Alcoa logra una ayuda de 40 millones para el horno de ánodos, su mayor inversión en San Cibrao
El grupo aplazó la adquisición de este equipamiento por su elevado precio, que podría alcanzar los 135 millones; Intasa, una de las madereras de la familia Tojeiro, y Papelera de Brandía logran otros 16 millones del Perte de descarbonización
La fábrica de Alcoa, en San Cibrao, Lugo, Galicia (España). Carlos Castro – Europa Press – Archivo
En el año 2021, Alcoa llegó a un acuerdo con los trabajadores para apagar durante dos años las cubas de electrolisis y contener las elevadas pérdidas de la factoría de San Cibrao, que atribuía a los costes energéticos. Aquel pacto, que se reformuló en varias ocasiones y que no logró despejar la amenaza de cierre sobre el complejo, conllevaba una serie de inversiones que debía acometer la multinacional norteamericana en compensación por la reducción de las 228.000 toneladas de capacidad y por el cese de las hostilidades de la plantilla, que tenía en marcha una huelga. La más costosa era el horno de cocción de ánodos, que los trabajadores consideraban clave para asegurar el futuro de las instalaciones.
Sin embargo, dos años después, con la electrolisis parada, la compañía que dirige Bill Oplinger decidió aplazar sine die su adquisición. El equipamiento era muy caro, se estimaban unos 100 millones de coste; y la inflación había tenido dos efectos perniciosos en A Mariña lucense: los precios de la energía estaban disparados y las inversiones en las instalaciones requerían más fondos. El carísimo horno continuó como una de las demandas de los trabajadores, incluso tras el acuerdo con Ignis EQT, pero Alcoa nunca desbloqueó la inversión.
Ahora el escenario ha cambiado. La multinacional con sede en Pittsburgh presentó el proyecto al Perte de Descarbonización Industrial y el Gobierno acaba de concederle 40,4 millones de los fondos europeos. Así consta en la resolución provisional hecha pública por el Ministerio de Industria de las ayudas para actuaciones integrales destinadas a la descarbonización de la industria manufacturera. La subvención concedida, según consta en la resolución provisional, se destinará a la «descarbonización del proceso de cocción de ánodos en la planta de San Cibrao«, es decir, para la inversión estrella de Alcoa en Lugo y en España.
La compañía, por el momento, no ha confirmado que vaya a adquirir el deseado horno de cocción de ánodos, a pesar de la ayuda. La resolución del Perte es todavía provisional y el equipamiento continúa siendo caro. En base al presupuesto subvencionable que consta en el documento de concesión, Alcoa podría necesitar 135 millones para adquirir el horno, bastante más que los 100 millones previstos inicialmente. El carácter provisional de la ayuda permite a las empresas presentar recursos, tanto si se les ha denegado la ayuda como para intentar que se incrementen los fondos concedidos.
Gadisa y Papelera de Brandía
Además de Alcoa, dos empresas han conseguido 16 millones de los fondos europeos para realizar proyectos en Galicia. Una es Intasa, filial de Gadisa y cabecera de la división maderera de la familia Tojeiro. Logra en el Perte de Descarbonización 10,78 millones para una planta de recuperación y revalorización de residuos de biomasa en su planta de San Sadurniño. La nueva instalación costará unos 36 millones.
Papelera de Brandía, la otra ganadora de ayudas, obtiene una ayuda de 5,3 millones para su planta de Santiago, donde prevé invertir 11,8 millones.
Entre las subvenciones concedidas destaca la recibida por la brasileña Votorantim, el grupo que engulló la antigua Corporación Noroeste y que es propietaria de la fábrica de Oural, en Sarria. No es en Lugo donde el gigante del cemento invertirá los fondos europeos. Consigue 128 millones para el plan de descarbonización de Toral de los Vados, su factoría en León.