Joaquín González (Vegalsa): «El éxito de un director es reducir su ego»

Mané Calvo, consejero delegado de la conservera de Carballo, defendió que el salario y la carrera profesional son los elementos clave para atraer trabajadores, pero puso en valor la importancia de la calidad humana para seleccionarlos en una mesa redonda con el director general de Vegalsa

Joaquín González y Mané Calvo, primeros ejecutivos de Vegalsa y Grupo Calvo

Joaquín González y Mané Calvo, primeros ejecutivos de Vegalsa y Grupo Calvo

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Toca hablar de personas. Ese es uno de los lemas que preside el Galicia’s Leadership & innovation day, el apellido adoptado por el evento O Encontro, organizado en la Illa da Toxa por CESUGA. El presidente de la institución universitaria, Venancio Salcines, lo presentó así: «Pensamos que necesitamos iniciar el proceso de un ecosistema integrador, en el que los empresarios no piensen en sus verticales, sino en sus transversales. Esto es un encuentro, un encuentro de gallegos. Su meta es trabajar por Galicia. Esta es una manifestación de interés por trabajar por nuestra tierra».

La generación de riqueza, la relación con el ecosistema y, finalmente, la relación con el territorio como las tres fases de la evolución más reciente de las empresas. Bajo esta premisa hilvanada por Salcines en la presentación de las jornadas, O Encontro propuso a dos de las principales compañías de la comunidad, Vegalsa-Eroski y Grupo Calvo, dialogar sobre talento y sobre el «propósito» empresarial, concepto de moda que ha venido a resignificar la clásica «misión» para revalorizar el impacto positivo en el entorno.

El trabajador feliz

A la cita acudieron el director general de la cadena de supermercardos, Joaquín González, y el consejero delegado de la conservera, Mané Calvo, que reivindicaron la importancia de la calidad humana y la empatía no solamente a la hora de seleccionar o formar trabajadores, sino en las relaciones a todos los niveles dentro de la empresa.

«Buscamos personas normales, aunque cada vez hay menos. Hay gente con unas miras muy altas. Lo más importante es que me parezca un tipo con el que me pueda ir a tomar una cerveza, además de que tenga la formación necesaria. Si no entiendo a la personas que voy a tener enfrente me va a resultar difícil trabajar», expresó Calvo.

«Sin personas satisfechas no hay clientes satisfechos», apostilló González, que lanzó la provocativa idea de que en este momento es al director, al jefe, al que le toca cambiar. «El éxito de un director es reducir el ego porque eso te deja oír y escuchar, abandonar tu yo y escuchar al otro. Tienes que tener cierto amor hacia las personas para ayudarlas y proyectarlas, y tienes que retroceder para que ellos crezcan. Ese es el éxito de la empresa. Oír, contemplar, meditar, te ayuda a centrar la mente y trabajar en otra dirección. Descubrir una empresa con valores, una donde se siente realizado, donde va a trabajar feliz, es lo que necesita el trabajador. Tenemos que ser muy humildes, pensar en las personas y tratar como una familia la empresa. Creo que es lo que hace Calvo», expuso.

El propósito de Vegalsa y Calvo

González fue claro a la hora de definir el propósito de Vegalsa-Eroski: «Es la conexión con la sociedad». El directivo apuntó a la relación con los clientes, con las instituciones, con los proveedores y hasta con los medios de comunicación como una vocación del grupo. Lo hizo en el marco de un debate sobre una nueva generación de trabajadores que atribuye a su identificación con el propósito de una empresa, al impacto que quiere generar, una gran importancia, hasta el punto de determinar si decide o no trabajar para ella.

Mané Calvo señaló que eso puede darse en algunos trabajadores jóvenes y muy preparados, que tienen posibilidad de elección, pero que en líneas generales el sueldo y la posibilidad de crecimiento en la compañía son los factores más decisivos. «Siempre ha habido propósito y no solo uno, sino muchos. Mi abuelo pensaba en dar de comer a su familia y también en Carballo, pensaba que tenía que dar trabajo y que estaba muy implicado en que el pueblo fuese bien. Nosotros, el más visible e importante que tenemos es favorecer la alimentación conservando algo tan interesante y bonito de la sociedad como el pescado. Pero no es nuestro único propósito y probablemente a lo largo del tiempo cambie la importancia de cada uno», razonó.

¿Si no bajas al almacén, cómo vas a valorar el trabajo de un reponedor?

El consejero delegado de Calvo señaló que en su empresa están muy avanzados en análisis de comportamientos y utilizan test para elegir los perfiles más adecuados. «Tenemos un test que eligiendo 20 palabras entre 200 te hace un perfil psicológico. Y funciona. Te dice si es una persona más activa o más orientada a las ventas», explicó. El primer ejecutivo de la conservera destacó también la preocupación de su empresa por detectar el «potencial» de los trabajadores.

Sobre este punto, Joaquín González advirtió: «¿Si no vas a las tiendas, cómo valoras el trabajo de una charcutera? ¿Si no bajas al almacén, cómo vas a valorar el de un reponedor?». El director general de Vegalsa explicó que hay dos energías, «la divina, que es la que va al corazón, y la de los objetivos, que es la que va a la cabeza». La primera se relacionaría con la calidad de las personas, su familia y lo que necesitan. La segunda son los objetivos que se ha fijado. «Tenemos que atender a las dos», aseveró.

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