Seis grupos se repartieron 540 millones para conectar Galicia por el viaducto derrumbado

Además de ACS y FCC, las obras para unir El Bierzo con Lugo a través de Pedrafita recayeron en Acciona, Ferrovial, OHL y Sacyr, que completaron la autovía a un coste medio de 10 millones por kilómetro

Juan Miguel Villar Mir, Esther Alcocer Koplowitz y Florentino Pérez

Juan Miguel Villar Mir, Esther Alcocer Koplowitz y Florentino Pérez

Las seis mayores constructoras españolas fueron las encargadas de culminar la Autovía del Noroeste, el enlace de alta capacidad entre A Coruña y Madrid que ahora quedó cortocircuitado en su entrada a Galicia por el colapso del viaducto de O Castro, que construyó hace algo más de dos décadas FCC. El puente, así como el viaducto anterior de Río Lamas y los túneles de Pedrafita, sirven de puerta de entrada al territorio gallego y forman parte de un trazado de 53,5 kilómetros con el que se completó la A-6 y que desarrollaron los reyes del ladrillo, de Villar Mir a Florentino Pérez.

La obra fue celebrada por Manuel Fraga, y no solo por él, como el paso decisivo para acabar con el tradicional aislamiento de Galicia, al constituir la última radial con centro en Madrid el Estado. El fallecido expresidente de la Xunta organizó festivas inauguraciones de tramos aprovechando la llegada al Gobierno de José María Aznar, encargado de adjudicar los contratos de mayor complejidad para superar el puerto de Pedrafita. A aquellos encuentros acudieron ilustres del PP como Romay Beccaría, Mariano Rajoy o Álvarez Cascos.

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, durante su visita hoy viernes al viaducto de O Castro en la A-6, tras el nuevo derrumbe que se ha producido en la carretera norte de acceso a Galicia. EFE / Eliseo Trigo.
La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, durante su visita al viaducto de O Castro en la A-6, tras el nuevo derrumbe que se ha producido en la carretera norte de acceso a Galicia. EFE / Eliseo Trigo.

Las grandes del IBEX

Las obras comenzaron en el verano de 1997 y los tramos entraron en servicio en 2001 salvo uno, motivo por el que la autovía quedó completada en 2002. A esos 53,5 kilómetros se destinaron 542,2 millones, lo que arroja una media de más de 10 millones de euros por cada kilómetro ejecutado. La dificultad del terreno, que exigió 41 viaductos y seis túneles, explican el elevado coste, mientras que la llegada de fondos europeos alivió el peso de la inversión.

La adjudicación de los contratos dejó dos datos llamativos: se los llevaron en su totalidad las seis mayores constructoras españolas que formaron parte, o todavía lo hacen, del IBEX: ACS, FCC, Acciona, Ferrovial, OHL y Sacyr; y en cuatro de los cinco tramos licitados resultó ganadora una UTE de la que formaba parte ACS, si bien hay que matizar que una de las obras se la llevó Dragados, que no formaría parte del grupo de Florentino Pérez hasta 2003, un año después de la puesta en servicio de la autovía.

Así se repartió el dinero

Las obras para conectar Villafranca del Bierzo con O Cereixal, en Lugo, se diseñaron en cinco tramos, uno de ellos el de Castro Lamas-Noceda donde se encuentra el viaducto caído de O Castro. La UTE formada por FCC, FCC Construcciones y ODP Construcciones –germen de ACS–, se adjudicó las obras por 91,6 millones para construir 8,1 kilómetros con dos túneles y cuatro viaductos.

Villafranca-Ambasmestas

El primero de los tramos tiene más viaductos que kilómetros. Lo construyeron Necso (Acciona), ACS y Tecsa –también integrada en la compañía de Florentino Pérez— por 88,7 millones. El trazado, de 16,7 kilómetros, requirió de 17 viaductos sobre el río Valcarce y la N-VI, y de otro sobre el río Burbia.

Ambasmestas-Castro Lamas

En la vertiente sureste del puerto de Pedrafita se desarrolló el segundo tramo, de 8,5 kilómetros. Para llevarlo a término se construyeron seis nuevos viaductos y se rehabilitaron y ampliaron otros dos, el de Ruitelán y el de Las Lamas. Sacyr, la OHL de Villar Mir y Ginés Navarro, una de las empresas que se fusionó para crear el grupo ACS, se encargaron de las obras, adjudicadas por 71,7 millones.

Casto Lamas-Noceda

El tramo que está bajo la lupa del Ministerio de Transportes por el derrumbamiento del viaducto de O Castro. La alianza de FCC y Florentino Pérez se encargó de su ejecución, aunque fue la compañía controlada por Carlos Slim y, entonces, por las hermanas Koplowitz, la que hizo el puente caído.

Noceda-Agüeira

Un tramo de 12,9 kilómetros que se puso en servicio en enero de 2001 y que exigió la construcción de ocho viaductos y del túnel de Doncos, de 700 metros. Dragados, que entonces todavía no formaba parte de ACS, y Ferrovial se llevaron el contrato de 101,3 millones.

Agüeira-Cereixal

La parte final de las obras de Pedrafita se compone de un tramo de 7,2 kilómetros articulado por cinco nuevos viaductos: A Porteliña, Narón, Aira, Becerreá y Saá. En la parte final del trazado están los túneles gemelos de O Cereixal, de 800 metros de longitud. De la obra se encargaron Ferrovial y Acciona, que se adjudicaron el contrato por 105,1 millones.

La construcción del centro de control de túneles, a cargo de FCC y ACS, y las revisiones de precios de las obras elevaron la inversión del Estado en las obras de la A-6 en Pedrafita por encima de los 540 millones de euros, que se repartieron entre las seis grandes constructoras.