La paradoja de Navantia: tiene un 60% más de trabajadores en las oficinas de Madrid que en el astillero de Fene

Navantia cuenta con 277 trabajadores en su sede de Madrid y con 174 en las instalaciones de la antigua Astano tras la reconversión de estas últimas hacia la eólica marina

Imagen de las instalacines de Navantia en Fene / Navantia

Imagen de las instalacines de Navantia en Fene / Navantia

Navantia pone números a su huella en Galicia. La empresa pública que capitanea Ricardo Domínguez hizo pública la semana pasada su memoria anual correspondiente a un ejercicio 2025 al que dio carpetazo con un total de 5.060 trabajadores en plantilla.

De esta cantidad, algo más de un tercio (un 37,5%) se concentran en sus dos astilleros de la ría de Ferrol, aunque no de manera equitativa. Así, mientras el de Ferrol (la antigua Bazán) se sitúa a la cabeza del grupo en materia de empleo (contabiliza 1.725 trabajadores), el de Fene (la antigua Astano), por el contrario, se ve relegado al último puesto tras cumplir más de una década alejado de la construcción naval.

Y es que el astillero de Fene tiene 174 trabajadores en plantilla, una cantidad que se queda por debajo de los 175 registrados en el centro de trabajo de la compañía en Cádiz. Por encima se sitúan los otros dos astilleros de Navantia en suelo andaluz (Puerto Real, con 497 trabajadores, y San Fernando, con 1.130), así como el de Cartagena (especializado en la fabricación de submarinos), que suma un total de 1.082.

Los números de Navantia en Fene

El astillero de Fene, que en los últimos años se ha reconvertido hacia la eólica marina con la fabricación de jackets, monopiles XXL o plataformas flotantes, se ve superado incluso por las oficinas del grupo en Madrid. No en vano, son 277 los empleados que operan en la sede central de Navantia en la capital española.

Además, Navantia continúa lejos de las cifras de empleo registradas antes de la reconversión naval. Y es que la empresa propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) cuenta con un total de 1.899 trabajadores directos en la ría ferrolana. Encargos como los de las cinco fragatas F-110 para la Armada Española han insuflado carga de trabajo a un sector clave en la comarca de Ferrolterra, pero, pese a este impulso, los astilleros gallegos han perdido más de dos tercios de su masa de trabajadores a lo largo de los últimos 50 años.

Eran 6.786 los trabajadores que la empresa pública desplegaba en la Bazán (Ferrol, enfocada a construcciones militares) y Astano (Fene, dedicada a embarcaciones civiles, como petroleros) en el año 1976.

Navantia dispara ventas y pérdidas

De esta manera, Navantia cerró el pasado ejercicio superando ligeramente la barrera de los 5.000 empleados (5.060) tras haber disparado su cifra de negocio y su cartera de pedidos… pero también sus pérdidas.

Las inversiones acometidas en Reino Unido, su gran mercado emergente tras integrar el negocio y los centros productivos de su socia quebrada (Harland and Wolff) provocaron que sus números rojos se elevasen un 23%, al pasar de 121 a 149 millones de euros “en su primer año de implementación del Plan Operativos para la integración de los activos industriales adquiridos en enero de 2025”.

La compañía que preside Ricardo Domínguez contaba con un total de 978 empleados en su filial Navantia UK al término de un 2025 al que dio carpetazo con una contratación récord de 6,627 millones de euros, “lo que supuso multiplicar por cuatro los pedidos firmados en 2024”. Tras este nuevo salto, la cartera de pedidos total se ha incrementado en casi un 60% y se queda en los 12.826 millones de euros, de los cuales un 88% se corresponde a trabajos para el ámbito de la defensa.

Según la compañía, este colchón en forma de nuevos encargos (tres corbetas para Arabia Saudí, dos nuevos Buques de Acción Marítima y otro de Aprovisionamiento en Combate para la Armada Española) sitúan a la empresa en la senda de cara a salir de unos números rojos que todavía persisten pese al salto del 30% experimentado en su facturación, que se disparó hasta los 1.978 millones de euros.

La compañía pública asegura que estos contratos son un seguro de cara a alcanzar la estabilidad financiera en los próximos ejercicios, cosa que todavía no se ha producido. Así al contrario, pese a que la cifra de negocio del grupo se incrementó un 30% en el último años, hasta alcanzar los 1.978 millones de euros, Navantia cerró el año, de nuevo, en números rojos.

Las previsiones de la empresa pública pasan por “alcanzar la rentabilidad en 2027”, año en el cual se espera que la cifra de negocio supere la barrera de los 3.000 millones de euros.

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