Repsol invertirá 5.500 millones en renovables hasta 2025

La energética presenta su plan estratégico 2021-2025, centrado en la reducción de las emisiones con un 30% de las inversiones en ese campo

Repsol, compañía conocida sobre todo por sus negocios de carburantes, invertirá 5.500 millones de euros en energías renovables en los próximos cinco años. El grupo que preside Antoni Brufau se ha propuesto ser neutro en emisión de carbono en 2050 y este es el primer paso.

La compañía presenta este jueves su plan estratégico 2021-2025, que supone un giro en su hoja de ruta hacia fuentes de energía alternativas. No da hoy el pistoletazo de salida –varias inversiones anunciadas en los últimos meses ya iban en esa dirección, como la de Cartagena– pero sí que supone ponerlo negro sobre blanco y comprometerse con los inversores.

Para ello, Repsol destinará el 30% de las inversiones a iniciativas bajas en carbono: 5.500 millones de los 18.300 previstos de inversión total hasta 2025, según ha anunciado a la CNMV. El nuevo plan estratégico no olvida al accionista y prevé también una subida del dividendo.

Repsol se propone reducir un 12% las emisiones de CO2 en 2025, para llegar a cero en 2050

La nueva hoja de ruta de la empresa que dirige Josu Jon Imaz se encamina hacia un 2050 con cero emisiones pero endurece sus propias exigencias. Para 2025, la reducción prevista es del 12%, en vez del 10% estimado hasta ahora, y en 2030, ya el 25%. Repsol quiere alcanzar los 7,5 GW de generación de bajas emisiones en 2025 y duplicar esta cifra en 2030.

Esta reducción se basará en cuatro pilares: la eficiencia energética, en la que se invertirán 400 millones para reducir 800.000 toneladas de CO2 al año; la economía circular, con el uso de combustibles reciclados en todas sus plantas; el hidrógeno renovable, con el objetivo de producir 400MW de producción en 2025, y la captura y uso de CO2, para lo que adaptará la refinería de Petronor.

Repsol casi duplicará el ebitda e incrementará el dividendo

Estas inversiones también tienen que ser rentables. Esa es una máxima para Brufau e Imaz y así se refleja en el plan estratégico, que prevé prácticamente duplicar el ebitda de 2019. Para 2025, el objetivo es superar los 8.200 millones de beneficio bruto de explotación.

Los proyectos serán los principales beneficiados de esta mejora, pues habrá más caja para inversiones, pero también lo serán los accionistas. El dividendo en efectivo crecerá un 25% entre 2021 y 2025, pasando de 60 a 75 céntimos por acción, a lo que se sumará un plan de recompra de acciones para superar el euro por título al final del periodo.

“Nuestra estrategia se basa en una apuesta multienergía que combina todas las tecnologías para la descarbonización”, explica Imaz. “Seremos más eficientes e incrementaremos nuestros objetivos de generación renovable”, añadió el consejero delegado de Repsol.