Telefónica quiere impulsar la movilidad geográfica de su plantilla en España frente a la oposición de los sindicatos en pleno ERE

Los sindicatos reprochan al operador azul que sus planes no encajan con las ideas de combatir contra la España vaciada, y asegura que darán la batalla en este aspecto

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Telefónica se encuentra en medio de una compleja negociación con los sindicatos para cerrar lo antes posible el convenio de empresas vinculadas (‘III CEV’). La compañía tiene entre sus planes algunas reubicaciones de empleados. Una circunstancia que los trabajadores rechazan de pleno. Para ello cuentan con dos armas: el cuerpo teórico del Gobierno en este sentido; y la presión en paralelo sobre la negociación del ERE.

El operador azul ha dejado claras sus intenciones. Quiere la eliminación de la cláusula de garantía de no movilidad geográfica interprovincial e interinsular con carácter forzoso. Considera que deben establecerse equipos de trabajo estables de un mayor tamaño, que puedan trabajar físicamente juntos.

Además, en Telefónica plantean para sus trabajadores en España la eliminación del cobro de dietas en el caso de que los movimientos forzosos no conlleven cambio de domicilio (excepto si el desplazamiento fuese de más de 90 km.) y la eliminación de los días de incorporación existentes en convenio actualmente.

Los sindicatos han salido en tromba contra este planteamiento de forma unánime. Asumen que la compañía dispone de mecanismos suficientes para que haya un reparto laboral por la geografía española. El contexto tecnológico permite realizar tareas a mucha distancia sin ningún problema.

Fue el propio presidente de la compañía, José María Álvarez-Pallete, el que presumió de haber cerrado el acuerdo de fusión en Reino Unido con Liberty Global, durante la pandemia del covid, a través de videollamadas.

Qué fue de la España vaciada

Esta situación contradictoria entre lo que presume la empresa con respecto a lo que quiere desarrollar la pone de manifiesto el sindicato Sumados.

Recuerdan que Telefónica es una empresa catalogada como estratégica. Avisan de que desde el Gobierno se viene trabajando para frenar los efectos de la España vaciada, «por eso no entendemos que Telefónica quiera ahora fomentar lo contrario y aumentar este problema buscando implantar la movilidad interprovincial, que solo serviría para dejar sin actividad a las localidades más pequeñas».

En esta línea de contradicciones, el sindicato alude al hecho de que Telefónica venda soluciones a terceros para poder realizar la deslocalización de su actividad laboral; mientras “que nosotros luego no somos capaces de aplicar internamente”, se lamentan.

Una dura negociación

Estas contradicciones que lanzan los sindicatos a Telefónica dejan en evidencia al operador azul. Sus intenciones tienen sentido desde la perspectiva de la reducción de costes; pero los trabajadores no lo ven de igual manera.

La gran fuerza de los sindicatos radica en que la negociación del convenio se está llevando en paralelo al ERE planteado a tres divisiones en España que puede afectar a más de 3.000 personas.

La exigencia de una negociación puede tener su eco en las otras mesas abiertas. Por tanto, la batalla de la movilidad geográfica la pueden elevar bastante, porque la presión llegará por el lado de las salidas. Si además se suman los argumentos contrarios a las propias tesis del Gobierno, parece que los trabajadores tienen bastante camino recorrido.

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Raúl Masa

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