Ignacio Rivera (Estrella Galicia): “Tengo el sueño de doblar la facturación a 2.000 millones de euros”
El presidente ejecutivo de Hijos de Rivera pone en valor el "hambre, el sentido común y la humildad" como fórmulas del éxito y apuesta por la "internacionalización" y la "diversificación" para mantener el ritmo de expansión del grupo cervecero
Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de Corporación Hijos de Rivera, se incorpora al consejo de la FIAB
Ignacio Rivera desvela las claves de la expansión de Estrella Galicia. El presidente ejecutivo de Corporación Hijos de Rivera ha participado en un podcast con Antonio Espinosa de los Monteros, cofundador y CEO de Auara, la empresa 100% social creada en el 2016 como una marca de agua mineral solidaria y sostenible y que desde el 2022 está participada mayoritariamente por el grupo cervecero coruñés.
En la entrevista, Ignacio Rivera repasa su trayectoria en la compañía. Desde su aterrizaje cuando la facturación rondaba los «30 millones» y el sur era «Vigo» y no «Andalucía» hasta el momento actual, marcado por unos planes de expansión que cristalizan en proyectos como la nueva fábrica de Morás (Arteixo) o su conquista del mercado exterior.
«Este año llegaremos a los 1.000 millones de facturación», avanza Ignacio Rivera, que se define no como un empresario, sino como «un emprendedor». En este sentido, el primer ejecutivo de Hijos de Rivera pone el «hambre, el sentido común y la humildad» como la receta del éxito de una empresa que no renuncia ni a su esencia familiar ni a sus orígenes (Galicia) pese a competir cada vez más de tú a tú con los pesos pesados del sector.
A la hora de definirse, Ignacio Rivera se presenta como «una persona que nació en Galicia y le tiene mucho cariño a esa tierra, que también le tiene mucho cariño a su país, que me maravilla. Yo me definiría como una persona muy emprendedora, muy soñadora y que siempre trato de aprender de los demás. Creo que la humildad te permite innovar, ¿no? Si no eres humilde, te pones un poco como que no quieres escuchar a los demás», destaca el ejecutivo gallego.
Un inicio «por casualidad»
Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, Ignacio Rivera se incorporó al departamento de la empresa familiar en el año 1990. Una vez allí, el directivo acabaría asumiendo mayores cotas de responsabilidad. Desde consejero delegado de Cabreiroá y director comercial y de marketing hasta asumir la dirección general en 2007. En 2012 se convertiría en CEO de Hijos de Rivera (por aquel entonces facturaba 200 millones, cuatro veces menos que los 886 millones de 2024) y desde 2021 ejerce como presidente ejecutivo del grupo.
Tras más de tres décadas en la compañía, Ignacio Rivera ya traza sus próximos objetivos. «Tengo el sueño de doblar otra vez», reconoce. «Pasar de 1.000 a 2.000 y quizás cuando llegue ese momento, pues no sé si tendré el sueño o las ganas o la visión de pasar de 2000 a 4000 y si no lo tengo, tengo muchísimos proyectos fuera», apunta, antes de reconocer que le «mueve mucho el fútbol. Me divierte muchísimo el fútbol y es algo que yo creo que desarrollaré con más tiempo», avanza el máximo accionista del Racing de Ferrol y el Clube Desportivo Tondela portugués.
Durante la entrevista, Ignacio Rivera rememora el fallecimiento de su hermano Moncho tras un accidente de moto y cómo este trágico suceso supuso que entrase en la empresa «de casualidad». «En la familia había como un código que era el mayor de los hermanos el que entraba a trabajar en la compañía», explica Ignacio Rivera.
«Era mi segundo padre», recuerda Ignacio Rivera, que tenía 22 años cuando el fallecimiento de su hermano precipitó su incorporación a un grupo familiar que ha apostado por la innovación, la diversificación y la internacionalización sin perder su esencia. «No éramos una cerveza barata, ni lo somos ahora, porque fabricamos en un solo centro productivo y tardamos mucho en hacer la cerveza. La gente empieza a entender las cosas y hasta te dicen oye, pues fíjate que esta diferencia de precios nos da valores», subraya.
La receta del éxito de Estrelal Galicia
«Cuando abrimos mercado nadie entendía nada, decían que era una cerveza muy amarga», precisa el primer ejecutivo de Hijos de Rivera, que resume con una frase de Guy Kawasaki, uno de los hombres de la máxima confianza de Steve Jobs en Apple. «O eres diferente o eres más barato», subraya.
Para el empresario gallego, esta forma de actuar «a contracorriente» impregna el ADN de Hijos de Rivera y el suyo propio, pero matiza. «Yo nunca he sido un insensato, he sido sensato. Pero esa filosofía de riesgo la sigo teniendo absolutamente dentro y el día que no la tenga, pues yo creo que no seré yo, porque yo creo que me moriré con las botas puestas en el sentido de riesgo», ha defendido.
En esta línea de actuar a veces con el «estómago» y con el «corazón» enmarca decisiones como la de renunciar al ERTE durante la pandemia. Fue «un momento durísimo, quizás el más duro, porque no sabíamos, no teníamos recursos, éramos todo horeca (…) y ahí yo creo que tuvimos mucho sentidiño, como decimos los gallegos, quisimos ser un escudo, y no hicimos ERTEs».
«Pues el sector perdió un 22% de ventas y nosotros perdimos un 1%. Yo creo que no son riesgos, tienes que hacer lo que te pide el cuerpo y lo que tú sientes. Fuimos los que más crecimos en cuota de mercado en esa época aún teniendo todas las bazas para que nos fulminase todo el mundo», recuerda.
«Yo creo que las empresas familiares cuidan más de las personas, de los aliados, de su origen y del planeta. Y eso es un poco el movimiento de impacto positivo», abunda Ignacio Rivera. «Yo creo que lo tenemos», concluye el ejecutivo de una empresa que llama al selecto club de los 1.000 millones de facturación y que mantiene intacto su «sueño» de desembarcar en Brasil con su primera planta fuera de España.