La Transparencia externa e interna se consolida como uno de los pilares clave del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi
La tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida revela la transparencia en las empresas como un motor clave de su crecimiento
La celebración de la tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi ha servido, entre muchas otras cosas, para consolidar la influencia d esta herramienta como una de las claves fundamentales para llevar a cabo el seguimiento y valoración del proceso de compromiso empresarial en Euskadi, de la mano de todas las empresas a las que realiza el estudio.
Dentro de los muchos aspectos relevantes dentro de este compromiso empresarial, el Buen Gobierno se ha consolidado como uno de los pilares fundamentales no solo de esta herramienta, sino dentro de todos aquellos modelos de empresa comprometida que buscan llevar a cabo una evolución sostenida que confirma la maduración progresiva de las prácticas corporativas.
¿Por qué resulta fundamental este Buen Gobierno corporativo? A grandes rasgos, porque representa un pilar esencial al articular principios de ética, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas, siendo estos elementos que sustentan la sostenibilidad y la confianza a largo plazo. Y a un nivel más concreto, porque una gobernanza correcta debe orienta su toma de decisiones hacia un interés general.
La Transparencia interna se consolida como un pilar clave para la empresa moderna
Tal es la importancia de este apartado en la presente edición del Atlas de la Empresa comprometida que, en esta edición de 2025, ha alcanzado un valor síntesis de 5,7 puntos, mejorando los registros de 2024 (5,6) y 2023 (5,5). Todo ello refleja una tendencia de avance gradual, sin frenos, pero tampoco saltos abruptos, en lo que refleja un proceso de maduración que afecta de lleno a las empresas analizadas.
En este sentido, dentro de este mismo apartado, la Transparencia interna se posiciona como uno de los ámbitos más sólidos y avanzados. ¿En qué consiste exactamente esta transparencia? A grandes rasgos, se trata de una variable que estudia el grado en el que la información estratégica, financiera y de sostenibilidad es compartida dentro de la organización.

Y son las propias cifras estudiadas por el Atlas las que confirman su importancia: en 2025, la puntuación alcanza 8,5 puntos, mejorando los resultados de 2023 (7,6) y 2024 (8,3). Esta evolución, como es lógico, refuerza una tendencia claramente positiva, sustentada en cuatro atributos que presentan niveles elevados y homogéneos: el plan estratégico, el plan de sostenibilidad, la información financiera y las previsiones de negocio superan en todos los casos el 85% de respuestas afirmativas.
Por otro lado, el promedio de esta variable del 85% consolida la Transparencia interna como uno de los pilares más robustos del Buen Gobierno en las empresas adscritas al Atlas. Y además de esto, el 71,7% de las compañías ha obtenido la máxima valoración posible en esta variable, lo que evidencia una amplia difusión interna de la información clave y una creciente profesionalización de los órganos de decisión.
La Transparencia externa presenta grandes avances… pero aún tiene retos pendientes
En contraposición a lo que respecta a la consolidación de la mencionada Transparencia interna, la Transparencia externa presenta un comportamiento más contenido, aunque mantiene una evolución positiva en el medio plazo. En lo relativo al campo de estudio, esta variable hace referencia a la difusión pública de información relevante sobre la actividad, estructura, resultados y decisiones empresariales, con el objetivo de proporcionar a las partes interesadas una visión clara, completa y fiable de la organización.
Ya en 2024, esta variable presentó una mejora registrada en 2024, cuando firmó una puntuación de 5,4 puntos. Sin embargo, en la edición de 2025 se produce una ligera corrección hacia los 5,0 puntos, lo que supone un pequeño retroceso respecto a las cifras cosechadas el pasado 2024, pero siguen siendo mejores que las obtenidas en 2023, cuando la puntuación global fue de 4,3 puntos.
Es también importante mencionar que todo lo relativo a la evolución de esta variable se enmarca en el contexto normativo de 2024, marcado por la entrada en vigor de la Directiva (UE) 2022/2464 sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD), aplicable en su primera fase a grandes entidades de interés público con más de 500 empleados.

A la vista de esto, los resultados son claros, y demuestran una cultura empresarial aún insuficiente en materia de reporte de sostenibilidad, más allá de las obligaciones vinculadas al marco de la CSRD o del EINF, ámbito al que pretende dar respuesta el estándar VSME. En este sentido, la iniciativa del Gobierno Vasco BasquESG, lanzada en 2025, puede contribuir en próximos ejercicios a mejorar esta variable al promover la adopción progresiva del estándar VSME entre las pymes vascas.
Sin embargo, en lo relativo al análisis por atributos muestra avances consolidados en la información sobre la estructura de propiedad, el inventario de patrimonio o la desagregación por líneas de negocio. No obstante, en contraposición a este avance, se observa un retroceso en la publicación de datos relativos a las retribuciones de los órganos de gobierno, la distribución del personal, los informes de auditoría externa y las principales inversiones.
A la vista de esto, en lo relativo a este ámbito de la Transparencia externa, destacan con la máxima puntuación posible organizaciones como Arteche Lantegi Elkartea, CAF, Cristina Enea Fundazioa, Eroski, Tubos Reunidos Group y Vidrala, a pesar de los desafíos estructurales que esta variable sigue presentando para las empresas de Euskadi analizadas.