Alcoa utiliza una filial al margen de Ignis para blindarse ante una subida de precios del gas en San Cibrao

El grupo norteamericano contrató en 2025 coberturas financieras para el complejo lucense con el objetivo de reducir los riesgos de un aumento de precio de la electricidad y del gas, que abastece la refinería de alúmina y que se ha encarecido por el conflicto en Oriente Medio

El CEO de Alcoa, Bill Oplinger, en una entrevista en el Melbourne Mining Club / Melbourne Mining Club

El CEO de Alcoa, Bill Oplinger, en una entrevista en el Melbourne Mining Club / Melbourne Mining Club

El materialismo de las bombas en Oriente Medio ha traído a Europa el fantasma de una nueva crisis energética, pasados poco más de dos años desde que decayera la excepción ibérica y con el ciclo inflacionista todavía en la retina de empresas y ciudadanía. Desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, el precio del gas ha escalado un 80%, según los datos de Mibgas, y el del petróleo, un 14%. La OCU dijo este miércoles que preveía un incremento del 30% en la factura eléctrica en marzo en comparación con el mes de febrero.

La perspectiva de una escalada en los precios de la energía tiene un especial significado en A Mariña, pues ha sido el factor central de las periódicas crisis que atravesó Alcoa en San Cibrao, una industria clave para el norte de Galicia y la última productora de aluminio primario que queda en España. Sin embargo, la compañía con sede en Pittsburgh afronta el temor a un aumento adicional de las pérdidas en Galicia desde una posición algo distinta a la última crisis energética, en la que recortó un 50% la capacidad de la refinería de alúmina, intentó sin éxito la venta del complejo y apagó temporalmente las cubas de electrolisis.

El año pasado, el grupo incorporó algunos blindajes financieros para protegerse de la volatilidad de los precios del gas, que abastece la refinería de alúmina, así como los de la electricidad y del aluminio. «Durante el primer y segundo trimestre de 2025, Alcoa suscribió contratos con múltiples contrapartes para mitigar los riesgos financieros asociados con las variaciones en los precios del aluminio, el gas natural, la electricidad y los tipos de cambio de divisas relacionados con las operaciones de San Cibrao», dice la multinacional en el informe anual remitido a la SEC norteamericana.

En el caso de la alúmina, Alcoa detalla que contrató swaps fixed-for-floating para mitigar el riesgo de la variación de precios del gas, como la que está aconteciendo ahora. Este derivado suele utilizarse para garantizar un precio objetivo, o un pequeño margen sobre él, establecido por la compañía en base a la situación de mercado, pero el grupo estadounidense no ofrece detalles al respecto, como tampoco sobre el resto de coberturas.

Swaps en medio del apagón

La compañía había aplicado blindajes similares en factorías como la de Portland, en Australia, pero es la primera vez en, al menos, los últimos cinco años, que hace mención a una cobertura financiera a los riesgos energéticos en el complejo de San Cibrao, lo que ahora se antoja de lo más oportuno. Este medio consultó a Alcoa sobre el posible impacto del conflicto en Oriente Medio en los precios de la energía y las operaciones en Galicia, pero por el momento se limita a señalar que están siguiendo de cerca la situación y en contacto con clientes y proveedores, sin entrar en más valoraciones. «Continuaremos manteniendo abiertas esas líneas de comunicación», concluyen.

La firma de estas protecciones financieras, cuyo alcance tampoco se especifica, llegó en un momento singular. Coincidió con el apagón en España, con el proceso de reinicio de la electrolisis en la planta de aluminio y con la firma del acuerdo con Ignis EQT, ahora rebautizada como Trento EQT, para formar una empresa conjunta, inyectar 100 millones en el complejo y tratar de devolverlo a la viabilidad.

Una sociedad al margen de San Cibrao

Los contratos financieros de cobertura de riesgos, sin embargo, no se firmaron desde la empresa conjunta. Tampoco Aluminio Español o Alúmina Española, las filiales que controlan San Cibrao, protagonizan esos blindajes. Los contratos forman parte de la arquitectura financiera de Alcoa a nivel de grupo. Según explica en su memoria de ejercicio, «estos contratos son propiedad de una filial independiente, propiedad al 100% de Alcoa Corporation (la matriz), y las ganancias o pérdidas asociadas no afectan los resultados de las operaciones de San Cibrao«. Esto parece indicar que los cargos de esos contratos o las mejoras que se puedan derivar de ellos no van a traducirse de manera automática en la cuenta de resultados de la fábrica gallega. Tampoco su socio en A Mariña, propietario del 25% del complejo, figura como partícipe en ellos.

En todo caso, ahora parecen revestir una singular importancia, especialmente en el caso del gas, por el nuevo escenario geopolítico. Alcoa ya redujo en 2022 un 50% la capacidad de la refinería de alúmina (1,6 millones de toneladas métricas) para paliar el impacto de la escalada de precios. Las perspectivas para la refinería no son buenas, pues el grupo prevé que continúe en números rojos los próximos años. Mientras, desarrolla su plan con Trento EQT (Ignis) para hacer viable la producción de aluminio a partir de 2027, cuando prevé que vuelva a generar flujos de efectivo positivos hasta, en el escenario más favorable, compensar los números rojos de la alúmina. A partir de ese ejercicio, el de 2027, se abrirá una etapa clave para definir, una vez más, el futuro de la planta. Si los costes energéticos lo permiten.

Comenta el artículo
Avatar

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp