El FMI y Standard & Poor's le echan un capote a España

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EXPECTATIVAS

Elena Salgado, ministra de Economía

20 de septiembre de 2011 (17:43 CET)

A la vez y en la misma dirección. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la agencia de calificación S&P se han puesto de acuerdo para poner sobre la mesa dos buenas noticias sobre la economía española. Son dos ráfagas de aire fresco para una economía, la española, que lleva muchos meses bajo de los focos de los especuladores.

El FMI ha mejorado en una décima su previsión de déficit para España en 2011 hasta el 6,1% y en cinco décimas su estimación para 2012, hasta el 5,2%, respecto a la edición de abril de su informe 'Fiscal Monitor', aunque considera que el país no cumplirá con su objetivo de reducir el déficit hasta el 3% en 2013.

Por lo tanto, pese a esta mejora de las previsiones, el FMI sigue mostrándose más pesimista que el Gobierno español, que espera que el déficit cierre este año en el 6% y descienda en 2012 hasta el 4,4%, con el fin de que en 2013 alcance el objetivo del 3% marcado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo.

Sin embargo, las últimas previsiones del FMI recogen que el déficit se situará en España en el 4,4% en 2013 y en el 4,1% en 2014, por lo que considera necesario que el país adopte "medidas adicionales" para lograr cumplir sus objetivos.

Por otro lado, el FMI ha mejorado una décima su previsión de deuda respecto al Producto Interior Bruto (PIB) para 2011, que ascenderá hasta el 67,4%, en comparación con el informe de junio, pero la empeora en cinco décimas, hasta el 70,2%, de cara a 2012.

Reformas

La institución presidida por Christine Lagarde destaca que el ritmo de ajustes de los países sometidos actualmente a las presiones del mercado parece "adecuado" en este momento, aunque es necesaria una "estricta implementación" de las medidas anunciadas.

Sin embargo, advierte de que España, donde las previsiones de crecimiento del Gobierno son quizás demasiado optimistas, debería ajustar sus planes fiscales si los niveles de déficit previsto por el FMI se materializan para asegurar que los objetivos de consolidación se cumplen.

El FMI prevé en general una fuerte reducción del déficit en España para este año y el próximo y destaca que el Gobierno ha adoptado recientemente medidas para reducir el gasto farmacéutico y reformar parcialmente el Impuesto sobre Sociedades, que permitirán reducir el déficit en casi el 0,5% del PIB.

Asimismo, destaca que el Ejecutivo también ha anunciado recientemente que reformará la Constitución para limitar el déficit y ha establecido una regla de gasto para los gobiernos centrales y locales, que las comunidades autónomas ya se han comprometido a adoptar. Además, subraya que España también aprobó en julio una reforma "histórica" de las pensiones.

Crisis de deuda

Por otro lado, el FMI considera que, en el corto plazo, las implicaciones que pueden tener en los presupuestos de España e Italia la subida de los tipos de interés de la deuda en los mercados secundarios de ambos países, que llegaron a marcar máximos históricos en el mes de agosto, son "sustanciales, pero manejables".

En concreto, apunta que su impacto será inferior al 0,2% del PIB si se mantienen en los niveles actuales hasta finales de año, debido principalmente a que la deuda de ambos países tiene un vencimiento relativamente largo.

"Esto sugiere que se pueden dar pasos en estos países para recuperar de forma gradual la confianza de los mercados antes de que las dinámicas de deuda se conviertan en excesivamente adversas", añade.

En esta línea, añade que la repentina propagación de las presiones sobre Italia y España no puede atribuirse a sus déficits fiscales, que son inferiores a los previstos, sino que reflejan la creciente preocupación entre los inversores sobre una relación de doble sentido entre los riesgos soberanos y financieros, así como sobre la previsión de que las autoridades europeas elaboren un marco de resolución de crisis duradero y convincente en la eurozona.

Ante esta situación, avisa de que si no se logran avances significativos, existe el riesgo de que las preocupaciones del mercado pueden llegarse a materializarse, "con consecuencias que podrían resultar difíciles de contener".

Más rápido que Italia


Por otra parte, el analista de agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) Moritz Kraemer ha asegurado que España ha reaccionado de forma más "rápida y eficaz" que Italia a las tensiones del pasado verano, que dispararon a la prima de riesgo española por encima del umbral psicológico de los 400 puntos.

Así lo ha señalado Kraemer en una conferencia después de que S&P haya bajado la nota de solvencia de Italia de 'A ' a 'A', manteniendo una perspectiva negativa de su crecimiento, ante la debilidad económica y política del país europeo.

"Las dificultades políticas que atraviesa Italia son una de las razones de la rebaja", ha señalado Kraemer, haciendo así alusión a los cambios que Italia pretende hacer en la Constitución para introducir una norma que controle el gasto y que el Gobierno español ya ha puesto en marcha.

Kraemer ha explicado que pese a la rebaja de calificación la posibilidad de que Italia tenga que ser rescatada sigue siendo "extremadamente remota", aunque sí puede encontrar dificultades a la hora de colocar su deuda y verse obligado a subir el coste de la misma.

Para hacer frente a los problemas que atraviesa el país trasalpino, S&P cree que ni las privatizaciones ni la venta de activos por parte de los Gobierno locales italianos serán suficientes para reducir el déficit público del país hasta los niveles adecuados.

En cuanto a si la rebaja de calificación puede implicar una rebaja automática del rating de algunas entidades bancarias, la agencia de calificación asegura que esta decisión dependerá de los activos de deuda que tengan las propias entidades y de los balances de las mismas.
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