BMN se prepara para la ola de fusiones con un ajuste de plantilla, oficinas y salarios

stop

REORDENACIÓN BANCARIA

Sede de Caixa Penedès

26 de enero de 2012 (20:29 CET)

La dirección de Banco Mare Nostrum (BMN) lo tiene claro. Hay que prepararse para el nuevo proceso de fusiones y adquisiciones que se avecina en el sector mejorando su eficiencia. La receta que quiere aplicar para ello es recortar de nuevo su plantilla, la red de oficinas y los salarios, según fuentes solventes.

La entidad que preside Carlos Egea se propone prescindir de 650 personas y bajar la persiana de unas 120 oficinas en toda España. Si este ajuste se llevara a cabo en estos términos, BMN quedaría configurada como una entidad con 7.000 empleados y 400 oficinas.

Además, el plan incluye una rebaja de la masa salarial cercana al 5%. Con estas y otras medidas se pretende alcanzar un ahorro de costes anual de unos 60 millones de euros y mejorar el ratio de eficiencia el 4%.

La dirección ha esbozado sus intenciones a la plantilla, y ahora queda acometer el proceso de negociación correspondiente. El objetivo del banco es abordar este plan de recorte de costes en el primer semestre.

CCOO ya ha manifestado que rechaza cualquier propuesta que afecte a la plantilla si antes el banco no presenta un plan de viabilidad empresarial y un proyecto fiable de negocio, junto con un estudio detallado de reducción de gastos generales. Dirección y sindicatos se han emplazado para volver a reunirse en breve con el fin de que la empresa aporte datos más detallados de su plan.

En busca de su papel en el nuevo mapa bancario

Al mismo tiempo que trata de fortalecer sus ratios, el banco integrado por Caja Murcia, Caixa Penedès, Caja Granada y Sa Nostra diseña su papel en el nuevo mapa financiero que prepara el equipo del ministro de Economía, Luis de Guindos.

El que vaya a tener dependerá en gran medida del nivel de exigencia que fije el Gobierno en materia de saneamiento de los activos inmobiliarios. Si los requerimientos son duros, BMN tendrá previsiblemente que fusionarse con otra entidad de tamaño similar. Si no es así, puede tratar de volar en solitario con el punto de mira puesto en la adquisición del Banco de Valencia.


Si logra competir con éxito en esa puja, el grupo resultante contaría con un tamaño de balance de unos 100.000 millones de euros, todavía lejos de las posibles dimensiones ideales que maneja el Gobierno en el diseño de la reforma del sector. Estas se acercan más a la horquilla situada entre los 150.000 y 200.000 millones.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad