Caixabank cuadruplicará su rentabilidad antes de 2018

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LA SALIDA DE LA CRISIS PARA LA BANCA

Joaquín Romero

El presidente de Caixabank, Isidro Fainé (i), junto al consejero delegado, Gonzalo Gortázar (d). En la otra imagen, la sede del banco
El presidente de Caixabank, Isidro Fainé (i), junto al consejero delegado, Gonzalo Gortázar (d). En la otra imagen, la sede del banco

en Barcelona, 02 de marzo de 2015 (21:56 CET)

Caixabank se propone multiplicar por cuatro la rentabilidad de sus recursos propios en el plazo de cuatro años, según recoge el plan estratégico 2015-2018, presentado hoy a los analistas financieros europeos en Londres. Esa rentabilidad, que el año pasado fue del 3,4%, se situará en la horquilla del 12%-14% entre 2017 y 2018.

Para ello, el banco se propone mantener un incremento medio anual de los ingresos (intereses y comisiones) del 5,7%. En paralelo, la contención de costes --crecimiento cero en gastos-- le permitirá situar por debajo del 45% su ratio de eficiencia, mientras que la mejora de la situación económica le ayudará a bajar una media anual del 0,5% las provisiones.

Continuación de una trayectoria

El crecimiento constante del negocio que contempla el plan es una proyección de la trayectoria de la entidad en los últimos años, cuando ha llegado a convertirse en el banco principal para casi el 25% de los ciudadanos españoles. En 1994, su penetración sólo era del 10%.

La crisis financiera (2007-2014) ha supuesto para Caixabank subir su cuota de depósitos el 5,6%, muy por encima de su competencia. También ha mejorado el 7,2% su participación en el crédito; el 11,4% en los fondos de inversión, mientras que el resto de la banca ha perdido pie; y el 7% en seguros y planes de pensiones.

Esa evolución le ha convertido en líder del mercado de fondos de inversión, planes de pensiones y tarjetas de debido y crédito.

Mejorar presencia en algunas comunidades autónomas

El propósito inmediato es mejorar su posicionamiento en comunidades autónomas como Madrid, Galicia, Asturias y el País Vasco, donde el banco registra tasas de actividad por debajo de la media. Se trata de conseguir una cuota de negocio global en toda España del 20%, la misma que tiene ahora en banca minorista.

En el capítulo de gastos, el banco en el que La Caixa sigue siendo propietaria del 56% de las acciones, puede presumir de tener un coste por oficina muy inferior al de los otros porque tiene una media de 5,5 empleados por sucursal, frente a los 6,5 del sector. Una oficina le cuesta 228.000 euros anuales, frente a los 410.000 de la competencia. La política de renovación de la plantilla se va a mantener en los próximos años. Esa estrategia le llevó a pactar la prejubilación de 500 empleados el año pasado y la contratación de 700 jóvenes recién licenciados con retribuciones más bajas.

Mejor coyuntura

La mejora de la economía, que tendrá un crecimiento sostenido del entorno al 2% en los próximos años, permitirá bajar la cuota de morosidad hasta menos del 4% y reducir el saldo de préstamos dudosos en casi el 60% en 2018. Por las mismas razones, el tocho endosado y el crédito promotor dudoso bajarán en un porcentaje semejante, reduciendo de forma drástica la exposición inmobiliaria problemática.

Isidro Fainé, el presidente de la entidad, que presentó el plan junto a su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, considera que la concentración bancaria en España está prácticamente cerrada, mientras que en Europa y Estados Unidos podrían registrarse aún movimientos importantes.

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