Renfe desembolsa 132 millones a Talgo para transformar sus trenes Avril con fisuras
La operación, con un importe de 132 millones de euros, permitirá que toda la flota opere bajo una única configuración técnica
Renfe ha logrado cerrar un acuerdo con Talgo para transformar una quincena de trenes Avril de ancho fijo en unidades de rodadura desplazable. De esta manera, las dos compañías han puesto punto final a la crisis abierta por los retrasos en la entrega de las unidades, si bien el acuerdo aún está pendiente de la luz verde de los consejos de administración de Renfe y Talgo.
Así lo recoge El Economista, que también concreta que la operación tiene un importe de 132 millones de euros y permitirá que toda la flota opere bajo una única configuración técnica.
Encargo de trenes Avril
Los trenes en cuestión forman parte de la serie 106, una treintena de trenes Avril encargados hace más de una década. De los vehículos, la mitad son de rodadura desplazable y la otra, con ancho fijo, lo que implica que únicamente puedan circular por líneas de alta velocidad.
Cuando concluya la transformación, el conjunto de la flota estará equipada con bogies de ancho variable. Así, los planes de la compañía ferroviaria pública pasan por destinar una veintena a AVE y una decena a Avlo, lo que permitirá a Renfe incrementar su flota en quince unidades de ancho variable.
Retrasos y sanción millonaria de Renfe
La noticia llega después de que el fabricante ferroviario español asegurase hace cerca de un mes que tenía intención de cerrar en las próximas semanas el acuerdo sobre las entregas de los trenes Avril. Los retrasos en la entrega, precisamente, llevaron a Renfe a imponer una sanción a Talgo de 116,6 millones de euros y retenerle 22 millones de euros.
El Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, dejó bien claro que el desembolso de la sanción era «impepinable» y recalcó que los contratos deben cumplirse, si bien también barajó la posibilidad de ofrecer cierta flexibilidad a la empresa para su pago.
Talgo, por su parte, señaló que su posición respecto de las penalizaciones impuestas por Renfe era de «total desacuerdo» y advirtió que continuaría tratando de proteger sus intereses, pero también los de sus inversores.
Más allá de la penalización de 116 millones de euros y los 132 millones de euros por la transformación de los trenes, Talgo deberá hacer frente al pago de 10,8 millones de euros para compensar los costes de homologación de las unidades actualizadas.
Adjudicaciones para la alta velocidad
En un momento marcado por la voluntad de sacar nuevas adjudicaciones para la alta velocidad española por parte del ministerio que encabeza Óscar Puente, a las que quiere optar el fabricante ferroviario, Talgo ha puesto de relieve que sus trenes son «extraordinariamente ligeros», lo que contribuye a la sostenibilidad de las infraestructuras ferroviarias.
También ha tratado de amainar la tensión asegurando que el desacuerdo con Renfe «no menoscaba» que están tratando de reconducir su relación. «No cabe ninguna duda de que los trenes de Talgo representan, por su estructura ultraligera y el diseño de su sistema de rodadura, una solución tecnológica de primer nivel para garantizar la pervivencia de la red ferroviaria», ha destacado la empresa vasca.
Nuevo plan estratégico
El presidente de Talgo, José Antonio Jainaga, se mostró convencido en la junta general de accionistas de la compañía que el acuerdo con la empresa pública ferroviaria «dejará totalmente despejada cualquier incertidumbre financiera». El fabricante ferroviario perdió el año pasado 100 millones de euros, si bien actualmente cuenta con una cartera de pedidos valorada en 6.300 millones de euros.
Talgo está trabajando en la presentación de un nuevo plan estratégico, que incluirá los productos que serán la base de su negocio en la próxima década. A pesar de que las inversiones industriales están aún en definición, la voluntad de la compañía es doblar la capacidad productiva antes de 2028 y poner el foco en los mercados del centro y el este de Europa.
La optimización de procesos productivo, junto a las nuevas inversiones que se realizarán en las fábricas de Rivabellosa y Las Matas, permitirán al fabricante ferroviario aumentar de forma significativa su aptitud para acelerar los ritmos de entrega de los trenes.