La gastronomía es uno de los sectores que emplean a más personal, aunque sus salarios apenas superan los 1.000 euros.

Los salarios pierden peso en la economía española

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El peso de los salarios pierde dos puntos en el PIB en beneficio de las rentas empresariales

Economía Digital

La gastronomía es uno de los sectores que emplean a más personal, aunque sus salarios apenas superan los 1.000 euros.

Barcelona, 27 de agosto de 2017 (18:17 CET)

En la última década los salarios han perdido dos puntos en el peso del PIB español y ha sido en beneficio de las rentas empresariales, al pasar los primeros del 49% al 47%. En tanto, las segundas han crecido del 41% al 43%, y los impuestos han quedado estables en un 10%.

El Ministerio de Economía atribuye la pérdida de peso de la masa salarial en el PIB al fuerte proceso de destrucción de empleo que sufrió la economía española durante la crisis, con más de tres millones de puestos de trabajo destruidos de los que aún quedan por recuperar en torno a 1,5 millones. El Gobierno confía en que, creando medio millón de empleos anuales, se logre alcanzar el nivel de ocupación existente antes de la crisis.

Los salarios sólo se han revalorizado un 1% desde la crisis

De momento, la recuperación que vive la economía española desde 2013 ya ha permitido que en el segundo trimestre de este año se haya recuperado el nivel de renta real que se tenía antes de la crisis, superándolo incluso en un 1%.

Sin embargo, el mercado laboral aún tiene mucho camino por delante si quiere volver a niveles precrisis. Según el INE, el número de asalariados actual es un 11% inferior al de 2007. Esto explica, según Economía, por qué la masa salarial ha perdido peso en el PIB, ya que ésta viene determinada por la evolución del empleo. Dicho de otra forma: si la economía tiene menos trabajadores que hace diez años, el peso de los salarios sobre el PIB ha de ser necesariamente inferior.

Evolución dispar

La evolución salarial ha sido dispar durante la crisis, ya que en una primera etapa hasta 2010, los salarios siguieron subiendo ajenos a la intensa destrucción de empleo, que afectó además en mayor medida a trabajadores temporales con salarios más bajos.

De esta forma, el peso de la remuneración de los asalariados en el PIB llegó a subir al 51 % en 2009 para comenzar a caer en 2010 y tocar suelo en 2012 en el 46 % del PIB coincidiendo con la eliminación ese año de la paga extra de diciembre a los empleados públicos.

Desde finales de 2013 y hasta ahora, este indicador muestra una estabilidad que viene determinada por la evolución favorable del empleo, en la que Economía afirma que ha influido de forma decisiva la reforma laboral de 2012 al flexibilizar alternativas a la destrucción de puestos de trabajo.

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