El plan de Alcoa para reducir deuda con ingresos extra de 860 millones por venta de fábricas convence a Fitch

La agencia de calificación mejora su perspectiva sobre Alcoa de "estable" a "positiva" ante las mejoras de productividad y el plan de recorte de deuda de la compañía

El CEO de Alcoa, Bill Oplinger, en una entrevista en el Melbourne Mining Club / Melbourne Mining Club

El CEO de Alcoa, Bill Oplinger, en una entrevista en el Melbourne Mining Club / Melbourne Mining Club

Alcoa se gana el apoyo de Fitch con su plan para aligerar deuda. La agencia de calificación ha confirmado el rating de BB+ para la multinacional con sede en Pittsburgh y ha revisado al alza sus perspectivas de «estables» a «positivas» ante la mejora prevista en su negocio.

«La perspectiva positiva refleja la expectativa de alcanzar el punto de equilibrio en las operaciones de San Cibrao antes de finales de 2027, mejoras de productividad y medidas en activos en transformación que deberían elevar los márgenes a lo largo del ciclo», destaca la firma en su último informe.

En el documento, la agencia de rating comparte su previsión de que su ratio de apalancamiento (deuda neta/ebitda) no supere las 3,5 veces y reivindica las fortalezas de Alcoa. Entre ellas enumera su «posición líder» con la «bauxita, alúmina y aluminio, su sólida posición de costes, disciplina en el gasto y su flexibilidad operativa».

El ajuste de Alcoa

Fitch dibuja un escenario en el que Alcoa obtendrá unos «márgenes ebitda conservadores de aproximadamente el 11%, frente a casi el 15% en 2025, el 13% en 2024 y cerca del 5% en 2023». «El escenario también muestra capacidad para financiar inversiones y reducir la deuda hasta 1.750 millones de dólares a finales de 2029», matiza la firma.

Sobre este punto, desde Fitch subrayan que «Alcoa prevé ventas de activos no estratégicos por entre 500 millones y 1.000 millones de dólares [430 y 860 millones de euros al cambio actual]». La multinacional que capitanea Bill Oplinger ya dio las primeras pinceladas del panorama que se le presenta de cara a 2027. Lo hizo durante el Investors Day del pasado mes de octubre, cuando trasladó a los inversores que a partir de ese año (fecha en la que vence el acuerdo de viabilidad que firmó con los trabajadores) se planteará «continuar operando o vender» la planta de aluminio y meditará la posibilidad del cierre de la factoría de alúmina, que opera a mitad de su capacidad desde hace cuatro años.

Precisamente, Xunta, Gobierno, empresa y sindicatos se reunieron este viernes con motivo de la mesa de seguimiento. Se trató del primer encuentro de este tipo en más de un año y en él se ha abordado la concesión de 40 millones de euros al grupo americano vía PERTE de la descarbonización. El Ministerio de Industria ha reivindicado la puesta a disposición de la compañía de “los instrumentos de financiación del Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva (FAIIP)” para financiar el nuevo horno de la planta de aluminio primario, comprometida por los americanos desde hace años con el comité de empresa.

Por su parte, Alcoa indicó al Gobierno que, de cara a garantizar la continuidad de San Cibrao “lo esencial es obtener un marco de precios estables de electricidad para que el complejo sea competitivo y estable”, teniendo en cuenta “las significativas pérdidas financieras en la refinería”. La compañía ha remarcado su objetivo de operar «sin pérdidas para 2027» en esta planta que está por ver si formará parte de este plan de ajuste que prepara Alcoa.

Y es que, según Fitch, Alcoa se apretará el cinturón con el objetivo de sanear su situación financiera. Así, la agencia espera «que las recompras de acciones sean limitadas mientras la empresa prioriza la reducción de deuda y financia proyectos de innovación de forma compatible con la calidad crediticia».

El impacto de la guerra en Oriente Medio

Todo esto vendrá acompañado de un «modesto dividendo» en un contexto en el que la agencia de rating asume un precio promedio del aluminio en la London Metal Exchange (LME) de 2.550 dólares por tonelada en 2026 y 2.500 dólares posteriormente. «La empresa estima que una variación de 100 dólares por tonelada en el precio del aluminio impacta el ebitda ajustado en 237 millones de dólares», recalca Fitch, que también analiza el impacto de la guerra entre Israel y Estados Unidos con Irán.

«Las interrupciones en el suministro de gas natural podrían provocar cierres temporales de fundiciones, cuyo reinicio requeriría tiempo y generaría aumentos en los precios del aluminio. Las dificultades logísticas también tenderían a impulsar los precios a corto plazo. Sin embargo, una menor producción de aluminio podría presionar aún más un mercado de alúmina ya débil», destaca.

La visión optimista de Fitch sobre el futuro de Alcoa se alinea con la de los analistas de los principales bancos de inversión. El consenso de mercado recogido por el portal Marketscreener prevé que el gigante del sector del aluminio estire su beneficio neto desde los 1.170 millones de dólares (1.006 millones de euros) cosechados en 2025 hasta los 1.810 millones de dólares (1.558 millones de euros) en un 2026 marcado por la escalada del aluminio como consecuencia de la guerra en Oriente Medio.

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