguraron tras el estallido de la pandemia que no iban a llevar a cabo ningún ajuste de empleo ni de oficinas por la crisis sanitaria, pero casi todos han terminado haciéndolo. 

Y solo en el caso de Caixabank y Unicaja el motivo es distinto al de todos los demás, y es que estos bancos han decidido fusionarse. EL primero con Bankia, operación que se completó en marzo y el segundo con Liberbank. En su caso está previsto que se cierre en julio.  

Banco Santander 

El Banco Santander lanzó un mensaje claro a través de un comunicado tras el estallido de la pandemia: “mantendremos los puestos de trabajo tanto en los servicios centrales como en la red de sucursales para garantizar los 29.000 empleos directos que tiene el banco en España”. 

Sucursal del Banco Santander

Pero siete meses después, el banco que preside Ana Botín dio el pistoletazo de salida a los despidos cuando anunció un ERE para toda Europa durante la junta de accionistas. Según explicaba la presidenta, el banco había puesto en marcha un plan de ahorro de costes de 1.000 millones de euros para 2021-2022 en el Viejo Continente. 

Las negociaciones en España fueron rápidas y finalmente, el 15 de diciembre cerraba un ERE para 3.572 empleados que han ido dejando el banco de forma voluntaria o a través de prejubilaciones este año.  

Banc Sabadell 

Al Santander le siguió Banc Sabadell, que anunció en noviembre del año pasado un plan de salidas que afectaría a unos 1.800 empleados, el 11% de la plantilla, y solo un mes después ya estaba ratificado que esas personas saldrían voluntariamente de la entidad en el primer trimestre de 2021, tal y como han hecho.  

Las negociaciones fueron breves, incluso con el mini parón que hicieron cuando empezó a negociar con BBVA una posible fusión. Estas salidas se han llevado a cabo mediante prejubilaciones y bajas incentivadas en España y tendrá un impacto positivo de 141 millones de euros al año a partir de este segundo trimestre. 

Sucursal de Banc Sabadell
Sucursal de Banc Sabadell

El entonces consejero delegado de la entidad, Jaime Guardiola, justificaba que durante la pandemia se había acelerado el ritmo con el que los clientes usaban los canales digitales y en consecuencia se inclinaban por la reducción de costes con el cierre de oficinas y el ajuste de plantilla.  

BBVA 

BBVA también ha acusado a la digitalización de los recortes que ha hecho este año. El pasado mes de octubre, el consejero delegado del grupo, Onur Genç, aseguraba que no tenían planteado ningún ERE, pero en enero ya anunciaba que ejecutaría un plan de reestructuración de costes en España en la primera mitad de este 2021.   

En abril puso encima de la mesa 3.800 despidos y el pasado 8 de junio cerraban el ERE para 2.935 trabajadores, este se llevará a cabo a través de salidas y bajas voluntarias, contempla la reubicación de 657 personas en otras áreas del grupo y un plan de recolocación para el 100% de los empleados que salgan del banco. 

Oficina de BBVA / EFE

Según estima la entidad, el coste del plan será de 960 millones de euros y se registrará en las cuentas del segundo trimestre. El ERE no ha estado exento de polémica, los sindicatos criticaban que la cifra de despidos era desproporcionada así que empezaron a movilizarse por las distintas ciudades del país, hicieron paros parciales y acabaron yendo a huelga. 

El CEO del banco explicó que en los últimos años las transacciones en oficinas han caído un 50% en el banco al tiempo que se han multiplicado por dos las gestiones a través de los canales online. También que la rentabilidad está por debajo del coste de capital principalmente por los tipos de interés, y todos estos motivos habían llevado al banco a hacer el primer ERE de su historia. 

Caixabank 

El caso de Caixabank es distinto, tras anunciar su fusión con Bankia ya se contemplaba que llevaría a cabo un ERE, que finalmente empezó a negociarse el pasado mes de abril. El banco que ahora preside José Ignacio Goirigolzarri puso encima de la mesa 8.291 salidas, ahora, dos meses después, ya ha reducido la cifra a 6.950. 

Oficina de Caixabank

Se estima que la negociación se cierre el próximo martes 29 de junio, día en el que acaba el plazo que ya tuvo que extenderse desde el pasado 10 de junio ante la falta de acuerdo entre el banco y los sindicatos. Tampoco este ERE ha estado exento de críticas, de hecho, ha tenido que intervenir el Gobierno pidiendo a la entidad que modere el número de despidos y que haya voluntariedad en las salidas. 

El segundo plan de salidas del Sabadell 

Banc Sabadell adelantó en la presentación del nuevo plan estratégico (presentado en mayo) una nueva reestructuración de costes para 2022. El banco que dirige César González-Bueno pondrá en marcha un nuevo plan de reestructuración en el primer trimestre de 2022, que implica una reducción de plantilla de más de 1.000 empleados en función del ahorro estimado de 100 millones.  

El consejero delegado señaló que no solo contemplará salidas, sino que implicará más medidas de las que informará a la plantilla, previsiblemente en la recta final de este año. El motivo, de nuevo, la digitalización. La entidad contempla una profunda transformación de su negocio retail, bajo un nuevo modelo mucho más digital.  

Unicaja  

Unicaja Banco y Liberbank está a punto de cerrar su fusión. Se espera que se materialice en julio. Desde ambos bancos estiman que será después del verano cuando arranquen las negociaciones con los sindicatos para poner en marcha un plan de salidas.  

Entre tanto, los representantes de los trabajadores ya han hecho sus cálculos y estiman que habrá un excedente de 900 personas cuando se fusionen, 700 en servicios centrales y 200 por el solapamiento de oficinas. Aunque esta sería la cifra mínima, y los recorten pueden ser mayores.

La nueva Unicaja tendrá cerca de 10.000 empleados y unas 1.500 oficinas, pero las duplicidades son mínimas. Las regiones más afectadas serán Asturias, Extremadura o Castilla-La Mancha. 

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp