El reabastecimiento de microchips da un respiro a Stellantis: Figueruelas convoca turnos adicionales

Los sindicatos esperan impulsar la producción, pero son prudentes y mantienen que el suministro de semiconductores seguirá afectando su día a día

Taller de baterías de la planta de Stellantis en Zaragoza. Stellantis

La vuelta de las vacaciones está sentado bien al sector de la automoción. La planta de Stellantis de Figueruelas, en Zaragoza, convoca tres jornadas laborales adicionales en los próximos días con el objetivo de impulsar la producción después de meses de retrasos por la escasez de semiconductores, una pieza clave en el montaje de un vehículo que lleva un año y medio lastrando la fabricación de automóviles a nivel mundial.

El primer turno adicional está convocado para la noche de este viernes, mientras que la planta del conglomerado que agrupa Citroën, Peugeot, Opel y Fiat también estará operativa el sábado día 20 y el próximo 27 de agosto. El centro zaragozano vuelve de las vacaciones con las pilas cargadas, dado que esta semana ha sido la primera en activo después de tres semanas de descanso. En la fábrica se ensamblan los modelos Corsa y Crossland de Opel y el Citroën C3 Aircross. 

De esta forma, Stellantis Figueruelas se suma a Seat entre las automovilísticas que están viendo como la escasez de materias primas da un respiro y les permite augurar unos meses de recuperación. Desde la filial de Volkswagen, apuntan a una mayor oferta de estos componentes por las últimas inversiones hechas por sus fabricantes, el stock generado por la bajada masiva de producción de automóviles y por una menor demanda de otros dispositivos tecnológicos que requieren de estos microchips a causa de las medidas de ahorro tomadas por los hogares ante una posible recesión. 

Fuentes sindicales apuntan que la fábrica de Figueruelas ha sido relativamente afortunada en el reparto de microchips, sin escaparse totalmente de la crisis. “Llevamos una temporada en una buena situación, mientras que otras fábricas como la de Vigo han tenido que parar, nos hemos visto menos afectados”, indican. La fábrica de la antigua PSA interrumpido la producción en varias ocasiones a lo largo del primer semestre del año, pero en una menor medida que el centro gallego.

Uno de los factores que les ha permitido sortear la crisis es la flexibilidad establecida en sus turnos de noche. Los empleados que los cubren están preparados para trabajar las dos líneas que acomoda la fábrica, de modo que, dependiendo del tipo de semiconductor del que disponen, dedican más tiempo a la construcción de unos modelos o de otros, evitando tener la planta parada. 

Aun así, la representación de los trabajadores de Figueruelas prefieren “ser prudentes” y “andar con pies de plomo”, dado que son muy pocas las fábricas que desarrollan estos microchips, por lo que un incidente en una de ellas podría volver a trastocar la producción automóvil. 

De hecho, la empresa dirigida en España por Maurizio Zuares y los sindicatos acordaron un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) de hasta 70 días para 3.200 trabajadores para este 2022. Recientemente, no ha tenido afectaciones graves, pero permite flexibilizar los horarios en función de los materiales disponibles y por la posibilidad de un descenso de la demanda.

100.000 coches menos en 2021

Según informo Economía Digital, la falta de chips bajó la producción de la fábrica en más de 100.000 unidades el año pasado. Los paros de inicios de 2022 tampoco han permitido recuperar los niveles previos a la pandemia y será difícil superar 500.000 coches sacados a la carretera, su objetivo en los últimos años. Actualmente, la empresa trabaja bajo demanda, es decir, solo produce coches que ya tienen comprador y no se plantea seguir previsiones para finales de año por la incertidumbre del momento.