El plan de Alcoa en San Cibrao: aluminio a pleno rendimiento antes de verano con la planta de alúmina en el aire
Su directora financiera, Molly Beerman, asegura que la planta de aluminio ya opera "por encima del 90%" y espera que en 2027 genere unos beneficios suficientes para compensar las pérdidas millonarias que se prevén con la alúmina
La fábrica de Alcoa, en San Cibrao, Lugo, Galicia (España). Carlos Castro – Europa Press – Archivo
Alcoa traza su hoja de ruta para San Cibrao. La directora financiera de la compañía, Molly Beerman, participó este martes en una conferencia organizada por JPMorgan Industrials y, a preguntas de su analista William Peterson, la ejecutiva de la compañía estadounidense mostró su confianza en la evolución de la planta de aluminio.
«La reactivación de la factoría de aluminio de San Cibrao está yendo extremadamente bien. Ya estamos por encima del 90%, y habíamos dicho que alcanzaríamos la capacidad total a mediados de 2026. Así que estamos absolutamente dentro del calendario previsto», ha recalcado Beerman.
A juicio de la responsable financiera de Alcoa, «los activos se han mantenido en buen estado durante su periodo de paralización. Por lo tanto, todo está progresando muy bien. Lo único que necesitamos ahora para San Cibrao es un contrato de suministro eléctrico a largo plazo. Estamos cubiertos hasta 2027, pero estaremos buscando opciones de suministro eléctrico para esa instalación a más largo plazo», ha subrayado.
En este sentido, Beerman prevé que la planta de aluminio «esté funcionando de forma rentable» en 2027, «hasta el punto de generar suficiente efectivo como para cubrir las pérdidas de la refinería». Distinto escenario es el que se plantea para la fábrica de alúmina. Según la responsable de Alcoa, esta se encuentra «en una situación muy complicada». «Actualmente solo opera a la mitad de su capacidad. Está suministrando alúmina a la fundición. Necesitamos ese suministro para operar la fundición conforme al acuerdo de viabilidad, pero la vida útil de la refinería es limitada», ha reconocido.
Sobre este punto, Beerman se ha referido al depósito de barros rojos y las inversiones que está llevando a cabo Alcoa en esta materia para ampliar su cota hasta 110. Estas servirán, según ha planteado, para preparar tanto la continuidad de la operación como un posible cierre». «Esperamos alcanzar la capacidad máxima de almacenamiento de residuos a principios de la década de 2030. Por lo tanto, estamos evaluando opciones para la refinería de alúmina», ha destacado.
Alcoa cuenta con pérdidas millonarias en esta planta que se alimenta de gas natural a través del gasoducto de A Mariña. «Nuestro objetivo a corto plazo es la neutralidad de caja. Queremos que las operaciones de San Cibrao no consuman efectivo que preferimos destinar a otras prioridades de asignación de capital», ha explicado.
Para ello, la multinacional busca «que la generación de caja de la fundición [la planta de aluminio] cubra las pérdidas de caja de la refinería [Alúmina Española]».
El impacto de la guerra en Irán
En relación a la guerra en Irán, Beerman ha explicado que el conflicto bélico pone en jaque al 9% de la producción mundial de aluminio (un 20% si se excluye de la ecuación a China). Con un capacidad de producción de unas 7 millones de toneladas métricas anuales, países como Emiratos Árabes, Arabia Saudí o Catar han aprovechado en los últimos años los bajos precios de la energía en la región para dotarse de este tipo de plantas para las que Alcoa actúa con un doble papel.
Además de ser competidoras en el mercado del aluminio, Alcoa es, por el contrario, una de las principales proveedores de alúmina para estas. «Contamos con contratos de suministro de alúmina a largo plazo con EGA y Alba. Si se observa nuestro compromiso total de alúmina en contratos a largo plazo hacia el Golfo, es de aproximadamente 4 millones de toneladas métricas anuales. Eso representa alrededor de un tercio de todos nuestros envíos de alúmina hacia el Golfo. Por lo tanto, hay muchos efectos en el suministro de alúmina. Esto está claramente afectando al precio de la alúmina. Ya nos encontramos en una situación de sobreoferta, y se puede ver la presión sobre los precios», ha puntualizado Beerman.
«Todo ese suministro que normalmente habría ido a Oriente Medio ahora está encontrando -o encontrará- destino en otros lugares, y la mayor parte probablemente se dirigirá a China, lo que ejercerá una mayor presión sobre los costes de las refinerías chinas», ha pronosticado.