José Elías (La Sirena): “Hoy el empresario asume todo el coste de la formación y eso no es viable”
Foto: X @jose_elias_nvr
José Elías, presidente de La Sirena, ha lanzado un mensaje contundente sobre la situación actual de la formación en el ámbito laboral. En su cuenta de LinkedIn, el empresario señala que “formar a una persona tiene coste, un coste bastante elevado que es difícil de asumir”, poniendo el foco en la presión que recae actualmente sobre los empresarios. Según Elías, en la actualidad es el empresario quien soporta la totalidad de la inversión en formación, un modelo que considera insostenible a largo plazo.
El empresario recuerda que en el pasado los empleados asumían parte del coste de su formación a cambio de un salario menor durante su periodo de aprendizaje. “Antiguamente, tú entrabas y pagabas parte de tu formación recibiendo un salario menor”, explica. Esto permitía a las compañías enseñar a nuevos trabajadores sin comprometer la viabilidad financiera de la empresa, generando una relación equilibrada entre inversión y compromiso.
Para Elías, el cambio de modelo ha generado un escenario complejo: “Hoy en día no puedes permitirte el lujo de enseñar a nadie porque es un coste brutal y luego la lealtad es entre cero y ninguna”. La falta de reciprocidad por parte de algunos empleados, según el empresario, convierte la formación en una inversión de alto riesgo para las compañías.
El empresario, frente a la inversión en talento
Elías critica la situación actual en la que el empresario asume todos los costes de formación sin garantías de lealtad o retorno por parte del empleado. Este enfoque, asegura, es insostenible para las empresas, especialmente las pymes, que deben equilibrar inversión en talento y resultados operativos. “No podemos pretender que los empresarios sufraguemos ese coste a cambio de nuestro beneficio sin recibir ninguna lealtad por parte del empleado”, afirma.
El presidente de La Sirena subraya que esta problemática afecta directamente a la competitividad de las empresas. La falta de un modelo compartido de inversión en formación puede generar desincentivos para contratar y desarrollar talento, lo que a su vez repercute en la productividad y la innovación. “Hoy el empresario asume todo el coste de la formación y eso no es viable”, insiste, insistiendo en la necesidad de replantear el esquema actual.
Además, Elías señala que la situación genera un problema de sostenibilidad para la economía laboral: cuando la formación depende únicamente de la empresa, los recursos se concentran en un número limitado de trabajadores, dejando fuera a otros potenciales talentos que no pueden acceder a programas de desarrollo. El modelo actual, según el empresario, es injusto tanto para empleados como para empresarios, ya que genera expectativas y cargas desiguales.

Propuestas para un modelo más equilibrado
Elías propone un debate sobre cómo equilibrar la inversión en formación entre empresa y trabajador. Históricamente, el empleado-aprendiz ingresaba con unas condiciones diferenciadas a las del empleado oficial, lo que facilitaba la enseñanza y la adquisición de habilidades. Este esquema permitía que ambas partes asumieran responsabilidades compartidas, asegurando un compromiso mutuo y sostenible.
Actualmente, la tendencia es que toda la carga recaiga sobre la empresa. “Es una situación injusta”, denuncia Elías, recordando que esta dinámica puede limitar la disposición de los empresarios a invertir en la formación de nuevos empleados y, en consecuencia, afectar al desarrollo profesional de las nuevas generaciones. Para él, es fundamental repensar los incentivos y responsabilidades en la formación, buscando un modelo que combine inversión empresarial con compromiso del trabajador.
El empresario también sugiere que se valore la lealtad y el esfuerzo de los empleados como parte de la ecuación. La formación, según Elías, no solo debe verse como un coste económico, sino como un proceso en el que ambas partes asumen responsabilidades. Este enfoque permitiría garantizar que la inversión realizada por las empresas tenga un retorno tangible en productividad, retención de talento y competitividad del negocio.
Impacto en el sector y perspectivas futuras
La reflexión de José Elías llega en un momento en el que muchas empresas españolas enfrentan desafíos en la captación y retención de talento. La falta de un modelo sostenible de formación puede limitar la capacidad de las compañías para crecer y adaptarse a nuevas tecnologías y mercados. Elías enfatiza que el coste de formar a los empleados no debe ser asumido únicamente por la empresa, sino que requiere un planteamiento más compartido y estratégico.
Asimismo, subraya que un sistema equilibrado de formación puede fomentar la lealtad y el compromiso de los empleados, reduciendo la rotación y aumentando la productividad. Para Elías, la clave está en reconstruir un esquema de responsabilidad compartida, donde tanto la empresa como el trabajador reconozcan su papel en el desarrollo de habilidades y competencias.
En definitiva, la posición de José Elías pone de relieve la necesidad de un debate amplio sobre la formación laboral en España, buscando modelos sostenibles y justos. “Hoy el empresario asume todo el coste de la formación y eso no es viable”, concluye, dejando claro que las empresas no pueden continuar soportando en solitario esta inversión sin mecanismos que garanticen un compromiso real y duradero por parte de los trabajadores.