Barcelona dice adiós a las tapas de Stranger Things instaladas por Telefónica

El Ayuntamiento considera que la acción promocional de Telefónica vulnera la normativa sobre el uso del espacio público y ordena la retirada inmediata de los elementos decorativos

El Ayuntamiento considera que la acción promocional de Telefónica vulnera la normativa sobre el uso del espacio público y ordena la retirada inmediata de los elementos decorativos.

El Ayuntamiento considera que la acción promocional de Telefónica vulnera la normativa sobre el uso del espacio público y ordena la retirada inmediata de los elementos decorativos.

El Ayuntamiento de Barcelona ha exigido a Telefónica la retirada inmediata de varias tapas de acceso a servicios subterráneos que habían sido decoradas con motivos de la serie Stranger Things de Netflix. Esta acción, realizada como parte de una campaña promocional navideña, se ha convertido en objeto de debate entre aficionados a la serie, usuarios de redes sociales y administraciones públicas.

Una campaña viral

A finales de 2025, Telefónica instaló en varias ciudades españolas, incluida Barcelona, un total de 41 tapas tematizadas con la estética de Stranger Things. Cuatro de estas piezas, según Lavanguardia, se colocaron en puntos muy concurridos de la capital catalana: dos en el paseo de Gràcia cerca del número 17, una en el Portal de l’Àngel nº 42 y otra en la calle Sants, en la esquina con Antoni Campmany.

A simple vista, estos elementos instalados sobre el mobiliario urbano parecían tapas de alcantarilla especiales. De hecho, según El País, representaban escenas típicas de la narrativa de la serie, con bicicletas, la figura del Demogorgon y la referencia al Upside Down, el mundo alternativo y siniestro que caracteriza el universo de la ficción.

La campaña fue un éxito inmediato en redes sociales. Miles de personas se fotografiaron con estas tapas y compartieron las imágenes en plataformas como Instagram y TikTok, lo que generó una amplia viralización con una inversión relativamente baja.

La reacción del Ayuntamiento

Sin embargo, lo que había empezado como una estrategia creativa de marketing ha terminado provocando tensiones con el gobierno municipal. El Ayuntamiento de Barcelona consideró que la acción publicitaria contravenía la normativa local sobre el uso del paisaje urbano. Según esta ordenanza, tal y como avanzaba LaVanguardia, los elementos del mobiliario urbano o del dominio público no pueden utilizarse con fines promocionales si no cuentan con una autorización expresa.

Las tapas tematizadas no solo llamaban la atención por su diseño, sino que además estaban ubicadas en zonas emblemáticas de la ciudad con gran afluencia de peatones, lo que, según el consistorio, multiplicaba su impacto como elemento publicitario no autorizado. Por ello, según los compañeros de El País, el gobierno local demandó a Telefónica la restitución de las tapas originales sin ningún tipo de imagen o mensaje promocional, advirtiendo de posibles sanciones administrativas si no se cumplía el requerimiento.

Fachada de la sede de Telefónica
Fachada de la sede de Telefónica

¿Por qué esta polémica?

La normativa municipal es clara: el espacio público urbano no puede convertirse en un soporte publicitario permanente sin las debidas autorizaciones. Esta regla, según LaVanguardia, tiene como objetivo proteger la estética de las calles y plazas, evitando que promociones comerciales o campañas de marketing alteren de forma permanente el paisaje urbano.

En este sentido, el Ayuntamiento sostiene que la campaña de Telefónica no estaba respaldada por el permiso necesario para intervenir en el espacio público con una finalidad comercial, aunque fuera indirecta. La estética de Stranger Things pudo haber atraído a muchos curiosos, pero también representa un mensaje con una función claramente promocional.

Telefónica responde

Desde la compañía, la respuesta a la polémica ha sido cooperativa. Según los compañeros de Lavanguardia, Telefónica ha señalado que las tapas decorativas ya están siendo retiradas y sustituidas por las originales convencionales. Este proceso de restitución venía desarrollándose en varias ciudades donde también se instalaron estas piezas temáticas.

La retirada ha sido presentada por la empresa como un acto de cumplimiento con las normativas locales, aunque no ha habido comentarios oficiales detallados por parte de ejecutivos de Telefónica sobre el impacto de esta decisión en la estrategia de marketing o relaciones públicas.

Un debate más amplio

Este episodio en Barcelona con Telefónica pone de manifiesto un debate más amplio sobre el uso del espacio urbano en las grandes ciudades. Mientras esto sigue dialogándose en distintas administraciones y sectores, las tapas decorativas de Stranger Things desaparecerán pronto de las aceras barcelonesas, dejando tras de sí una historia popular de marketing urbano que, pese a su éxito viral, ha topado con las leyes municipales.

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