El Sabadell plantea 1.800 salidas para el primer trimestre de 2021

El banco que preside Josep Oliu quiere adelgazar su plantilla sin ERE, con prejubilaciones y bajas voluntarias

Banc Sabadell ha puesto ya cifras al recorte que se filtró la pasada semana. La entidad que preside Josep Oliu quiere adelgazar su plantilla en 1.800 personas para reducir gastos, ganar eficiencia y encarar con mejor salud una probable fusión en los próximos meses. BBVA y Kutxabank son los dos grandes candidatos a una operación con el Sabadell.

El banco, que cuenta con más de 16.300 empleados, ha planteado este lunes el recorte al comité de empresa con la intención de evitar la conflictividad. Fuentes sindicales han explicado a Economía Digital que la entidad catalana pretende esquivar el ERE y centrar la reducción de plantilla en prejubilaciones y bajas voluntarias incentivadas.

El Sabadell ha establecido ya el calendario de reuniones con los representantes de la plantilla y ha llenado la agenda de noviembre. El objetivo es cerrar un acuerdo cuanto antes para que las salidas puedan tener lugar en el primer trimestre de 2021.

El ajuste se concentrará en las oficinas. El banco que dirige Jaume Guardiola prescindirá de 850 administrativos de la red de sucursales y de 450 comerciales. Los 500 restantes será personal de los servicios centrales y las delegaciones territoriales. La negociación empezará el jueves 5 de noviembre.

Los sindicatos del Sabadell piden un plan de viabilidad

Desde CCOO han criticado que Banc Sabadell no les ha detallado cómo se articulará el recorte a nivel territorial ni las condiciones económicas, cuestiones “cruciales” para “valorar el efecto en la plantilla” y poder negociar. El sindicato pide que los recortes vayan acompañados de un plan de viabilidad.

“Banc Sabadell debe ajustar su plan de digitalización, que hasta ahora está provocando más problemas que ventajas para la plantilla, para desahogar las cargas de trabajo y evitar más prolongaciones de la jornada”, añade CCOO en un comunicado, que pide más inversión en tecnología y que prime por encima de todo la voluntariedad.

El banco catalán es uno de los más acuciados por la actual crisis, como demuestra su caída de resultados y del valor en bolsa. Y es que la pandemia de coronavirus llegó justo cuando el Sabadell estaba empezando a ver los beneficios de TSB tras una difícil y muy cara integración tecnológica.

Ahora, tras el anuncio de fusión de Caixabank y Bankia, se le señala como el verso suelto que terminará por protagonizar alguna fusión o por ser objeto de una absorción. La prioridad del Sabadell es, oficialmente, seguir en solitario aunque analizar cualquier oportunidad de dar valor al accionista. Justo lo mismo que persigue BBVA, que admite que analiza o ha analizado la compra del banco catalán.