Naturgy vende su negocio en Egipto por 500M y sale del país

La compañía sella su salida del país tras un acuerdo amistoso con todas las partes, incluido el Gobierno de Egipto

Francisco Reynés, presidente de Naturgy. EFE

Francisco Reynés, presidente de Naturgy. EFE

Naturgy cumple con sus previsiones marcadas en febrero. La multinacional energética confirma este martes que ha llegado a un acuerdo con la italiana ENI, su socio en Unión Fenosa Gas (UFG), para desprenderse de su negocio en Egipto por 500 millones de euros.

En un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía presidida por Francisco Reynés ha precisado que el pacto ha sido sellado también con el gobierno egipcio, que ha dado su visto bueno.

El mismo comunicado especifica que la venta y salida del país implica el traspaso de su participación en la planta de licuefacción de Damietta, la rescisión de sus contratos egipcios de gas y la salida de Unión Fenosa Gas, de la que controlaba la mitad del capital social.

El pacto es muy trascendente para la compañía. El adiós del país pone fin al contencioso por dicha planta de licuefacción y supone que Naturgy recibirá la mayoría de los activos de UFG situados fuera de Egipto, valorados en aproximadamente 300 millones de dólares.

Fin a un conflicto de más de un lustro

La operación anunciada por la cotizada española pone tierra de por medio a ocho años de conflicto. Los problemas llegaron tras la interrupcion del suministro de gas a la instalación por parte del gobierno egipcio y terminaron con las partes enfrentadas ante el arbitraje internacional.

No sería hasta 2018 cuando Centro Internacional de Arreglo por Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) dio la razón a Naturgy y ENI. La resolución judicial provocó que la compañía española quisiera olvidarse del país y negociara la forma de salir.

Naturgy acudió a arbitraje internacional para encontrar una resolución a sus problemas en Egipto

La compañía energética ya afirmó hace ocho meses, cuando anunció su intención de abandonar Egipto tras haber llegado a un primer acuerdo, que en la planta de licuefacción de Damietta “no se había permitido el continuo y correcto funcionamiento”.

Todo, al fin y al cabo, gira en torno al deseo de Reynés de hacer una compañía con un perfil de riesgo más bajo, o como él mismo definió tras la venta de parte de su negocio en Chile al gigante chino State Grid, una compañía más “aburrida”.

El portazo a Egipto sigue al de otros mercados que han traído problemas, como lo fue Colombia