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Santa Bárbara denuncia que Indra y Escribano no tienen «capacidad» para ejecutar un contrato con 3.000 millones de dinero público
Santa Bárbara Sistemas ha recurrido ante el Tribunal Supremo el contrato de 3.000 millones adjudicado a Indra y Escribano.
Rehabilitación de uno de los tanques Leopard en la planta de Santa Bárbara Sistemas. A 23 de marzo de 2023, en Sevilla. María José López / Europa Press
Santa Bárbara Sistemas, filial del gigante estadounidense General Dynamics, asegura que la unión temporal de empresas integrada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) «no tiene capacidad» para desarrollar el contrato adjudicado por el Gobierno valorado en 3.000 millones de euros, y que ha recurrido ante el Tribunal Supremo.
Alejandro Page, vicepresidente de General Dynamics European Land Systems (GDELS) y director general de su filial española, ha asegurado en la mañana del lunes que los 1.200 empleados de Santa Bárbara se sienten «frustrados» y «despreciados» por la adjudicación del Gobierno.
«Santa Bárbara tiene ya la capacidad para desarrollar el programa; Indra y Escribano la podrán tener en el futuro, pero ahroa no«, ha asegurado en un encuentro organizado en la sede de la empresa en Madrid con medis de prensa.
Santa Bárbara dice que sus 1.200 empleados se sienten «frustrados» y «decepcionados»
«La adjudicación viene a decir que esa UTE es la única para ejecutar el programa, pero hay evidencias objetivas de que no es así, podrá tener capacidad en el futuro, con dinero todo es posible, pero ahora no la tiene», ha insistido.
La compañía ha requerido que se suspenda cautelarmente la concesión de créditos por importe de 3.000 millones de euros a la unión temporal de empresas constituida por Indra y EM&E, para financiar los programas de compra de nuevos obuses de cadenas y ruedas, adjudicado en diciembre por el Ministerio de Defensa.
El Gobierno aprobó en octubre un Real Decreto que regula la concesión directa de préstamos para «el desarrollo industrial de programas especiales de modernización». En particular los que han sido objeto del recurso de Santa Bárbara Sistemas, uno de 1.181 millones de euros (ATP Ruedas) y otro de 1.821 millones (ATP Cadenas).

El programa de Defensa adjudicado a Indra y EM&E está diseñado «a imagen y semejanza de nuestros sistemas, con capacidades que no había en el mercado«, ha incidido Alejandro Page.
«No entendemos que se opte a traer algo de fuera que ya existe aquí, lo normal es que se use esa tecnología española, la que hemos desarrollado en las últimas décadas», ha subrayado.
«Se está comprometiendo un presupuesto que, si luego hay que cambiar el contrato, las empresas adjudicatarias van a contraer una deuda», ha comentado.
El vicepresidente de GDELS ha insistido en que Santa Bárbara Sistemas «es una empresa española, con todas sus patentes españolas, la tecnología es española». General Dynamics, ha añadido, es un grupo muy «descentralizado», y ha reiterado que Santa Bárbara «no importa tecnología, todo el desarrollo y fabricación se hace en España».
Page ha lamentado que ni desde Indra ni desde el Gobierno se han ofrecido explicaciones. «Hemos hecho propuestas específicas, pero no se nos ha respondido«, ha dicho. «Entiendo que habrá un interés legítimo por parte del Gobierno en escoger a Indra y Escribano, pero no sabemos por qué se ha seleccionado esa oferta«, ha señalado.
El recurso presentado ante el Supremo se hace porque «queremos defender la tecnología española, queremos que se defienda la tecnología española», ha advertido. «Ahora que hay dinero para invertir en la industria española de Defensa no queremos que se nos deje fuera, podemos coexistir».
El recurso presentado por Santa Bárbara Sistemas ante el Tribunal Supremo es un paso más en el profundo distanciamiento existente entre la filial de General Dynamics y la primera compañía española de defensa presidida por Ángel Escribano.
A mediados de este año el presidente de Indra reveló que había tratado de adquirir Santa Bárbara Sistemas, y cargó contra la gestión que la multinacional estadounidense había hecho de su filial española.