La Fiscalía investiga la seguridad de la fábrica de Ence en Pontevedra

Abre diligencias de investigación por la vía penal y remite oficios al Seprona y a varias delegaciones de la Xunta en los que solicita "informes respecto del estado de la planta"

La Fiscalía investiga la seguridad de la fábrica de Ence en Pontevedra

La Fiscalía Provincial de Pontevedra investiga la seguridad de la fábrica de Ence. El fiscal ha abierto de oficio las diligencias por la vía penal a raíz de unas declaraciones efectuadas por el presidente de Ence, Ignacio de Colmenares, quien en un video difundido el pasado fin de semana advertía de que la planta de Lourizán podría dar «un susto medioambiental» por la falta de inversiones.

Atendiendo a esa advertencia «sobre un riesgo ambiental con posible afectación de las personas», la Fiscalía acuerda, entre otras diligencias, remitir oficios a la Unidad de la Guardia Civil del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) y a varias delegaciones de la Xunta «solicitando informes respecto del estado de la planta», informa la Fiscalía Superior de Galicia en un comunicado.

Denuncia contra Colmenares

Las declaraciones de Ignacio de Colmenares ya habían sido denunciadas en un juzgado por la Asociación Pola Defensa da Ría, entidad que mantuvo numerosos litigios con la pastera. Por un lado, la asociación denuncia que en las declaraciones se hacía referencia a las siete reuniones del presidente de Ence con el secretario del Ministerio de Transición Ecológica y, por otro, a la situación de peligrosidad de las instalaciones de la fábrica de Lourizán, en particular al estado actual de la caldera de recuperación.

El primer ejecutivo de Ence se quejaba por la tramitación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética en el Congreso. En su intervención insistía en que el Gobierno y el PSdeG, además del Concello de Pontevedra como es conocido, querían cerrar Ence y que se haría de manera inmediata si se confirmaba la caducidad de la concesión a partir de 2030, ya que la falta de inversiones podría provocar “un susto medioambiental mayúsculo, que afecte a las personas”.

La compañía emitió un comunicado tras la alarma generada en el que sostiene que el video es una «grabación ilegal», «sacada de contexto». Además, desmienten que el presidente de Ence haya puesto en cuestión el futuro de la empresa y subrayan que «este extracto, de cerca de cuatro minutos de duración, es parte de una intervención de más de tres cuartos de hora» y que «no reflejan su sentido ni significado».