Las sombras de la reforma laboral en su primer aniversario

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La oposición califica la medida de "fracaso" y se apoya en los 700.000 nuevos parados de la EPA

Manifestación en Barcelona

10 de febrero de 2013 (14:13 CET)

La última reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy cumple este lunes su primer año de vigencia entre las críticas por los altos niveles de paro que registra la economía española. Los datos no acompañan a la iniciativa política, pues durante los doce meses que lleva en vigor en España se destruyeron cerca de 850.000 empleos, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

El 10 de febrero de 2012, el Ejecutivo central aprobó en Consejo de Ministros una reforma del mercado laboral sin el acuerdo de los agentes sociales. El principal objetivo, según el Gobierno, era frenar la destrucción de empleo ofreciendo a las empresas más instrumentos para flexibilizar las condiciones laborales y evitar los despidos.

A pesar de los esfuerzos de Rajoy en defender las bondades de la medida, lo cierto es que la fuerte contestación social que ha generado, unido al aumento del desempleo, han hecho que la reforma cumpla su primer aniversario en un escenario donde hay muchas sombras y muy pocas luces.

Sindicatos

Una año después, los sindicatos siguen cargando contra la reforma igual que el primer día. “Se puede ver que no ha cumplido ninguno de los objetivos”, denuncia el secretario de Acción Sindical de CCOO, Ramón Górriz.

Cándido Méndez, secretario general de UGT, también coincide en que la reforma ha sido “un fracaso”. “Ni funciona ni va a funcionar, porque lo que realmente genera empleo es el crecimiento económico”, aseguró esta semana.

Oposición

Entre los detractores de la medida también se encuentran los grupos de la oposición. El PSOE alude a los datos de la EPA del cuarto trimestre de 2012, hechos públicos a finales de enero, según los cuales España cerró el pasado ejercicio al borde de los seis millones de desempleados, tres puntos más que un año antes, tras sumar 700.000 nuevos parados y destruir 850.000 puestos de trabajo en un proceso paralelo a la pérdida de cotizantes de la seguridad social.

Se mire por donde se mire los datos no son buenos. En términos de paro registrado (antiguo Inem), en el último año el desempleo se ha incrementado en más de 380.000 personas hasta situar el total de parados en 4,98 millones, récord del registro.

Aumento de los ERE

Por otro lado, el número de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE) aumentó un 45,8% en los 11 primeros meses de 2012, hasta alcanzar los 406.810 trabajadores. Hasta noviembre de 2012 --último dato publicado--, los expedientes se incrementaron un 66,2% en comparación con el mismo periodo de 2011, hasta sumar 29.958.

Una de las principales novedades que introducía esta reforma en relación con los ERE era la eliminación de la autorización administrativa anteriormente exigida para proceder a la realización de despidos colectivos o de medidas de suspensión de contrato o reducción de jornada.

Los argumentos del Gobierno

Pero, a pesar de las críticas, la lo largo de estos doce meses la reforma laboral también ha contado con voces a favor: las del Gobierno y los empresarios.

Al margen de las críticas, el Ejecutivo está convencido de que ha servido para frenar la destrucción de empleo y apoya estas afirmaciones en el menor ritmo interanual de crecimiento del paro (del 13% registrado en mayo se pasó a un 8% en enero). El repunte de los ERE de suspensión temporal de empleo y de las reducciones de jornada son otros de los datos que argumentan. Desde el Ministerio de Empleo sostienen que esta reforma ha evitado el despido de miles de empleados, ya que sus empresas han optado por otras soluciones.

La patronal quiere más

La CEOE también valora la reforma como positiva aunque indica que se ha quedado “corta”. Los empresarios sostienen que se debe seguir avanzando en “medidas de flexibilidad que garanticen avances en la capacidad de adaptación de las empresas y que posibiliten la creación de empleo tan pronto como se produzca la recuperación económica”.

A lo largo de estos doce meses también el Banco Central Europeo reflexionó sobre la polémica reforma, que ya le costó a Rajoy la convocatoria de una huelga general el 29 de marzo del año pasado. El BCE sostiene que la reforma hubiera frenado el paro, pero de aplicarse hace años.

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