Cómo evitar problemas con las compras de Reyes

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La comodidad de comprar por Internet puede esconder estafas, así como la tentación de algunos préstamos personales puede ocultar intereses excesivos

La tentación de las compras de Reyes puede traer problemas.

Barcelona, 02 de enero de 2015 (11:00 CET)

Ya pasaron Navidad y Nochevieja, pero aún queda una última parada en este tour gastronómico y de regalos: el festejo de Reyes.

Y para esta fecha es cuando los gastos se incrementan, sobre todo en regalos para los más pequeños.

Para evitar dolores de cabeza –y financieros- ante esta celebración, cabe evitar algunos timos que se presentan con las compras on line, ser cuidadosos con los préstamos personales que pueden esconder tasas de interés astronómicas, y estar informados sobre las garantías de los productos que se compran.

El peligro de los préstamos personales y minicréditos


Tanto los préstamos personales como los minicréditos, parecen una buena opción para cuando el salario no alcanza para comprar los regalos desedos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los "intereses remuneratorios de ambos son muy superiores al resto de créditos", comenta José María Peyra, del bufete Sanahuja Miranda.

 "La cantidad a devolver puede llegar a duplicar o triplicar el monto recibido", agrega Peyra.

Quien decida financiar una compra por estas opciones debe comprender las condiciones económicas que se presentan, incluso las que figuran en la famosa letra pequeña. Si la información es confusa, hay que pedir aclaraciones para evitar malentendidos y luego sufrir penalizaciones por incumplimiento o intereses de demora, entre otros posibles problemas.

Si el préstamo personal ha sido concedido por un banco, se puede reclamar al servicio de atención al cliente de dicho banco en primera instancia, y en caso de no estar conformes, es posible recurrir al Departamento de Reclamaciones del Banco de España.

 Esta institución emitirá un informe en el que determinará si el banco se ha ajustado o no a las buenas prácticas bancarias. Pero cabe aclarar que este informe no es vinculante, y si el banco no lo acepta, el cliente se ve obligado a recurrir a los Tribunales.

Y 
si se trata de un microcrédito concedido por una entidad prestamista, se puede denunciar al Departamento de Consumo de la Comunidad Autónoma donde uno reside. Sin embargo para obtener la nulidad del préstamos habría que apelar a los Tribunales.



Todos los productos tienen garantía

La garantía general de todos los productos es de dos años. El vendedor está obligado a cumplir con este plazo, y de lo contrario, el consumidor está en todo su derecho a denunciarlo a la oficina de Consumo y proceder a una reclamación judicial.



Legalmente, el vendedor no está obligado a devolver el dinero o cambiar el producto si se ha vendido en perfecto estado, y se ha dañado por un uso incorrecto del artículo.

Por ello, antes de realizar una compra, conviene asesorarse sobre el alcance de la garantía, su plazo y posibles excepciones.

La seguridad de las compras online

Las compras por Internet son muy cómodas y prácticas, pero para evitar problemas, es muy importante comprar solo a empresas de reconocido prestigio y solvencia.

Si el domicilio de la empresa se encuentra en uno de los países miembros de la Comunidad Económica Europea, el producto comprado debe contar con dos años de garantía. Pero si hay un problema de incumplimiento por empresas que se encuentran fuera de España, hay que recordar que iniciar con un pleito fuera del país supone un gasto económico muy alto.



La devolución de productos, en los casos en que se haya comprado por Internet y se reciba más tarde de lo previsto, solo se podrá reclamar si la cobertura ante esta incidencia se especificaba en las condiciones de venta.

Para no correr este riesgo, es recomendable comprar en la modalidad contrareembolso, para poder rechazar el producto en caso de entrega tardía.

Cuidado con las estafas en la red


Para evitar los timos en las compras on line, cada vez más frecuentes y sofisticados, Peyra recomienda comprar solamente a empresas que sean conocidas, y que cobren mediante los sistemas de pago estandarizados, como Pay Pal.

Hay que evitar las páginas web que ofrecen a Money Gram o Western Union como las únicas formas de pago, que tienen pocas opciones de defender al comprador.

Cuando se acceda a las opciones de pago, hay que verificar que sea una conexión segura, donde la URL tiene que esta encabezada por el prefijo https.

Y aunque parezca una obviedad, hay que desconfiar en la tentación de las páginas web que ofrecen productos caros, como teléfonos móviles o tabletas electrónicas, con descuentos del 70 o 90%. No es que quizás esos productos estén fallados: lo más probable es que ni siquiera existan, e inviten a pagar por un artículo fantasma.
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