Renault y Stellantis (PSA) paran la producción en España por la falta de semiconductores

Las plantas de Vigo, Zaragoza y Palencia sufren el mismo problema que ya llevó a Seat a recortar sus previsiones en Martorell (Barcelona)

Una imagen del Opel Corsa eléctrico que se fabrica en Figueruelas (Zaragoza). EFE/Toni Galán

Seat ya avisó en enero: este año va a ser muy complicado cumplir con las previsiones de producción. La escasez de semiconductores provocó que la filial de Volkswagen presentase un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para parte de la plantilla durante el primer semestre. La afectación no fue puntual: las plantas españolas de Renault y Stellantis –la antigua PSA—también cerrarán por la ausencia del mismo componente.

Debido al coronavirus, las fabricantes de semiconductores centraron la producción en las grandes tecnológicas ante el desplome del mercado automovilístico. Con la recuperación de las ventas, las compañías automotrices han visto que no cuentan con el suficiente número de chips para abastecer la demanda prevista.

El fenómeno es mundial: desde Japón (Honda y Mazda) hasta Estados Unidos (Ford y General Motors). Y en el segundo fabricante de Europa, la crisis no podía pasar por encima.

La fábrica de Stellantis en Vigo dejó de fabricar unos 2.000 coches

Esta misma semana, la planta de Stellantis en Vigo tuvo que parar durante varios turnos por la falta de este componente. Según La Voz de Galicia, se dejaron de fabricar alrededor de 2.000 vehículos. En el centro de la compañía en Figueruelas (Zaragoza) la actividad tampoco se pudo retomar y ninguna de las líneas de producción ha sacado ningún coche a la carretera esta semana.

Lo mismo sucedió con el centro de Renault en Palencia, donde se elaboran el Mégane y el Kadjar. La semana pasada la actividad ya registró afectaciones y tuvo que enviar a un millar de empleados a casa por la falta del mismo componente.

Seat presentó un ERTE

A pesar de que la escasez ya golpea a ambos fabricantes, ninguno presentó alguna medida traumática a la plantilla como sí hizo Seat en enero. La automovilística española aprobó un ERTE para 550 personas con una afectación de cuatro meses. La compañía decidió suspender un turno de la línea que ensambla el Seat León y el Cupra Formentor.

A pesar del panorama, Seat confía en recuperar la producción perdida en la segunda mitad del año, cuando se augura una normalización de la economía gracias a la vacuna. Por ello, diseñó un 2021 en el que ensamblará hasta 483.000 coches en su fábrica catalana frente a los apenas 350.000 que logró sacar a la carretera a lo largo del año pasado. Antes de la pandemia, la instalación cerró 2019 con 500.005 automóviles ensamblados.