Bruselas da otro golpe a la fiabilidad de Rajoy

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La Comisión Europea eleva las previsiones de déficit de los próximos dos años porque no se fía del capítulo de ingresos. Sí confirma un crecimiento "robusto"

Mariano Rajoy, en la apertura del XVIII congreso del PP. / EFE

Madrid, 13 de febrero de 2017 (12:00 CET)

La Comisión Europea (CE) empeoró las previsiones sobre el déficit público español, que estima se reducirá al 3,5% del PIB este año y al 2,9% en 2018. Ambas proyecciones están por encima de las últimas estimaciones a pesar de que mantiene las previsiones de crecimiento en el 2,3% para este ejercicio y en el 2,1% el próximo.

Según las perspectivas macroeconómicas de invierno presentadas por el Ejecutivo comunitario, los "riesgos" en las perspectivas fiscales "están relacionados con los pasivos contingentes y la incertidumbre sobre el impacto de las recientes medidas fiscales", adoptadas por el gobierno español para aumentar los ingresos. La CE cubre con el manto de la duda la capacidad de Mariano Rajoy de cumplir con el capítulo de ingresos.

El respaldo comunitario al Ejecutivo español se plasma en otros conceptos. La valoración emitida por la CE es en general positiva para España en términos de crecimiento, desempleo, deuda e inflación. "El crecimiento económico superó las expectativas en los últimos trimestres", reza el informe. Añade que "mientras los vientos de cola favorables se apagan gradualmente, el ritmo de crecimiento se reducirá pero seguirá siendo robusto" en los próximos ejercicios.

La CE estima que el PIB español aumentó un 3,2% en 2016, que en 2017 crecerá al 2,3% y se moderará hasta el 2,1% en 2018, al tiempo que subraya que la composición del mismo en 2016 fue "más equilibrada", apoyada por la demanda interna pero también por la contribución de las exportaciones.

Explicación para la desaceleración

La desaceleración del crecimiento se explica por "la ralentización del consumo privado, el descenso en la creación de empleo" y la desaparición gradual de factores favorables como los bajos precios del petróleo, las rebajas de tipos o las buenas condiciones de financiación. Por otra parte, Bruselas espera que el crecimiento del empleo "se modere" pero, no obstante, "permanezca fuerte", permitiendo que el paro pase del 18,6% en 2016 al 17,7% este año y al 16% en 2018.

En cuanto a la inflación, la CE prevé que se eleve del -0,3% en 2016 al 1,9% en 2017, impulsada por los aumentos en el precio de la energía, para descender de nuevo al 1,7% en 2018 según comience a desaparecer este elemento favorable. Además, la CE espera que la deuda "se estabilice en torno al 100 %" del PIB este año.

Vistazo al resto de economías europeas

Respecto al resto de las economías de la Unión Europea (UE), Bruselas prevé que crezcan en 2017 y 2018 por primera vez en cerca de una década. Alerta, sin embargo, de la "alta incertidumbre" de sus previsiones, que vincula al nuevo gobierno estadounidense, a las próximas elecciones en distintos países europeos y al "brexit".

La CE también revisa ligeramente al alza el avance del PIB en la eurozona para este año y el siguiente frente a las previsiones de otoño (1,6% en 2017 y 1,8% en 2018, ante el 1,5 y 1,7%, respectivamente), mientras que para la UE augura un aumento del 1,8% en los dos años (frente al 1,6% y 1,8%).
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