Las hipotecas fijas continúan siendo ignoradas en España

stop

Nunca han gozado de popularidad en nuestro país, pese a que los bancos han rebajado los intereses a más de la mitad

Calle Aragón, Barcelona / GoogleMaps

Barcelona, 07 de mayo de 2016 (13:13 CET)

A pesar de que a lo largo de este año la banca ha potenciado notablemente su cartera de hipotecas fijas, en la práctica España sigue siendo un país a tipo variable. Así lo refleja el último informe del INE sobre hipotecas, según el cual el 89% de las nuevas hipotecas firmadas en febrero son a tipo variable.

La banca busca abrigo en el tipo fijo

En un escenario de tipos de bajos, con el euríbor cotizando en negativo y el tipo de interés del dinero congelado, los bancos divulgan a bombo y platillo un producto financiero extraño para los españoles. A diferencia de otros países europeos como, por ejemplo, Francia, en España las hipotecas fijas nunca han gozado de popularidad y no han llegado a enraizarse en la cultura financiera, algo que se sigue notando pese a que los bancos han rebajado el interés de las hipotecas fijas a más de la mitad.

Hasta hace un año era prácticamente imposible encontrar en el país una hipoteca a tipo fijo con un interés por debajo del 5 %, lo habitual era que este tipo de préstamos presentaran intereses de entre el 5 % y el 7 %. Sin embargo, el descenso prolongado del euríbor a 12 meses y su posterior hundimiento en valores negativos ha provocado que la banca apueste por el tipo fijo para paliar la situación.

En España, hipotecas variables

Una de las primeras razones por las que el tipo variable sigue dominando en el panorama hipotecario es porque a corto plazo es más barato. Aunque es posible firmar hipotecas fijas con un interés por debajo del 2 %, las hipotecas variables siguen siendo más barata los primeros años, ya que el euríbor cotiza por debajo de cero (-0,010 % abril) y los diferenciales rondan el 1 %.

El segundo motivo es el valor de la cuota, que es más elevado en las hipotecas fijas que en las variables, ya que el plazo es más corto. Actualmente los bancos conceden un plazo medio de 20 años para los préstamos hipotecarios a tipo fijo y un plazo de 30 años para las variables.

Además, en las hipotecas fijas, cuanto más bajo es el plazo menor es el interés, por lo que para disfrutar de un tipo fijo al 2 % hay que firmar un plazo de 10 años, aproximadamente. Esta circunstancia provoca cuotas bastante más elevadas que no están al alcance de todos los bolsillos.

Y en tercer lugar, las hipotecas fijas tienen más comisiones y más caras. Por lo general, este tipo de préstamos suele incluir comisión de apertura y es frecuente también la comisión por desistimiento total y parcial. Pero además, las fijas a diferencia de las hipotecas variables incluyen la comisión de riesgo por tipo de interés, que oscila entre un 0,5 % y un 5 %.

Esta comisión se cobra por subrogar la hipoteca y amortizar total o parcialmente la hipoteca (además de la posible comisión de amortización). Este hecho causa que el consumidor esté atado de pies y manos a la hora de hacer cambios en su préstamo hipotecario, puesto que le saldrá muy caro.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad