Alcoa culmina el rearranque de la planta de San Cibrao cuatro años y un intento de venta después
La multinacional reactiva las 512 cubas de electrolisis que detuvo en 2022 para contener los costes energéticos y que empezó a encender en 2024; el apagón en la red eléctrica española provocó retrasos sobre el calendario previsto
Alcoa justifica la paralización delo 60% de su inversión, entre otros factores, por unas pérdidas que prevé podrían superar los 200 millones de dólares en 2024, año del rearranque. Foto: Eliseo Trigo. EFE
Alcoa ha completado el rearranque de la planta de aluminio de San Cibrao, que realmente nunca estuvo parada del todo, pero que operaba al ralentí desde 2022, cuando logró acordar el apagado de la electrolisis para contener los elevados costes energéticos y las abultadas pérdidas que encadenaba el complejo. La reactivación se inició en 2024 y duró más de lo previsto debido al apagón de abril del año pasado en España. El calendario inicial, fijado en el acuerdo de viabilidad pactado con los trabajadores, contemplaba que las 512 cubas estarían en producción en octubre de 2025, y ha sido en abril de 2026.
El hito deja atrás un periodo de gran incertidumbre para la última fábrica de aluminio primario que queda en España. El plan de la multinacional norteamericana respondió a una situación límite, en la que había decidido dejar de inyectar fondos en sus instalaciones gallegas y echar el cierre si se consumía lo que quedaba en caja sin llegar a enderezar las operaciones. El grupo accedió a intentar vender el complejo, pero el proceso finalizó sin éxito. Finalmente, logró un acuerdo con Ignis EQT para inyectar 100 millones en la factoría y desarrollar una nueva estrategia hasta 2027, la fecha en la que vence el acuerdo con los trabajadores y en la que, según las cuentas de Alcoa, el complejo podrá volver a generar flujos de efectivo positivos. A partir de ese año, la compañía que dirige Bill Oplinger decidirá si vende o continúa en A Mariña lucense.
Los «incumplimientos» de Alcoa
El presidente del comité de empresa, José Antonio Zan ha confirmado que el arranque «se ha producido según lo estimado». «Ahora mismo tenemos la producción de electrólisis con 512 cubas en funcionamiento, lo cual lleva a arrancar todas las que habíamos parado en enero de 2022, más las 35 que estaban paradas con anterioridad», explica.
Al respecto, Zan se queja de que «se ha realizado fuera de todos los plazos del acuerdo de viabilidad, sin negociarlo y sin buscar soluciones a otros problemas graves como es el horno de cocción». Remarca que este «es un elemento fundamental, dado que una cosa es arrancar la planta y otra cosa es el futuro de la planta». «El acuerdo de viabilidad conllevaba inversiones y la más importante, que era más de 100 millones de euros, era el horno de cocción, que nos garantizarían como mínimo 40 años de estabilidad, lo cual no tenemos por culpa de una decisión arbitraria de Alcoa e incumpliendo totalmente dicho acuerdo», censura.