Siete de los ocho casinos de José Collazo cierran en pérdidas el año del Covid

Las dos salas de Madrid, Aranjuez y Gran Vía, son las únicas que aportan beneficios a Comar en un ejercicio marcado por las restricciones provocadas por la pandemia

Medidas anti-Covid en el Casino Gran Vía de Comar / Comar

Medidas anti-Covid en el Casino Gran Vía de Comar / Comar

Entre los negocios más castigados por las restricciones para frenar el Covid-19 están aquellos vinculados al sector del juego presencial, que ha sufrido cierres como el textil y se ha resentido también por la caída del turismo y la falta de actividad de la hostelería, donde instala sus máquinas. El director general del Consejo Empresarial del Juego, Alejandro Landaluce, cifró en un 55% la caída de ingresos del juego presencial durante la pandemia.

El anuario que impulsa la patronal midió hasta octubre del año pasado el impacto de la pandemia en las distintas áreas de negocio, concluyendo que la cifra de negocio cayó respecto a 2019 un 49,8% en los casinos; un 58,5% en los bingos; un 47% en los salones de juego; un 44,6% en las apuestas deportivas; y un 52,6% en las máquinas b (tragaperras).

Siete de los ocho casinos de José Collazo cierran en pérdidas el año del Covid

Los casinos de Comar

En este escenario, el negocio ha ido mal para casi todos. También para Comar, uno de los dos grandes grupos del sector en Galicia junto a Luckia. El grupo de José Collazo, promotor de Marineda City y concesionario de  Palexco y el Palacio de la Ópera de A Coruña, perdió dinero en siete de sus ocho casinos en España, compuestos en realidad por nueve salas de juegos, ya que el casino de Aranjuez cuenta con un satélite de extraordinaria rentabilidad, el casino Gran Vía.

Es, precisamente, la sociedad que controla este binomio conformado por Aranjuez y Gran Vía la que aporta beneficios a Comar en el área de casinos, con un resultado positivo el año del Covid de 814.000 euros. Un año antes había ganado más de 8 millones, según las cuentas del holding Comar Inversiones y Dirección de Empresas.

Siete de los ocho casinos de José Collazo cierran en pérdidas el año del Covid
José Collazo, dueño de Comar

El resto de espacios cerraron en pérdidas, incluido el casino Atlántico de A Coruña, que había logrado más de 100.000 euros de beneficio en 2019 tras varios ejercicios en números rojos. Además del Atlántico (47.600 euros), aportaron pérdidas el casino Conde de Luna de León (302.000 euros), el Bahía de Cádiz (194.000 euros), el Tormes de Salamanca (82.000 euros), el Gran Casino Melilla (140.000 euros) y el Casino de Zaragoza (616.000 euros).

En 2019, José Collazo había sufrido también pérdidas en la mayoría de sus casinos, aunque tanto el de A Coruña como el de Cádiz estaban en cifras positivas. Y, por supuesto, las salas de Madrid, con esos 8 millones de beneficio.

Hay que recordar que el negocio de casinos de Comar no se limita a España, pues cuenta con otros 14 en República Dominicana vinculados a desarrollos turísticos.

El Covid y las concesiones

Antes de que la pandemia hiciera estragos en el sector, Comar había encadenado dos años consecutivos con beneficios de 6,5 millones en 2019 y de 5,8 millones en 2018. Según explicaba en el informe de gestión correspondiente a 2019, una vez estalló la crisis sanitaria y se decretó el primer estado de alarma, solicitó 21 millones en préstamos ICO para hacer frente a las obligaciones de deuda, además de recurrir a los ERTE. No podía ser de otra forma pues sus negocios estaban cerrados.

Hay que tener en cuenta que la actividad del grupo no se limitan al negocio del juego. Además de la promoción inmobiliaria, Comar tiene cuatro aparcamientos en A Coruña y la concesión del palacio de congresos Palexco, del centro comercial Cantones Villages y del Palacio de la Ópera, también en la ciudad herculina.

La sociedad que engloba estos equipamientos también sufrió el impacto del Covid, perdiendo casi la mitad de su facturación en relación al ejercicio anterior. Sociedad de Fomento y Desarrollo Turísticos cerró el ejercicio con 1,1 millones en pérdidas.