La banca salva ‘in extremis’ a la Sareb

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REESTRUCTURACIÓN

Luis de Guindos, ministro de Economía

30 de noviembre de 2012 (00:29 CET)

La recta final para constituir la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), el banco malo, ha sido de vértigo. Las reuniones en la sede del Ministerio de Economía se han alargado hasta altas horas de la noche. Finalmente, se ha llegado a un acuerdo. La banca sana, es decir las entidades pertenecientes al grupo cero (Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Kutxa, Bankinter y Unicaja), formarán parte del capital de la sociedad de gestión de activos inmobiliarios.

La decisión final se ha cerrado a última hora. Las dudas, particularmente de BBVA, sobre si entrar en el equity del banco malo ha hecho que las conversaciones se hayan intensificado y elevado al primer nivel ejecutivo. Los presidentes de las entidades se han reunido con el ministro Luis de Guindos para limitar el terreno de juego. Además, el mensaje del FMI con el que advertiía que no iba a dar tiempo a constituir la Sareb según los plazos establecidos no gustó en el seno del Ministerio. El lunes decidió coger el toro por los cuernos.

Reunión de altos vuelos

De Guindos se reunió a principios de semana con todos los presidentes de las entidades que no han requerido ayuda pública. Hasta la madrileña plaza de Cuzco acudieron Emilio Botín, Francisco González, Isidro Fainé, Josep Oliu, María Dolores Dancausa, Braulio Medel y Xabier Iturbe para negociar la entrada en el capital.

El ministro consiguió el visto bueno y la promesa de seguir la negociación con los segundos de a bordo. Es ahí cuando Alfredo Sáenz, Ángel Cano, Juan María Nin y Jaume Guardiola lideraron la negociación con el Secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, para cerrar el acuerdo.

Las siete entidades serán las que salven el nacimiento del banco malo. Aportarán algo más de 500 millones de euros de capital directo. El Gobierno no ha podido contar con el capital de las entidades extranjeras y constituirá este viernes la sociedad con la inyección del Frob y la banca.

¿Popular?

Fuentes conocedoras de la negociación aseguran a Economía Digital que una de las incógnitas por resolver es la entrada de Banco Popular. La entidad que preside Ángel Ron ya pertenece técnicamente al grupo cero, aunque no oficialmente.

Tras conseguir los 2.500 millones de la ampliación de capital, el camino se ha allanado. Es por eso, que el resto de bancos quieran que el Popular forme parte de la Sareb. La decisión final no se resolverá hasta último momento, antes de firmar el contrato.

Aprobado raspado

Con estos 1.000 millones de euros, De Guindos cumple con el memorándum de entendimiento que obligaba al Ejecutivo a constituir el banco malo antes de diciembre. Harina de otro costal es cuando se formalizará el accionariado final de la sociedad. Este hecho se producirá en diciembre, una vez transferidos los activos y se haya atraído a los inversores extranjeros.

Ahora faltan los 4.000 millones restantes que se captarán con deuda subordinada, de los que 2.900 tendrán que estar antes de que acabe el año. Del totoal, el fondo de rescate Frob tendrá que aportar algo menos de la mitad, una cantidad que ya ha conseguido gracias al rescate europeo, que ayudará al fondo con 2.500 millones, según anunció el comisario Almunia este miércoles.

En busca de inversores


El problema llega con los más de 2.000 millones que tienen que aportar las entidades privadas a través de deuda. Antes de que finalice el año, se necesitan 1.500 millones.

Fuentes de Economía aseguran que la demanda por parte de los inversores extranjeros está siendo realmente buena. El ministerio tiene comprometidos ya más de 500 millones con fondos internacionales, dinero suficiente para que cumplan con lo exigido hasta finales de año, según las cuentas del Frob.

A esta cifra hay que sumar la cantidad que las entidades sanas decidan invertir a través de deuda. La rentabilidad que ofrece el Frob es del 8%, y como aseguran fuentes de Economía, “nos las quitan de las manos”. Los grandes bancos tienen previsto acudir, aunque no se conoce aún en qué términos.

Los 5.000 millones acabarán de cubrirse en febrero cuando se transfieran los activos de las entidades pertenecientes al grupo dos. Es decir, 1.100 millones se aplazan hasta ese momento.
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