Fainé estudia arrinconar la marca Cívica

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Caixabank rescatará las denominaciones de las cajas fundadoras de la entidad impulsada por Navarra debido a su vinculación con el cliente y con los territorios, factores necesarios para crecer en ‘retail’

Una de las oficinas de Cívica en Pamplona

23 de mayo de 2012 (20:36 CET)

La absorción de Banca Cívica por Caixabank supondrá la desaparición de la marca adoptada por las cajas de Navarra, Burgos, Canarias y Cajasol para comercializar su negocio financiero desde hace un año.

La institución presidida por Isidro Fainé considera que el plan de crecimiento en retail, necesario para rentabilizar la operación, requiere recuperar la proximidad con el cliente y con el territorio, valores atribuibles a los emblemas territoriales.

Fainé y su mano derecha, José María Nin, pretenden cubrir con la absorción de Cívica el plan de crecimiento orgánico de varios años y afianzarse como líder del mercado bancario para minoristas en cinco comunidades (Catalunya, Andalucía, Navarra, Baleares y Canarias) y segundo en otras cinco (Madrid, Castilla León, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana y País Vasco). La franquicia Cívica ponía en riesgo la consecución de estos objetivos por varios motivos.

Sin reputación

En primer lugar, se trata de una denominación con un año de antigüedad que no ha tenido oportunidad de labrarse una reputación óptima para La Caixa. En segundo lugar, su polémica trayectoria en bolsa ha comportado crisis reputacionales que dificultarían la comercialización de los productos de Caixabank en su red de oficinas, de prácticamente 7.000 sucursales.

De este modo, La Caixa plantea el uso combinado de su logotipo, presente en todas las oficinas de Caixabank y de la denominación histórica de las cajas fundadoras para transmitir los valores históricos de la institución barcelonesa y de sus nuevas compañeras de viaje.
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