Las amenazas a la recuperación que las empresas catalanas no quieren ver

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La Cámara de Comercio de Barcelona muestra su optimismo sobre la evolución de la economía y la desvincula de lo político, a pesar de lo que dicen empresarios como Ana Botín

Los consellers Romeva, Munté y Junqueras junto a Puigdemont. / EFE

Barcelona, 28 de enero de 2016 (01:00 CET)

El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, se ha mostrado este miércoles muy optimista sobre la evolución de las economías catalana y española. Mantiene que las empresas de Cataluña viven una realidad al margen de lo político, marcada por el crecimiento de la demanda tanto interna como externa, el petróleo en mínimos y el euro barato. Es decir, todo un "viento de cola" que impulsa a la economía a crecimientos pre crisis, del 3,8% en el último trimestre de 2015.

Sin embargo, muchos empresarios –la última,  Ana Botín este mismo miércoles en la presentación de resultados del Banco Santander– están alertando en los últimos días de que la falta de Gobierno en España, junto con la posibilidad de un pacto de izquierdas para llegar a Moncloa, está empezando a alejar a los inversores.

¿La política influye?

Para Miquel Valls, los inversores especulativos puede que se echen para atrás por la incertidumbre de quién gobernará España, pero cree que la mayoría de inversores no lo tienen en cuenta. Como muestra, la instalación de Amazon en Barcelona, a pesar del Govern de Carles Puigdemont, con una hoja de ruta para declarar la independencia en año y medio, mes arriba, mes abajo.

"Incertidumbre vivimos en Cataluña desde el 27S, pero ahora ya tenemos Govern, y el Govern es prudente y realista respecto a la situación económica", ha asegurado Valls, por lo que las empresas trabajan al margen y "si el Govern es de 18 meses o los que sean, ya lo iremos viendo".

Terminar con las reformas

El debate sobre si la incertidumbre política afecta o no a la actividad económica está más vivo que nunca porqué la recuperación está en marcha y hay nubarrones que amenazan con truncarla. Tanto internos como externos.

Además, la parte política tiene una clara derivada económica: hay una agenda reformista en marcha, dictada por Bruselas pero abanderada también por Rajoy, en marcha.  Valls cree que, dentro de la Unión Europea, ningún partido puede hacer inventos extraños porque debe cumplir los compromisos con la Comisión Europea. Por ello confía que las reformas no se quedarán a medias.

Aun así, la Cámara barcelonesa pide a los partidos españoles "que pacten una agenda de reformas a medio y largo plazo" para resolver los retos pendientes. "Los cambios no se han estabilizado totalmente" todavía, con lo que un retroceso en las reformas sería una amenaza. Por ello Valls pone entre los retos consolidar la estabilidad presupuestaria, es decir dejar de gastar más de lo que se ingresa y reducir el déficit.

Los retos pendientes y el frenazo de los emergentes

Al margen de lo político y de culminar las reformas pactadas con la UE, la economía por si sola ya ofrece sus propios nubarrones. Reducir el altísimo paro en España, fomentar la competitividad de las empresas, mejorar las infraestructuras e incrementar la inversión en I D son otros de los retos que España tiene ante sí y que debe afrontar para terminar de salir de la crisis, para la cámara catalana. No será sencillo, ya que algunos de ellos son casi crónicos en un país con el segundo paro más alto de Europa.

Otras amenazas vienen de fuera. La más importante de ellas es la mala evolución de las economías emergentes, como Rusia y Brasil –en recesión– o China, cuyo crecimiento se ha desacelerado en los últimos trimestres.

Valls ha admitido que "la desaceleración de los emergentes nos afectará si se contagia a Europa" y, de alguna manera, esto ya está pasando en las bolsas. A pesar del beneficio del petróleo barato que ha generado el frenazo de los emergentes, está lastrando al sector de los carburantes y, de rebote, a los mercados de valores y a todas las cotizadas.

 

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