Iberdrola pone dos condiciones para sacar adelante su macrocentral de bombeo en Ourense de 1.500 millones
El grupo aún no tiene una decisión firme sobre el proyecto de Conso II, de 1.800 MW de potencia, pendiente de una ampliación de la concesión y de la puesta en marcha del sistema de pagos por capacidad que plantea el Ministerio para la Transición Ecológica
Ignacio Sánchez Galán y el expresidente portugués, António Costa en la inauguración de la gigabatería hidroeléctrica del Támega / Iberdrola
Iberdrola tiene en estudio desde hace años el proyecto de una megabatería hidroeléctrica de bombeo en Ourense. Se denomina Conso II, en la cuenca del Sil, y básicamente, lo que pretende es unir dos embalses que ya explota en la actualidad: el de Bao, a menor altura, con el de Cenza, uno de los que mayor caída tiene en Europa. Con un ingente presupuesto, que podría rozar los 1.500 millones de euros, se conformaría una gigantesca megabatería, infraestructuras que han acaparado la atención de los inversores al calor de la descarbonización y tras el apagón peninsular del año pasado. Pero, pese a que la propuesta ha iniciado trámites ambientales en el Ministerio para la Transición Ecológica, su culminación no está asegurada a día de hoy. Más allá de precisar los perceptivos permisos, la propia compañía se ha marcados una serie de requisitos para ponerla en marcha. Que esté en vigor el prometido sistema de pagos por capacidad y que pueda ampliar el periodo de explotación del recurso.
La principal característica de las megabaterías de bombeo con respecto a las hidráulicas convencionales es que unen dos masas de agua a distinta altura. En las horas valle, en las que existe menor consumo eléctrico, la energía se usa para elevar el agua del depósito inferior al superior para que, una vez que se alcance el pico de demanda, el caudal se mueva, de nuevo, generando energía eléctrica.
Trámites en marcha
Según el portal de trámites ambientales del Ministerio para la Transición Ecológica, el pasado 17 de marzo, el proyecto Conso II, que prevé alcanzar los 1.800 megavatios (MW) de potencia instalada, habría iniciado el proceso de evaluación ambiental. No obstante, no se trata de un trámite que haya elevado el grupo de Sánchez Galán, sino que la Dirección General de Política Energética y Minas ha trasladado el proyecto inicial presentado por la energética a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental.
Antes de los trámites actuales, hace aproximadamente un año, en Galicia, la Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade da Xunta ya emitió un informe favorable al estudio geológico para esta megacentral.
Más tiempo de concesión
Pero, según ha podido saber Economía Digital Galicia, el avance en las licencias del proyecto no garantizan que el mismo se vaya a acometer, o no al menos en un periodo medio de tiempo. La energética mantiene dos peticiones que, por el momento, parecen factibles pero que no están aseguradas.
La decisión de inversión del grupo en su cartera de proyectos de almacenamiento depende, básicamente, de una ampliación de las concesiones hidroeléctricas, para que el ingente presupuesto sea rentable, y de que el Gobierno ponga en marcha su anunciado sistema de pagos por capacidad.
Sobre el primer supuesto, las megabaterías se han visto favorecidas por el nuevo marco legislativo establecido en Real Decreto-ley 8/2023, que modifica la Ley de Aguas en España. La última reforma prioriza las hidráulicas reversibles al incluirlas como un nuevo uso del agua denominado “almacenamiento hidráulico de energía”. Además, también permite que en los casos que se realice una repotenciación de centrales reversibles ya existentes, se pueda obtener un nuevo plazo de concesión, por tiempo suficiente para amortizar la inversión realizada, no pudiendo superar, eso sí, los 40 años.
En cuanto a la puesta en marcha de un sistema de pagos por capacidad, hay que recordar que el departamento de Sara Aagesen ha retomado una medida para crear un mercado de capacidad que garantice la seguridad del suministro en momentos críticos.
Mecanimos ‘antiapagones’
El nuevo mecanismo del Gobierno para evitar apagones incluye el reparto de ayudas millonarias a las compañías energéticas que garanticen inyecciones de electricidad adicional cuando sea preciso. El Ejecutivo se encuentra en estos momentos a la espera de recibir el visto bueno de la Comisión Europea para poder activar las subastas mediante las que se dispondrán las ayudas. Este nuevo sistema favorecerá principalmente a centrales de gas y ciclo combinado así como a las hidroeléctricas de bombeo.
Más allá de que Iberdrola logre ver garantizados los requisitos para su millonaria inversión en Ourense, los trámites y tiempos de construcción de estas grandes megabaterías pueden llegar a la década fácilmente, según fuentes empresariales.