Mafo vende la CAM al Sabadell por un euro tras inyectarle 5.249 millones

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PROCESO DE SUBASTA

El ex gobernador del Banco de España, Mafo

07 de diciembre de 2011 (18:39 CET)

El Banco de España ha decidido vender la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) al Banc Sabadell, la única entidad que había realizado una oferta en sentido estricto. La operación ha requerido un compromiso previo de inyección de dinero a la caja alicantina por parte del Fondo de Garantías de Depósitos (FGD), financiado por toda la banca, de 5.249 millones de euros. Además, el fondo cubrirá el 80% de las pérdidas derivadas de los activos tóxicos de la entidad alicantina, que suman 1.600 millones, durante 10 años. Asímismo, el Frob garantizára avales para que Sabadell pueda refinanciar los vencimientos de deuda que debe afrontar la CAM, que ascienden a 16.000 millones en tres años.

Esos 5.249 millones incluyen los 2.800 millones ya aportados en julio por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) a la CAM y que ahora sufragará toda la banca a través del FGD. A ellos se suman 2.449 millones adicionales que aportará el FGD a través de varias ampliaciones de capital. De este modo el Frob se resarce del dinero metido en la CAM y esa partida no engordará el déficit público del Estado.

El supervisor ha descartado finalmente otras opciones que tenía encima de la mesa: el troceo de la caja alicantina o la declaración de concurso desierto. Sabadell se consolida con esta operación como el sexto banco del país con unos activos totales de unos 150.000 millones de euros, más cerca del quinto, el Banco Popular, recién fusionado con el Banco Pastor.

La pérdida derivada del activo tóxico

La adquisición implica también costes para la banca por la cobertura de las inversiones tóxicas de la CAM. En concreto, el Frob traspasa al FGD el plan de protección de activos tóxicos que ofreció en el pliego. Las pérdidas potenciales aproximadas de esta partida suman 5.500 millones de euros según fuentes del organismo dependiente del Banco de España.

Esta pérdida potencial se cubrirá en un primer lugar con las provisiones constituidas sobre los activos de la caja alicantina por valor de 3.900 millones de euros, lo que reduciría los números rojos a 1.600 millones de euros. El FGD asumirá el 80% de dichas pérdidas (unos 1.300 millones de euros), mientras que el 20% restante, 300 millones, correspondería a Banc Sabadell.

A la entidad que preside Josep Oliu, la operación le genera unas necesidades adicionales de capital de unos 1.500 millones Además, el banco vallesano tendrá que abordar un ajuste de plantilla en los servicios centrales de la CAM, que sufragará contra sus recursos propios.

Tras la compra de la CAM, el Sabadell gestionará unos 160.000 millones en activos, con lo que se consolida como sexta entidad financiera del país, cerca del Popular-Pastor, que mueve algo más. Los depósitos totales de clientes de ambas entidades a 30 de junio sumaban 80.000 millones de euros y la suma de sus redes, 2.279 oficinas y 17.000 empleados. Los recursos propios agregados antes de las inyecciones de capital del FGD ascendían a 6.858 millones.

Compra sin riesgos

Para Josep Oliu, “con esta operación Banco Sabadell incorporará una entidad previamente saneada y sin riesgos sustanciales adicionales a los de su propia franquicia, debido a los esquemas de saneamiento, recapitalización y liquidez provistos por el Fondo de Garantía de Depósitos y por el Frob”.

Para afrontar este onerosa operación, el pasado viernes la ministra de Economía anunciaba un esfuerzo adicional de toda la banca para con el FGD. A partir del próximo año las aportaciones de bancos, cajas y cooperativas serán del tres por mil de su depósitos, frente al dos por mil de ahora. De esta forma, los ingresos del Fondo deberían incrementarse en unos 1.600 millones anuales.

El Fondo garantiza los depósitos hasta un límite de 100.000 euros por cuenta. Actualmente, está dotado con un total de unos 6.600 millones.
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