Luto por el fallecimiento de Severino Escurís Batalla, patriarca de la conserva en Galicia

El empresario gallego, hijo del fundador de Escurís, ha fallecido a los 100 años de edad, según ha informado Actemsa, la pesquera que él mismo creó en 1994

Severino Escurís Batalla, en una imagen de archivo / Actemsa

Severino Escurís Batalla, en una imagen de archivo / Actemsa

El sector conservero gallego pierde a uno de sus grandes referentes. Severino Escurís Batalla ha fallecido a los 100 años de edad, según ha informado este miércoles Actemsa, la empresa dedicada a la importación y exportación de pescados que él mismo fundó en 1994.

A través de un comunicado, la compañía pone en valor el carácter emprendedor que Severino Escurís Batalla, nacido en Rianxo en julio de 1925, heredó de su padre. No en vano, él fue el fundador de la industria maderera Manuel Escurís e impulsaría años más tarde la conservera Escurís en A Pobra do Caramiñal, con una fábrica en Castelo que será un emblema para todo el Barbanza y el punto de partida de una de las sagas empresariales más importantes de Galicia: los Escurís.

Con apenas 17 años, Severino Escurís entraría en la empresa familiar y se convertirá en uno de los máximos exponentes de una generación única, la de empresarios que diseñaron el progreso de su tierra en los duros años de posguerra. En 1959, el mismo año en el que se construye el emblemático Cine Elma, que responde a las iniciales de sus padres, Elisa y Manuel, participa en la creación de Conresa, una factoría de harina de pescado.

En 1963 se expande Escurís con una segunda fábrica en Escarabote y en 1970 comienza a ampliar sus instalaciones de A Pobra. En estos años, Severino Escurís participa en la creación de Albacora, primera flota atunera del mundo. El final de los años 70 marca el camino de la internacionalización, con la creación de una empresa de elaboración de berberechos en Holanda, Cardium Edule, y además se comienza a construir un gigante de la industria conservera, la planta de Baiuca.

El legado de Severino Escurís

Tras el fallecimiento de su padre en 1979, Severino Escurís es nombrado presidente del consejo de administración y solo cinco años más tarde se inaugura la nueva fábrica, con nuevas líneas de producción de atún y sardina, y durante todo su mandato la expansión de la conservera elevó a la familia Escurís al grupo de los grandes del sector conservero a nivel internacional, época que coincide con la incorporación de la tercera generación a la compañía.

En 1986 crea Cartón de Galicia SA (Cartogal), en 1991 adquiere Rianxeira de Mariscos y se constituye Tunaliment, para la elaboración de alimentación animal. Fruto de su carácter emprendedor incansable, a la edad de jubilación decidió crear Actemsa con su esposa María Villa y sus hijos en 1994, a los 69 años, una operadora global de túnidos y pescado congelado que fue pionera del Polígono de A Tomada y que es un referente mundial en la que ya trabaja la tercera generación.

Ya en 2006, compra la empresa brasileña Leal Santos, con fábrica de conservas, flota pesquera, planta de elaboración de harinas de pescado y puerto propio.

Sus méritos, tal y como recuerda la compañía, han sido reconocidos por numerosas instituciones, destacando la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España (1994), de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Empresarios del Polígono de A Tomada, el Dolmen de Oro de la Federación de Empresarios del Barbanza, la Medalla de Anfaco a la trayectoria empresarial (2025) y el reconocimiento de AEPuebla y el Ayuntamiento de A Pobra do Caramiñal el pasado 4 de julio. Además, la conservera Escurís fue distinguida con la Medalla de Galicia en 1991.

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Redacción ED

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